Federico Vite
Otra saga más de miedo
El comienzo de la noche (Umbriel 2013) es una novela dura del escritor británico Stephen Leather, un trabajador arduo del thriller convencional. Antes de poder dedicarse únicamente a la literatura, el inglés trabajó como bioquímico, minero, panadero, despachador de gasolina, barman y, por supuesto, periodista, editor y corrector de estilo. Este hombre se sentía muy cómodo creando sus libros a la par de su trabajo como reportero. Pay Off, su primera novela, la escribió mientras aún laboraba en The Daily Mirror. Fue publicada por HarperCollins. Su segunda novela, The Fireman, la hizo mientras se desempeñaba como editor de negocios del South China Morning Post. The China-man fue la novela que disparó el éxito de Leather. En 1992, Hodder & Stoughton, pagó una suma de seis cifras por los derechos de?esta novela. Pocket Books pagó una suma similar para publicar algunos libros de este hombre en Estados Unidos. Fue así como Leather tuvo la oportunidad de convertirse en un escritor de tiempo completo.
A diferencia de su trabajo anterior, en El comienzo de la noche hay una propuesta distinta a lo usual en las novelas negras. En este libro de 380 páginas, Leather narra la historia de Jack Nightingale, ex negociador policial de New Scotland Yard. El último caso de Nightingale fue complejo. Una infante de 9 años, víctima de abuso sexual, se suicida; el padre de la chica, principal sospechoso, cae al vacío desde un edificio y Jack es el único testigo. Años después, este hombre se vuelve un detective privado, pero no tiene la buena estrella que caracteriza a varios de sus colegas.
Leather comenzó esta serie de novelas, protagonizadas por Jack, en 2010; la primera entrega del detective Nightingale se titula Nightfall, publicada por la prestigiosa casa editorial Hodder& Stoughton. Esta novela que acaba de salir al mercado editorial mexicano será conocida por la singular, y a veces francamente estrambótica, infancia de Jack, quien vive de espiar maridos infieles, pero un día, después de padecer vívidas y? horrorosas pesadillas, despierta escuchando un mensaje: “Vas a ir al infierno”. A esta profecía se le suman algunas sorpresas cuando recibe un DVD? en el cual el millonario Ainsley Gosling revela que es el verdadero padre de Jack y le anuncia que en tres semanas, cuando cumpla sus 33 años de edad, una criatura diabólica vendrá por él.
A ratos novela de misterio, a ratos policiaca, El comienzo de la noche muestra que Leather conoce muy bien su trabajo. Sabe dotar de suspenso, graduarlo para que el lector se una gozoso a los recovecos de la historia. Cada paso que da Jack está precedido de la muerte.
Se convierte en el sospechoso de varios homicidios y la presencia del mal se manifiesta de diversas maneras, incluso en detalles que podrían considerarse absurdos, pero que funcionan para dotar de verosimilitud a la historia. La virtud del autor es que recrea perfectamente las obsesiones del protagonista; las agota.
Con El comienzo de la noche, Leather se sumerge en el complejo e interesante género de la novela negra sobrenatural, o supernatural noir, una mezcla entre la clásica novela criminal y el terror sobrenatural, fantástico.
La saga de Jack abarca, hasta la fecha, cuatro libros: Nightfall, Mid-night, Nightmare y Nightshade. Se espera que para diciembre aparezca, también por Umbriel, el segundo libro: Media noche.
El libro que hoy se comenta no es ninguna obra de arte, pero cumple bien con su objetivo: regalarle al lector de este género una dosis elevada de acción y morbo. No se prometen grandes imágenes estéticas. Para ser francos: es como si uno encendiera el televisor y viera un capítulo de Mentes criminales. Por cierto, Leather también ha colaborado como guionista para algunas series televisivas. Fue el creador del proyecto Murder in mind.
En tiempos donde cualquier saga se pone de moda sólo por el hecho de que fue escrita en regiones gélidas y habla, presuntamente, de misterios incognoscibles, creo que la vida de Jack?Nightin-gale será comentada por muchos seguidores de la novela negra, casi dark. Pero no pasará de ahí. Se trata de un libro que se deja leer bastante bien. Y eso ya es bastante.




