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Los herederos de Chavarría no han sabido reclamar justicia, reprocha Marcos Matías

*Recuerda el tenso enfrentamiento que sostuvo con el ex gobernador Zeferino Torreblanca. Fue presentado ayer el libro La voz del diputado Armando Chavarría Barrera, que recopila sus discursos

Rosalba Ramírez García

Chilpancingo

Como tibios, fríos y blandos calificó el perredista Marcos Matías Alonso a los seguidores de Armando Chavarría Barrera, a quienes criticó por no asumir una exigencia firme del esclarecimiento del asesinato de quien fuera presidente del Poder Legislativo.
Lo anterior lo dijo ayer durante la presentación del libro La voz del diputado Armando Chavarría Barrera, en el auditorio del Tribunal Electoral del Estado (TEE).
En su intervención, el también ex secretario de Asuntos Indígenas estatal dijo que “yo creo que sus discípulos, sus amigos de corriente, creo que no han sabido honrar con altura la memoria de Armando Chavarría”.
Ahí estaba Celestino Cesáreo Guzmán, quien suplió a Chavarría Barrera en el Congreso local tras el asesinato.
De Grupo Guerrero, denominación actual del Polo Guerrerense de Izquierda que fundó Chavarría, estaban además los secretarios del Comité Ejecutivo Estatal del PRD, Mario Ruiz Valencia y Virginia Trejo Trujillo.
También estuvo presente la viuda de Chavarría, Martha Obeso Cázares, su hijo Armando Chavarría Obeso y su hermana Azucena Chavarría Barrera.
“La posición ha sido tibia, en ocasiones fría y blanda, yo creo que les quedó grande ser discípulos de Armando Chavarría”, les recordó Marcos Matías a los chavarristas.
Dijo que a más de dos años del actual gobierno de Angel Aguirre Rivero “no hay ningún resultado” y por parte de los deudos políticos no hay una crítica “implacable” ante ello.
Recordó que “la lucha de Chavarría era contra la impunidad”, como en el caso de los líderes mixtecos Raúl Lucas y Manuel Ponce, “y ahora él es víctima de esa impunidad”, afirmó en su intervención.
Marcos Matías recordó que Armando Chavarría afirmaba en sus discursos que había riesgo de ingobernabilidad si “un solo hombre controlaba todos los poderes en el gobierno local, que si el Legislativo y Judicial fueran monopolizados y controlados como en los viejos tiempos del autoritarismo, él hablaba de la división de poderes, de los pesos y contrapesos del ejercicio del poder”.
Afirmó que a partir de esa postura del ex diputado derivaron muchos problemas con el gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo.
Dijo que en los discursos recopilados en el libro que se presentó, se pueden encontrar indicios de quién es su asesino, “varias de las palabras, los conceptos, los discursos, los mensajes se vuelven proyectiles y cada uno de estos documentos tienen un destinatario”, dijo en referencia al ex gobernador Zeferino Torreblanca.
Y afirmó que “en los textos se confirma lo que ya se viene diciendo desde otros tiempos, el fantasma de la mano asesina que le quitó la vida, en sus propios discursos, porque se sabe quién era el destinatario de los mensajes”.
Asimismo, reprochó a los legisladores que no dignifiquen al poder que representan.
Recordó que siguen impunes asesinatos como el del diputado federal Moisés Villanueva, el del ex dirigente perredista en Petatlán, Alvaro Rosas Martínez, el del dirigente social Arturo Hernández Cardona, la desaparición de Longino Vicente Morales, entre otros.
En su intervención, Celestino Cesáreo afirmó que Armando Chavarría fue asesinado para evitar que fuera candidato del PRD a la gubernatura y lamentó la indolencia de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) y que no tenga avances de la investigación.
En su intervención, el presidente de la Comisión de Defensa de Derechos Humanos (Codehum), Juan Alarcón Hernández, afirmó que fue doloroso el asesinato de Chavarría Barrera, pidió al Congreso que no se olvide de pedir justicia y exhortó al procurador Iñaki Blanco Cabrera a que dé a conocer el estado de la investigación.

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