Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Reflexionan sobre el significado de la toma del Fuerte de San Diego y los Sentimientos de la Nación

*El moderador Mauricio Leyva, el arquitecto Manuel Ruz Vargas, el investigador David Cienfuegos y el escritor Julio Moguel Viveros, ofrecieron sus puntos de vista respecto a los hechos que ocurrieron en 1813

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Con afirmaciones como el que José María Morelos fue un necio por tomar el Fuerte de San Diego hace 200 años, que en realidad se sentía más a gusto en Chilpancingo que en Acapulco para anunciar sus Sentimientos de la Nación, o que es decepcionante darse cuenta de que aquella lucha armada sirvió de poco, fue como se desarrolló la mañana de este lunes la mesa redonda La toma del fuerte de San Diego y su influencia en la realización del Primer Congreso de Anáhuac.
En el auditorio del Museo Fuerte de San Diego y ante una audiencia escasa, el escritor Mauricio Leyva, que fungió como moderador, el arquitecto Manuel Ruz Vargas, el investigador David Cienfuegos y el escritor Julio Moguel Viveros, ofrecieron sus puntos de vista respecto a los hechos que ocurrieron en 1813.
David Cienfuegos, director general del Colegio de Guerrero, inició su participación con una reflexión acerca de que siempre hemos pensado que gracias a la toma del fuerte el 20 de agosto de 1813 Morelos pudo marchar a Chilpancingo para instalar el Congreso de Anáhuac el 13 de septiembre del mismo año.
No obstante, dijo, “la toma del fuerte es la culminación no de uno o dos meses de sitio, de desgaste, sino de muchos más”, por lo que refirió que esa necedad sólo ocasionó descontento entre la gente de la insurrección, pues además se detuvieron las campañas militares del sur, con lo que se impidió la agilización del movimiento de independencia mexicana.
“Este desgaste va a acabar con la primera etapa de insurgencia porque el desgaste es tal que ya no pueden continuar con la expansión del movimiento en el país”, permitiendo, agregó, que aquellos espacios ganados fueran recuperados por los grupos leales a la corona española (realistas).
Al respecto, Cienfuegos refirió que además hay indicios de que la toma del fuerte fue concebida gracias a un pacto con Miguel Hidalgo al que Morelos nunca quiso rehuir, y que además hubo apresuramiento para viajar a Chilpancingo luego de la toma, y que como razón de tal apresuramiento se han manejado cosas al extremo ridículas como el gusto de Morelos por el pozole, el té de toronjil o las mujeres.
Lo que sí es un hecho, agregó, es que en documentos Morelos deja de mencionar el nombre de Acapulco y se refiere al puerto como la “ciudad de los reyes”, y que incluso en algunas cartas menciona su desprecio por los porteños porque en su mayoría apoyaron a los realistas.
En su oportunidad, el escritor Julio Moguel Viveros sugirió que efectivamente, José María Morelos pudo sentirse más cómodo en Chilpancingo para instalar el Congreso de Anáhuac, y que el mismo congreso era una necesidad imperiosa para validarse no como dictador, sino como generalísimo, como libertador.
Recordó que en Chilpancingo no hubo hostilidades gracias a la intervención de Nicolás Bravo, y que los ciudadanos estaban a favor de la insurgencia y agregó: “el Congreso, junto con la toma del fuerte de San Diego, eran precondición para legitimar su poder y lo proyectara como republicano; Morelos sin el congreso sería un dictador, con el congreso como soberano”.
Moguel Viveros, quien fue uno de los fundadores del Partido de la Revolución Democrática y asesor del sub comandante Marcos, afirmó además que en el momento de la toma de decisiones, Morelos no tenía asegurada la batalla por la capital del país, no tenía en la mano a las potencias extranjeras y tampoco, una carta poder con la cual “mostrar músculo”.
El arquitecto Manuel Ruz Vargas, especialista también en el tema, dio cuenta de los errores que facilitaron la toma del fuerte de San Diego y aseguró, fueron esos errores y no un brillante ataque de la insurgencia los que hicieron que cayera el fuerte.
Si bien, dijo, la campaña de Morelos para sitiar el fuerte, que comenzó por etapas, fue una brillante estrategia, fue por culpa del militar al frente de la fortificación, el coronel Pedro Vélez, quien sin ninguna experiencia militar cometió una serie de errores, como abandonar fortines y no apertrechar otros, lo que ocasionó la caída; es más, reveló, “el fuerte fue asediado muchos, muchos meses y al final, en el recuento de pertrechos, se encontró que el mismo tenía comida y armas suficientes para resistir por mucho tiempo más”.
Refirió que es de suma importancia ver en Morelos un hombre que además de ser afromexicano y medir apenas metro y medio, a un símbolo libertador que movió un país a la muerte de Miguel Hidalgo. Destacó su convicción, voluntad y capacidad para atraer voluntades porque contó con la ayuda de otros grandes hombres como Mariano Matamoros y Hermenegildo Galeana, por nombrar a un par.

Suspenden presentación de libro

Por otro lado, la presentación del libro de ensayos sobre los Sentimientos de la Nación de Morelos se suspendió. A decir del moderador del acto, Mauricio Leyva, existieron contratiempos en la llegada de los ejemplares para el público, por lo que dicha actividad será reprogramada más adelante, sin mencionar fecha exacta.
El libro es una obra coordinada por Ricardo Infante, José Gilberto Garza y David Cienfuegos, y es una edición del Congreso del Estado por medio del Instituto de Estudios Parlamentarios Eduardo Neri.

468 ad