Se manifiestan contra controvertida técnica de extracción de gas en Londres y Lichfield
Grupos de activistas se manifestaron ayer en la localidad de Lichfield, en el condado inglés de Staffordshire, y en Londres contra la controvertida técnica de extracción de gas conocida como fracturación hidráulica o “fracking”.
Una veintena de manifestantes en Lichfield bloquearon la sede de la empresa energética Cuadrilla, que ha comenzado a aplicar esa práctica en la localidad de Balcombe, en el condado de West Sussex, según informan medios británicos.
Otros activistas se pegaron con pegamento a la puerta de cristal del edificio de la compañía de relaciones públicas Bell Pottinger, situada en el centro de Londres, encargada de las campañas de Cuadrilla.
Según los organizadores, estas protestas marcan la primera de dos jornadas de “desobediencia civil masiva” con la que se quiere poner de manifiesto el rechazo a la fracturación hidráulica, que consiste en inyectar grandes volúmenes de agua a profundidades superiores a los tres kilómetros para liberar gas. (EFE / Londres).




