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Finalizan con concierto de la OFA deslucidos festejos por el bicentenario

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Con un concierto especial ofrecido por la Orquesta Filarmónica de Acapulco concluyeron la tarde noche de este martes los festejos organizados por el bicentenario de la toma del fuerte de Acapulco y la posterior instalación del Primer Congreso de Anáhuac que se caracterizaron por su desorganización y poca afluencia.
Dos oberturas, un vals y música mexicana fueron los temas elegidos por el director Eduardo Álvarez para conmemorar el acto heroico de José María Morelos y Pavón ocurrido en 1813.
Ante autoridades del estado, legisladores, funcionarios de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) e invitados especiales, el considerado único gran proyecto cultural del estado cumplió con las expectativas al interpretar una parte de su gran repertorio; Sobre las olas, Por los caminos del sur, y el Huapango de Moncayo fueron aplaudidos por el poco público asistente que estaba conformado en su mayoría por familiares y amigos de los músicos de la filarmónica, por el staff de las autoridades y del propio rector de la UAG, así como  invitados especiales.
Previamente, se escenificó una obra de teatro y se ofreció una conferencia magisterial, a las cuales también pocos fueron los asistentes ya que sin previo aviso se adelantaron las actividades incluyendo el concierto.
Al concluir el mismo, se procedió a reinagurar la exposición La toma del Fuerte de San Diego y el Primer Congreso de Anáhuac, ante la presencia de la directora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) María Teresa Franco, la titular de la delegación estatal del INAH, Blanca Jiménez Padilla y el director del Museo Fuerte de San Diego Víctor Hugo Jasso.
Durante el protocolo para dar por concluidos los festejos, María Teresa Franco comentó entre otras cosas que debemos temer al juicio de la posteridad; “temamos a la historia que ha de presentar al mundo de nuestras acciones y así ajustemos nuestra conducta a los principios más sanos de honor, de justicia a los que él siempre apeló”.
Asimismo, recordó que Morelos nos dice a través del tiempo es que conduzcamos nuestras vidas en un sentido de ética, responsabilidad y compromiso, recordando que Acapulco era una obsesión del caudillo de la que escribió muchas veces a Hidalgo.
Pese a que en las invitaciones se señalaba un gran espectáculo de fuegos artificiales, éste duró apenas unos minutos al tiempo que se daba por cancelado un coctel que venía pautado en las mismas.
De entre los problemas que se presentaron durante estos festejos destacan la proyección de la película Morelos, el pasado sábado y que en su función de las 4 de la tarde no acudió ni una sola persona.

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