Matan a 26 policías egipcios en otra jornada de violencia y Mubarak espera su liberación
*La Fiscalía dice que los 36 islamistas detenidos murieron por asfixia. Los Hermanos Musulmanes acusan a la policía de haberlos torturado y que posteriormente les prendieron fuego para borrar las señales. Detienen en El Cairo a líder de la organización del depuesto presidente Mursi. EU decide mantener la ayuda militar al país árabe pese a la represión
DPA / EFE
El Cairo / Washington / Bruselas
Egipto vivió ayer una nueva jornada de violencia con la muerte de al menos 26 policías en un ataque extremista en la ciudad de Rafah, al tiempo que los islamistas continúan con las protestas pese a las advertencias del Ejército y el ex mandatario Hosni Mubarak espera su pronta liberación.
El Tribunal Penal de El Cairo ordenó el lunes la puesta en libertad de Mubarak, pendiente de un juicio por cargos de corrupción, mientras sus hijos, Gamal y Alaa, que enfrentar cargos de malversación de fondos, tendrán que continuar en prisión preventiva.
Según fuentes legales, Mubarak podría salir de prisión en 24 horas si la Fiscalía certifica el pago de un acuerdo por otro caso separado de corrupción. El ex mandatario fue arrestado el 12 de abril de 2011, dos meses después de un levantamiento popular que lo obligó a dimitir.
Fue condenado a cadena perpetua el año pasado por complicidad en el asesinato de los manifestantes durante el levantamiento, pero el pasado enero un tribunal ordenó repetir el juicio.
La mañana de ayer, dos vehículos de la policía sufrieron una emboscada y fueron atacados con lanzagranadas cuando se desplazaban desde Rafah, situada en la península del Sinaí y fronteriza con la Franja de Gaza, en dirección oeste hacia la capital de la provincia de Al Arish.
Quienes habían sobrevivido en un primer ataque fueron obligados a salir de los autobuses, alineados y ejecutados, informaron fuentes oficiales. Tres supervivientes fueron llevados al hospital y su condición es crítica.
Las fuerzas de seguridad acordonaron los accesos entre la península del Sinaí y el resto del país tras el ataque y también cerraron el paso de Rafah con la Franja de Gaza.
Por otro lado, una alianza islamista convocó nuevas manifestaciones para exigir la restitución de Mursi en la presidencia. La Alianza Nacional en Apoyo a la Legitimidad anunció marchas que partirán de nueve mezquitas de El Cairo en el marco de la denominada “Semana de la salida”.
Por su parte, la fiscalía egipcia aseguró ayer que, según sus investigaciones, la muerte de 36 presos islamistas cuando eran trasladado el domingo a una cárcel al norte de El Cairo se produjo por la asfixia causada por la inhalación de gases lacrimógenos.
Según la agencia estatal de noticias Mena, las investigaciones que realizó la fiscalía de Al Janka, en el norte de El Cairo, revelaron que 612 detenidos, supuestamente miembros de los Hermanos Musulmanes, eran trasladados a la cárcel cuando se produjo un motín entre los presos cuando entraban en la prisión de Abu Zabal.
Al dirigirse un policía al vehículo para comprobar lo que sucedía, fue secuestrado por los detenidos que estaban dentro, quienes lo agredieron, según la fiscalía.
En una rueda de prensa ayer, los Hermanos Musulmanes negaron que los detenidos hubiesen muerto por asfixia, y acusaron a la policía de haberlos torturado y posteriormente prendido fuego para borrar las señales.
Por su parte, la fiscalía inició una investigación contra Mursi por su participación en el asesinato de manifestantes en diciembre de 2012 y determinó su prisión preventiva por otros 15 días. Durante las protestas murieron 11 personas y muchos manifestantes fueron severamente maltratados por los partidarios de los Hermanos Musulmanes.
Por otro lado, El líder espiritual de los Hermanos Musulmanes en Egipto, Mohamed Badia, fue detenido en la madrugada de ayer por las autoridades, informó un portavoz del Ministerio del Interior. Un funcionario del ministerio informó que Badia fue arrestado en un departamento en Rabea al Adauiya, donde se encontraba escondido desde el derrocamiento del ex presidente Mursi el 3 de julio.
Por su parte, El secretario de Defensa de EU, Chuck Hagel, aseguró ayer que, aunque la capacidad de influencia de Washington en Egipto es “limitada”, siguen trabajando con todas las partes para lograr “el fin de la violencia”.
Sin embargo, eludió pronunciarse sobre la posibilidad de que Estados Unidos cancele la ayuda militar que otorga a Egipto por valor de mil 500 millones de dólares al año.
Obama anunció la pasada semana la cancelación de ejercicios militares conjuntos, pero decidió mantener la ayuda militar a Egipto.
Por otro lado, la UE va a estudiar todo tipo de medidas para responder a la crisis en Egipto, entre ellas un posible embargo a la venta de armas.




