No permitirán que desaparezca la Policía Comunitaria de Olinalá, dicen simpatizantes
Carmen González Benicio
Olinalá
Los Policías Comunitarios de Olinalá pidieron la liberación de su coordinadora Nestora Salgado García, detenida por elementos del Ejército y la Marina la tarde del miércoles y acusaron, “con eso nos damos cuenta de que el gobierno protege a los delincuentes y no quiere que se combata el crimen”.
Los integrantes de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), simpatizantes con esa organización y familiares de Salgado García se plantaron en la casa y oficina de ella en espera de que les digan en dónde está detenida y determinen las acciones que emprenderán para exigir su liberación. Adelantaron que no permitirán que los desaparezcan de Olinalá.
Los policías comunitarios no visten su uniforme ni llevan armas de fuego, sólo machetes que afilan durante el tiempo de espera y palos, pero se dicen preparados para cualquier eventualidad.
La calle de acceso principal al poblado fue cerrada nuevamente con las camionetas que les dio el gobernador Ángel Aguirre Rivero para que brindaran seguridad al poblado después de que se levantaron en armas en el 2012, en esa ocasión expulsaron a un grupo de sicarios que operaba en el lugar, en donde secuestraban, robaban y cobraban derecho de piso sin que las autoridades intervinieran, “no les convenía y ahora tampoco porque están defendiendo a un síndico que solapa a delincuentes, roba y borra evidencias”.
Los comunitarios dijeron que no permitirán su desarme y desaparición como institución que brinda e imparte justicia, “si dejamos todo los sicarios van ir casa por casa para matarnos”, comentó un anciano que cargaba su machete, “aunque sea unos fajos se llevan”.
La tensión se siente en el poblado, aunque la mayoría realiza sus actividades cotidianas como los jóvenes que acuden a la preparatoria y a la primaria; los negocios que ofertan sus productos y menores de edad que fuman en un negocio de videojuegos con la anuencia de dueños.
Se les preguntó a algunos lugareños si habrá calma después de la detención y la mayoría prefiere no contestar.
En el lugar hay dos patrullas de la Policía Estatal que se estacionaron cerca del Ayuntamiento unos minutos y se retiraron. El lugar que ocupaba la Marina ahora lo tiene el Ejército, se distinguen por su uniforme, en la mañana estaban unos cuantos y por la tarde ya estaban tres camiones en el lugar.
Esta vez tampoco hubo retenes en la carretera a Olinalá, se vio a unos seis elementos de la Policía Ciudadana y Popular (PCP) de Temalacatzingo y Cualac cerca de la comunidad de El Nuevo Paraíso, tapando baches y pidiendo cooperación a los choferes.
Por la tarde los militares ya tenían un campamento en la comunidad de Tres Caminos, en donde se cruza la carretera de entrada a Olinalá y se sigue a Tlatlauquitepec.
Se quejan regidores perredistas de las acciones del alcalde contra la CRAC
En el Ayuntamiento hay pocos trabajadores y la entrada está restringida por dos policías que preguntan el motivo de la visita y después deciden uno puede entrar o no, como le ocurrió a una joven a la que le negaron el paso porque es una trabajadora a la que despidieron hace una semana por vincularla al PRD.
Los policías dijeron que eran “órdenes del licenciado” no dejarla entrar pese a que es un lugar público.
En la sala de regidores estaban los tres del PRD, y al resto que son priistas “los encuentra el 30 del mes que es la única vez que vienen”, dijo una voz irónica ante la pregunta de que si había regidores en ese momento.
Se les preguntó su opinión de la retención del síndico, Armando Patrón Jiménez y la posterior detención de la coordinadora, Nestora Salgado y dijeron que no emitirían comentarios porque aseguraron que el síndico dice que el conflicto es partidista y no social “por eso no queremos decir algo que quieran usar para respaldar sus argumentos de que es un asunto político y de partidos”.
Agregó que los tres regidores perredistas no están de acuerdo en el actuar del presidente porque en la reunión del jueves y viernes no los llamó ni los toma en cuenta como parte del Cabildo, “ese día llamaron a concentrarse al pueblo en general, pero sólo dejaron entrar a los priistas, debieron decir vengan los priistas inconformes con la Policía Comunitaria”.
Dijeron que no podían hablar porque los estaban vigilando, ya que a los pocos minutos de entrar la reportera a la sala llegó la directora de comunicación social a pedirles su baño, en donde se quedó largo rato y por la puerta transparente se vio que permaneció parada escuchando la conversación.




