Se suman 500 vecinos de cinco pueblos de la sierra al plantón en contra del relleno sanitario en Amojileca
*Muestran en un recorrido por el terreno que el basurero contaminará dos arroyos que llegan a Chilpancingo, se talarán miles de árboles y matará a animales y plantas. Tres comunidades tienen actas de asambleas que rechazan el proyecto. El alcalde Mario Moreno ofreció obras a cambio de que lo acepten, revela el comisario. Preferimos estar sin ellas y luchar por el ambiente, declara
Zacarías Cervantes
Amojileca
Comisarios y representantes de cinco pueblos de la sierra del municipio de Chilpancingo y vecinos de tres colonias de la capital advirtieron ayer que el movimiento que comenzaron la tarde del domingo en contra del relleno sanitario que pretenden instalar el Ayuntamiento y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semaren) a unos 2 kilómetros y medio de Amojileca, será hasta que esas autoridades se desistan del proyecto.
El movimiento comenzó la tarde del domingo con un plantón en la entrada del terreno donde se pretende abrir el relleno sanitario, ubicado en una elevación al sur de Amojileca y a orillas de la carretera de terracería que comunica a San Vicente.
El plantón comenzó con poco más de 100 habitantes de Amojileca, San Vicente y Ahuejitos. Sin embargo, el medio día de ayer ya sumaban unas 500 personas y se habían incorporado, además vecinos de las comunidades de Coapango y Huacalapa. Así como de las colonias Cuernavaca, Los Cedros y del PRD que se encuentran al poniente de la capital.
Los inconformes realizaron el medio día de ayer un recorrido por el terreno que se encuentra a unos 10 kilómetros al poniente de la capital, entrando en un entronque de la carretera Chilpancingo-Amojileca, y explicaron a los representantes de los medios de comunicación las afectaciones que provocaría la ubicación allí del tiradero de desechos.
El predio, propiedad del Ayuntamiento, se encuentra entre altos cerros donde predominan árboles de encino prieto, y en las faldas de estos cerros nacen dos arroyos que van a dar a Amojileca, donde se juntan con la barranca que llega hasta la presa del Cerrito Rico, ubicada al norte de la capital.
“Todos los líquidos que escurran del relleno, van a bajar por esos arroyos y van a ir a dar allá, por muy sofisticada que sea la tecnología que utilicen para evitar la contaminación”, explicó el comisario de Amojileca, Eugenio Bautista Ramos, mientras muestra decenas de árboles de cedros jóvenes que yacen derribados entre la maleza.
Los arbolitos han sido cortados sin consideración alguna como parte de la limpieza para preparar del terreno en donde se pretende ubicar el basurero.
Por su parte, Florencio Ramírez García, vecino de Amojileca, dijo que las autoridades no quieren entender que los habitantes de las comunidades de la zona no solamente se oponen por la posible contaminación del agua de los arroyos y del aire, sino por el desastre ecológico que implica.
Las aproximadamente 70 hectáreas propiedad del Ayuntamiento en donde se pretende abrir el nuevo relleno sanitario están pobladas de árboles de cedros, tepehuajes, encino amarillo y prieto, pinos, cozahuates, tepozcohuites, tetlatías, palo dulce, amate amarillo, amate blanco, copal, maguey mezcalero, palmas.
Mientras el grupo camina a lo largo del terreno, don Florencio va mostrando cada uno de los árboles y arbustos que va nombrando, como para probar su existencia.
“Todos estos árboles van a ser tirados en un área de 24 hectáreas dentro de las 70, donde se va a abrir la tierra para el relleno”, explica con un tono de preocupación en su voz.
Pero además, añadió que la presencia de los hombres trabajando, los malos olores que forzosamente van a arrojar los desechos que se traigan aquí, así como el ruido de los camiones que traigan la basura, van a ahuyentar la fauna que todavía hay en la zona.
Aseguró, por ejemplo, que en esta zona todavía hay venados, conejos, liebres, tejones, mapaches, armadillos, zopilotes, águilas, codornices y tortolitas.
“Todo eso es lo que no queremos que ocurra, no queremos que nos arrebaten nuestra fauna y nuestra flora, que es rica por aquí”, dice otro hombre que camina a la derecha de don Florencio.
El recorrido de más de 100 personas, –el resto se quedaron en el plantón de la entrada del predio– lo encabezan el comisario de San Vicente, Apolinar Sánchez Norberto; el de Huacalapa, Leonides Marino García; el de Amojileca, Eugenio Bautista Ramos; el de Ahuejito, Justino Tolentino Sánchez y el representante de Coapango, Audencio Norberto Morales.
Desde Saúl Alarcón se pretendía abrir el relleno aquí
Los vecinos de estas localidades cuentan que el predio de aproximadamente 70 hectáreas, era propiedad del campesino José Andraca, quien lo vendió al Ayuntamiento cuando era presidente municipal, Saúl Alarcón Abarca (2002-2005).
