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Sin cumplir, el compromiso de Aguirre de esclarecer el asesinato de Chavarría que cumple cuatro años

Rosalba Ramírez García

Chilpancingo

Hoy se cumplen cuatro años del homicidio del presidente del Congreso local, el perredista Armando Chavarría Barrera, víctima de un ataque a balazos frente a su casa, sin que el caso haya sido esclarecido.
Aproximadamente a las 7:15 de la mañana del 20 de agosto del 2009, cuando el perredista salía de su casa en la calle Orlo del fraccionamiento Lomas Diamante, fue atacado a balazos por al menos dos hombres, cuando ya estaba a bordo de su vehículo, un Bora Sport gris con placas HEY-72-7.
Según el informe de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), dos sujetos le dispararon con pistolas calibre 9 milímetros en 14 ocasiones; diez proyectiles dieron en el blanco, uno de ellos en su frente.
La familia Chavarría Obeso, así como el grupo político que el ex diputado local encabezaba en el PRD, responsabilizaron del crimen al entonces gobernador Zeferino Torreblanca Galindo, con quien había animadversión política por la resistencia del perredista a la sumisión del Poder Legislativo ante el Ejecutivo.
Lo anterior aunado a que el ex gobernador retiró la seguridad personal que tenía el diputado local, días antes de su asesinato, y que Chavarría Barrera era el perredista que representaba la única opción de ese partido para contender frente al candidato de Zeferino Torreblanca, el ahora senador Armando Ríos Piter, en el proceso interno de selección de candidato a la gubernatura.
El ex gobernador durante sus últimos días de gobierno anunció un avance del 99 por ciento en la investigación del asesinato del perredista, que también fue su secretario general de Gobierno al inicio de su gestión.
A la llegada de Alberto López Rosas a la PGJE, el ex procurador informó que el expediente de la investigación del asesinato estaba “desaparecido”, y la Procuraduría local tuvo que pedir a la Procuraduría General de la República copia del mismo.
En su toma de posesión, el primero de abril del 2011, Aguirre Rivero se comprometió a esclarecer el asesinato.
En su discurso frente a los diputados de la 59 legislatura a la que perteneció Chavarría, el nuevo mandatario dijo “instruyo a quien será el procurador de Justicia, el licenciado Alberto López Rosas, se aboque a conocer los expedientes exhaustivamente hasta lograr el esclarecimiento de estos casos y otros más y se aplique la justicia como corresponda legalmente en cada uno de estos casos”.
Y que “en breve conoceré los resultados de ?las investigaciones de los casos de algunos homicidios como el del compañero Armando Chavarría Barrera y del ataque criminal que sufriera en contra de su persona un hombre honesto, combativo y congruente a sus principios como Guillermo Sánchez Nava, y otros casos más que hoy están pendientes”.
Pero a más de dos años y cinco meses de que Aguirre Rivero pronunciara esas palabras frente a los compañeros de legislatura y de partido de Armando Chavarría, el asesinato sigue impune.
El 16 de mayo pasado, cuando renunció a su cargo la ex procuradora Martha Elva Garzón Bernal, afirmó que el caso estaba resuelto, que la investigación estaba concluida y que el próximo procurador sólo tendría que consignar el expediente al juez para que éste liberara las órdenes de aprehensión contra los responsables, versión que después desmintió el actual procurador Iñaki Blanco Cabrera.
El primero de agosto, la viuda de Chavarría Barrera, Martha Obeso Cázares, informó que la familia del extinto diputado perredista pidió al gobernador la creación de una fiscalía especial para la investigación del asesinato, propuesta que el gobernador “tomó de buena manera” y se comprometió a crearla.
Dijo que también les confirmó que no existen presuntos responsables del asesinato como lo dijo la ex procuradora.
Pero apenas el día 15 de este mes, Obeso Cázares informó que?la PGJE no ha instalado la fiscalía especial para investigar el asesinato, lo que ayer confirmó.

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