Siguen las desapariciones en Guerrero porque el Estado no las investiga ni castiga, dice Amnistía Internacional
Karina Contreras
El director interino de Amnistía Internacional México, Daniel Zapico Alonso, dijo ayer en Acapulco que en Guerrero no hay ningún sentenciado por la desaparición forzada y por eso continúa la impunidad.
Señaló que el problema en México no son las leyes sino que éstas no se cumplen, por lo que sigue sin haber justicia.
Consideró que la impunidad que se permitió en la guerra sucia en Guerrero se reproduce hoy en día, “esa impunidad sigue existiendo hoy en día, saben funcionarios públicos implicados en este tipo de actividades que probablemente nunca vayan a rendir cuentas ante la justicia y eso es el mensaje terrible que está enviando el gobierno mexicano y los diferentes niveles de gobierno”.
Entrevistado en el foro Reformas pendientes en derechos humanos que organizó el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados y la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), donde participó en la mesa de desaparición forzada de personas, Zapico Alonso indicó que se necesita adecuar la legislación mexicana de nivel federal y estatal a los estándares internacionales.
Subrayó que el problema en México no son las leyes, aunque hay muchas que mejorar, sino que las leyes no se cumplen, sigue sin haber justicia y la impunidad es la mejor garantía de repetición en muchos casos de violaciones de derechos humanos y, en particular, en los casos de desaparición forzada, por lo que se tienen que dar todos los cambios estructurales necesarios en las leyes, pero hay necesidad de ir más allá.
Zapico Alonso dijo que los diputados federales también tienen que ver la efectiva aplicación de esas leyes, pues en México se aprueban muchas leyes, pero “¿cuántas están efectivamente implementando? ¿Cómo las está tomando el Poder Ejecutivo realmente para hacerla realidad?, esa función de control por parte de los diputados es fundamental porque en los últimos años en México es un problema de magnitud las desapariciones forzadas”.
Indicó que la Secretaría de Gobernación ha dicho que hay 26 mil personas desaparecidas, y “nosotros utilizamos la desaparición forzada cuando participan funcionarios públicos de manera directa o indirecta, como militares, marinos, policías, pero hasta el momento no ha informado en cuántas tiene participación el Estado, pues es importante saber, porque es difícil pensar que las personas que están para proteger sean las que desarrollen unas de las peores violaciones de derechos humanos como es la desaparición forzada”.
Indicó que con eso es muy difícil esperar que se resuelvan los casos.
Sobre cómo se encuentra Guerrero en las desapariciones forzadas, Zapico Alonso dijo que el estado sigue siendo paradigmático de las desapariciones en México, y recordó que Guerrero fue el estado más afectado por las desapariciones durante la guerra sucia.
Recordó el caso de Rosendo Radilla, en el que hay una condena de la Corte internacional que todavía México no ha cumplido, pues dónde están los perpetradores y quién los ha juzgado, se preguntó.
El director de Amnistía Internacional subrayó que la sociedad civil “llevamos años denunciando las desapariciones de la guerra sucia y su impunidad hasta el momento alimenta la situación actual, porque envía el mensaje de que nadie va a rendir cuentas nunca por las desapariciones forzadas, nadie ha rendido cuentas durante la guerra sucia; envía el mensaje que en la actualidad, cuando las desapariciones son un grave problema, nadie va a rendir cuentas y eso es un mensaje terrible”.
Subrayó que Guerrero sigue siendo un estado que hasta el día de hoy sigue sufriendo de desapariciones posiblemente forzadas, que hay desapariciones enormes en todo el país, y Guerrero sigue ahí y “no hay investigaciones, no hay condenas y no sabemos cuáles son las verdaderas cifras de personas desaparecidas, cuántos podrían ser casos de desaparición forzada, porque no hay una verdadera actividad investigadora por parte de las autoridades”.
Consideró que la sociedad tiene que movilizarse, porque México y Guerrero no deben estar condenados a dicha violencia, para lograr cambios reales, lograr la justicia y poner fin a la impunidad y este ciclo de violencia.
Sobre si el Estado está utilizando la situación de la delincuencia organizada para hacer desapariciones, Zapico Alonso dijo que no sabría decir si es un argumento, pero sí se sabe que en los últimos años la lucha contra las organizaciones criminales ha aumentado las desapariciones en el país.




