Critica Julio Moguel el enfoque segmentado del programa Cruzada contra el Hambre
*Insta a “encontrar las claves de las cadenas generadoras de la pobreza regional”. La organización social, clave para el desarrollo de una región, plantea Sergio Zermeño
Daniel Velázquez
Para revertir la pobreza es necesario reducir los desequilibrios, invertir en la economía popular, hacer inversión estratégica rentable y atender las claves de las cadenas generadoras de pobreza, dijo ayer Julio Moguel Viveros.
Moguel Viveros, doctor en ciencias sociales, y el doctor en sociología Sergio Zermeño participaron en Acapulco en la presentación del programa de desarrollo regional integral sustentable para el Pacífico Sur, organizado por el diputado federal perredista Sebastián de la Rosa Peláez.
Como parte del proyecto de desarrollo sustentable de la región Costa Chica y Montaña se organizó un encuentro con quienes participaron en los talleres de identificación del potencial del Pacífico Sur para un desarrollo regional integral, en el salón de los Espejos del hotel Emporio.
Entre las propuestas que surgieron, Moguel Viveros recordó que los alcaldes propusieron que todos los municipios de la Costa Chica se integren en la Cruzada Nacional contra el Hambre y que la asistencia social vaya ligada a lo productivo.
Criticó que la Cruzada Nacional contra el Hambre focalizó los municipios con problemas, “pero no se puede pensar la pobreza seccionada, segmentada por partes, como si fuera un mal ubicable en fotografía”.
“Lo que se requiere para medir la pobreza es entender que la pobreza está referida a procesos, a esquemas de integración, la degradación regional provocada por la pobreza no es identificable por los indicadores y por la forma como se aplican los indicadores con los cuales se definen las áreas de pobreza, la pobreza es regionalizada y habría que encontrar las claves de las cadenas generadoras de la pobreza regional”, dijo.
“No basta con decir que hay pobres y vamos a darles algo para que coman, hay que ubicar dónde están los nudos, los nudos que afectan, que articulan, que crean las cadenas generadoras de pobreza”, subrayó.
En su intervención, Moguel Viveros indicó que con el programa de desarrollo regional integral sustentable para el Pacífico Sur, la región sur-sureste puede demostrar que lo que se necesita para sacar a este país del bache económico, para enfrentar los problemas a alimentación son cuatro acciones.
Explicó que esas acciones son reducir los desequilibrios a nivel regional; establecer una política donde no se plantee la obtención necesaria de máxima ganancia en corto plazo para resolver problemas macroeconómicos; inversión en el sur-sureste, que es estratégicamente más rentable porque ha sido subutilizado; e inversión en economía social, solidaria y popular, que por su efecto multiplicador “es más importante en los polos de desarrollo” porque incentiva el mercado interno.
Dijo que el desarrollo alcanzado por Brasil con el presidente Luiz Inacio Lula da Silva generó poder propio y redujo el capital extranjero, con inversión en economía popular porque así se fortalece a la economía en general.
Por su parte, en su participación Sergio Zermeño García-Granados, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, opinó que para el desarrollo de una región es necesaria la organización social y la subregionalización, para que los ciudadanos organizados exijan cuentas a las autoridades, reuniones calendarizadas con autoridades, además de jerarquizar sus demandas.
Indicó que en la medida en que los ciudadanos se identifiquen con las demandas de una comunidad podrán participar en la exigencia de que se atienda en problema común, “las personas se organizan cuando tienen identidad territorial, cultural, política”.
Explicó que la subregionalizacion sirve para que los ciudadanos estén familiarizados con los problemas comunes, porque cuando hay mucha población en una región con mas de 500 mil habitantes los problemas de una comunidad y otra pueden percibirse lejanos, por eso es necesario la subregionalización.
Alertó que la violencia y el narcotráfico son un fenómeno que afecta la organización de los vecinos con el miedo y el encierro que son “como un disolvente de la participación social”.
Criticó que la CFE es un monstruo que cuando quiere construir una presa “le vale madre y pasa por encima de todos” y compra autoridades, “a quien haya que comprar, lo compra” y no le importa destruir ecosistemas.
Indicó que en Nayarit la CFE está obstinada en construir dos presas en los ríos Acaponeta y San Pedro, y aun con la organización social la CFE sigue con el proyecto.
A la sesión asistieron unas 40 personas, entre las que estuvieron el director del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados, Rafael Aréstegui Ruiz, Mauro García Medina y Urbano Lucas Santamaría.