“Desde entonces corrió el rumor de que lo habían comprado para instalar aquí el basurero municipal”, recuerda el comisario municipal de Amojileca, Eugenio Bautista.
Y agrega que una comisión de ciudadanos encabezados por el comisario de ese entonces acudió al Palacio Municipal para entrevistarse con el alcalde Alarcón Abarca y pedirle información al respecto.
Sin embargo, el comisario recuerda que el alcalde les aseguró que no lo habían comprado para eso, sino para reforestar la zona, “meses después el presidente (Saúl Alarcón) declaró que tenía la intención de sembrar un millón de arbolitos en su administración y pensamos que sería aquí, sin embargo no se hizo nada y ahora resulta que siempre sí se va a instalar aquí el relleno sanitario”, interviene otro de los vecinos en tono molesto.
El mismo joven agrega que la explicación de las autoridades es que el proyecto no representa daño alguno para el medio ambiente porque utilizarán equipo sofisticado, “pero es lo que queremos que nos expliquen, cómo le van a hacer con los líquidos, ¿y los gases?, ¿cómo le van a hacer para desaparecerlos, también los van a enterrar?, expresa meneando la cabeza como desaprobando su propia deducción.
De vuelta en la intervención, el comisario explicó que hace dos semanas autoridades municipales y de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales realizaron un recorrido por el terreno, pero que extrañamente no invitaron a los comisarios o a representantes de los pueblos, a pesar de que sabían de su inconformidad.
“Nosotros estamos pidiendo precisamente un recorrido con las autoridades para que nos expliquen aquí, en el terreno, el proyecto, pero es lo que no han querido”, dijo.
Informó que la explicación que les dan es que simplemente no hay riesgos al medio ambiente, pero lo hacen allá en las oficinas y sin argumentar por qué. Además, el comisario dice que no les han mostrado ningún estudio de impacto ambiental.
Asimismo, agrega que las autoridades han dicho que los habitantes de las comunidades están de acuerdo con el proyecto y que son sólo unos cuantos y la APPG los que no están de acuerdo, “pero en realidad no tienen ningún documento que la mayoría de los ciudadanos están de acuerdo con que les contaminen su espacio”.
En cambio, agrega que cuando menos los pueblos de Amojileca, San Vicente y Ahuejitos sí cuentan con actas que levantaron en una asamblea en la que los habitantes dijeron no al relleno sanitario en esta zona. Mientras que otras localidades como Coapango, Huacalapa también han simpatizado con el movimiento en contra del proyecto, así como colonias como Cuernavaca, Los Cedros y del PRD de Chilpancingo.
Alfonso Sánchez, de la comunidad de San Vicente, dice que su pueblo se encuentra como a 20 kilómetros del lugar, sin embargo muestra que al pie pasa la carretera “y no queremos un foco de contaminación a nuestro paso, además estamos seguros que los malos olores van a llegar hasta San Vicente donde viven más de 3 mil gentes”.
El proyecto suspendido
temporalmente
A raíz de la inconformidad que se hizo pública de los habitantes de los pueblos de esta zona, el presidente municipal Mario Moreno Arcos subió a Amojileca el 9 de agosto y se reunió con el comisario Eugenio Bautista con quien se comprometió a que no se comenzarían los trabajos de acondicionamiento del terreno este lunes, como estaba previsto, a cambio le pidió una nueva reunión para la tarde de ayer.
Pero a pesar del compromiso del alcalde de no iniciar los trabajos, los habitantes de Amojileca, San Vicente y Ahuejitos determinaron instalar un plantón en la entrada del terreno desde el domingo por la tarde, debido a que no creen en su palabra. Al movimiento se sumaron ayer también pobladores de Huacalapa y Tepango que también se encuentran en la zona. Así como habitantes de las colonias Cuernavaca, Los Cedros y del PRD.
De la nueva reunión que les pidió el alcalde Moreno Arcos, el comisario de Amojileca explica: “le vamos a dar la oportunidad porque estamos por el diálogo, pero el acuerdo que ya tenemos es definitivo: no al relleno sanitario aquí”.
Al final del recorrido, Eugenio Bautista revela que Moreno Arcos en la reunión del 9 de agosto les ofreció obras a cambio de su aceptación al proyecto, por ejemplo les dijo que les remodelará su plaza y el techado de una cancha “y nos dijo que le dijéramos qué obras son prioritarias para nosotros y que él las haría, pero preferimos luchar por nuestro medio ambiente”.
Añade que las obras son una obligación hacerlas como autoridad, “pero si no las hace, preferimos estar sin obras que dejar de luchar por el medio ambiente que les vamos a heredar a nuestros hijos”.
Mientras tanto, a las 10 de la noche de ayer, la reunión pedida por el alcalde Moreno Arcos a las autoridades y representantes de los pueblos inconformes aún seguía. Pero el comisario de Amojileca adelantó que no habría marcha atrás en la postura del no al relleno sanitario y que el plantón se mantendría hasta que tuvieran la certeza de la cancelación del proyecto.




