Pide Francia una respuesta “de fuerza” contra Siria tras denuncia de ataque con gas
*De confirmarse su uso sería una “escandalosa y flagrante escalada” en el conflicto, advierte el secretario de Estado norteamericano, John Kerry. Solicitan Reino Unido y otros 36 países al régimen que se permita el acceso a inspectores de la ONU para investigar “sin dilaciones”
DPA
Damasco / París
Tras las nuevas acusaciones contra el régimen del presidente Bashar al Assad por el uso de armas químicas, son varios los países que exigen una postura más firme contra Damasco: entre ellos Francia, que a través del ministro de Asuntos Exteriores Laurent Fabius pidió una respuesta “de fuerza”.
Si bien Fabius excluyó intervenir por tierra, dijo que “hay formas de contratacar”. El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, consultó ayer con la oposición siria y con aliados internacionales acerca de los reportes sobre el uso de armas químicas en Siria, información que, de confirmarse, constituiría una “escandalosa y flagrante escalada” en el conflicto, dijo su portavoz.
El gobierno sirio negó haber utilizado el gas venenoso ayer cerca de Damasco. Los activistas rebeldes publicaron sin embargo videos en los que se ve a niños muertos sin que se aprecie ninguna lesión o herida externa.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió ayer la inmediata investigación del presunto empleo de gas venenoso. “Estos hechos deben ser investigados sin dilaciones”, dijo ayer un portavoz de Ban en Nueva York. Una solicitud correspondiente de Naciones Unidas ya fue enviada a Damasco.
En su misiva, Ban llamó al gobierno sirio a garantizarle a los inspectores de la ONU acceso a los lugares afectados. Asimismo, encomendó a la encargada de Desarme de la ONU, la alemana Angela Kane, que viaje nuevamente a Siria.
Lo que se desconoce por ahora es si Damasco accederá a que los expertos en armas químicas de la ONU en la capital siria accedan a investigar lo ocurrido. El vicesecretario general de la ONU, Jan Eliasson, dijo que se había comenzado a negociar con el gobierno sirio al respecto. Por razones de seguridad se negó por ahora el acceso a la zona.
Opositores al régimen publicaron el jueves varios testimonios de niños. Un video muestra a un niño de seis años, que cuenta cómo sus padres, su hermana y su abuelo murieron por el gas venenoso. El muchacho habla de “olor a pólvora” y describe cómo su madre cayó al suelo, se reanima y luego muere.
Previamente, el Reino Unido y otros 36 países firmaron una carta demandando acceso para los inspectores de la ONU como “una cuestión urgente”, informó el Ministerio del Exterior británico.
El presidente francés, Francois Hollande, habló con Ban sobre la “masacre” que incluyó “el uso probable de armas químicas” y elogió el compromiso de Ban de llevar adelante una investigación “rápida e imparcial”.
La respuesta de la ONU se ha visto frenada por Rusia y China, aliadas de Siria y con poder de veto, que ya usaron contra tres resoluciones del Consejo de Seguridad desde que inició el conflicto en marzo de 2011. En la reunión llevada a cabo el miércoles por la tarde en Nueva York no se pudo llegar a consensuar una declaración conjunta por escrito.
Los opositores sirios informaron ayer de nuevos ataques aéreos contra poblaciones ubicadas al este de Damasco. En esa zona murieron el miércoles cientos de civiles. Según coincidieron en señalar varios comités revolucionarios, murieron más de 600 personas. En un principio se habló de 1.360 muertos. Por ahora no hay más datos concretos. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha podido identificar con nombre y apellidos a 170 víctimas.
El gobierno sirio niega las acusaciones y dice que tienen como fin hacer fracasar la misión del equipo de investigadores de la ONU que se encuentra en el lugar. Sin embargo, por ahora, el equipo de 20 investigadores liderado por el sueco Ake Sellström sólo tiene acceso a tres sitios en los que se habrían producido ataques en el pasado.
“El equipo ha solicitado ir a las áreas de Ghouta Oriental, a las afueras de Damasco, pero la respuesta del gobierno de Siria es que la situación en el área es demasiado peligrosa para que entre el equipo”, dijo un diplomático occidental en Beirut.
El ministro francés Fabius, en tanto, afirmó que la negativa del gobierno sirio de dar acceso al lugar a los inspectores de la ONU es el equivalente a una declaración de culpabilidad. “Si los sirios se niegan, significa que fueron sorprendidos con las manos en la masa”. Francia fue el primer país en confirmar que el régimen sirio había empleado armas químicas en junio.
Israel, que se encuentra “en el corazón de la tormenta”, se mantiene en su política de no intromisión en asuntos de los países árabes vecinos, añadió Steinitz. Tan sólo se haría una excepción si hubiese una amenaza inminente de Israel por los acontecimientos.




