Cerca del medio siglo, el teatro Domingo Soler apenas sobrevive con poca asistencia
*Falta de equipamiento y mantenimiento apenas suficiente, problemas endémicos del ahora Centro Cultural que cuenta con pocos apoyos oficiales
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Entre falta de equipamiento, mantenimiento apenas suficiente, así como escaso público, es como sobrevive el Centro Cultural Domingo Soler en el intento de convertirse en una opción para el entretenimiento de los porteños, quienes poco o casi nada conocen del mismo a pesar de la cantidad de actividades que ahí se ofrecen.
Y es que en el recinto ubicado a unas calles del Zócalo porteño, y que está por cumplir 50 años, la actividad constante es reciente “lo que ha provocado que la gente no sepa desde dónde está el teatro o qué actividades hay, cosa que queremos cambiar”, comentó la presidenta del Patronato Domingo Soler, Iris García Cuevas.
Comentó en entrevista que entre las actividades que recientemente se realizan para conseguir fondos es la de hacer “un llamado para que los grupos artísticos nos apoyen ofreciendo funciones donde el donativo de las personas sea para ayudar para reequipar el teatro y ofrecer calidad en los espectáculos”, siendo uno de los grupos que atendió al llamado, el Ballet Folclórico Acatl.
No obstante, la afluencia no fue por mucho la esperada, por lo que García Cuevas declaró que “tenemos que reconocer que en este momento el teatro está frío, no hay una afluencia de público como quisiéramos y pues estamos en la búsqueda de estrategias para que la gente acuda a las actividades del teatro”.
Estamos trabajando primero, dijo, “en tener una cartelera permanente de actividades para que las personas consideren venir al Domingo Soler como una opción de entretenimiento de fines de semana; afortunadamente, desde el año pasado se logró la instauración del programa Vamos al teatro, con ayuda de la Secretaría de Cultura de Guerrero (Secultura) y se están ofreciendo actividades gratuitas para la población”.
Asimismo, “se ha recibido el apoyo de Gabriel Brito y la Dirección de Cultura del municipio, con quienes se realizó un convenio y se está recibiendo una aportación (económica) mensual porque el centro cultural está funcionando como sede del Programa Permanente de Formación Artística, lo que nos asegura que el lugar esté abierto por las tarde con ayuda de alguien del ayuntamiento, que haya una persona de limpieza o que la persona encargada del foro pueda estar en él de tiempo completo”.
Sin embargo, acotó García Cuevas, estas actividades no representan el suficiente ingreso cubrir las muchas necesidades como lo son la reparación de los baños, contar con las luces suficientes para las presentaciones y otros menesteres. Por ejemplo, dijo, “requerimos de más sillas para que la gente pueda disfrutar de los espectáculos cómodamente sentados porque el mobiliario es poco y se está deteriorando”.
García Cuevas recordó que el centro cultural opera de manera independiente a las instancias de gobierno; “el teatro fue una donación de la fundación Mary Street Jenkings y desde hace 20 años ha funcionado bajo el resguardo del Patronato Teatro Domingo Soler, cuya misión es vigilar que el espacio no pierda su vocación que es el impulso de las artes escénicas”.
Actualmente, la cartelera del Centro Cultural Domingo Soler incluye dos espectáculos: Dinamicuentos, teatro de improvisación para niños a las 5 de la tarde de los domingos, y Tardes guerrerenses, del Ballet Folclórico Acatl a las 7 de la noche, los domingos también.
Asimismo, se preparan para organizar en septiembre la primera Muestra Estatal de Teatro Domingo Soler.
“Esto es una cuestión de insistir”, recalcó García Cuevas. “La gente de teatro sabe que hay espacios fríos y espacios calientes, y para calentar un espacio se necesita constancia, por lo que no podemos desalentarnos por la baja asistencia promedio en las funciones, pues lo que queremos es que conozcan el espacio y poco a poco ir acercando a la gente a las actividades escénicas”, por lo que invitó a la gente a que se acerque al Centro Cultural.




