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Marchan en Tixtla 500 vecinos y estudiantes de Ayotzinapa; piden la libertad de los policías comunitarios detenidos

También demandan que cese el hostigamiento del Ejército y la Marina a la CRAC y la presentación de 70 desaparecidos desde el desarme en Cruz Grande.  Ante el anuncio de la protesta, militares patrullan la ciudad y vigilan las entradas. Mujeres jóvenes se manifestaron a favor de la coordinadora de Olinalá Nestora Salgado

Lourdes Chávez

Tixtla

Unos 500 vecinos y estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa marcharon por las calles de Tixtla para demandar el cese del hostigamiento del Ejército y la Marina a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitaria (CRAC) de El Paraíso, así como la liberación de coordinadores, policías comunitarios y la presentación de más de 70 de quienes no se sabe en dónde están desde el desarme de los militares en la protesta de Cruz Grande el martes.
En tanto, los accesos de la cabecera municipal fueron custodiados por un destacamento del Ejército de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), que estaban en tanquetas artilladas y que por la mañana realizaron recorridos por las principales calles, ante el anuncio de que habría una protesta de la Policía Comunitaria.
Poco se sabía de la movilización, y en las últimas acciones los Policías Comunitarias por la libertad de sus compañeros, se han manifestado con armas.
Sin embargo, la protesta pacífica comenzó después de las 7 de la noche y se distinguió por la participación principalmente de mujeres que encabezaron el movimiento, con un niño con una bandera nacional, seguidos de un grupo de varones y tras ellos estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos.
En la vanguardia, seis mujeres jóvenes iban esposadas (con tiras papel) y los labios sellados con cinta adhesiva, para exigir la libertad de la comandante de la Policía Comunitaria de Olinalá, Nestora Salgado García, detenida por el Ejército mientras realizaba un recorrido, y recluida en un penal de máxima seguridad en Tepic, Nayarit.
En las consignas los manifestantes gritaban “Nestora, aguanta, el pueblo se levanta”; y convocaban a la población en general a participar; “pueblo, despierta, la violencia está en tu puerta”, y las jóvenes acalladas con pancartas decían: “así nos quieren tener el gobierno, sin protestar”.
Sobre el destacamento de soldados que se mantiene en Tixtla, tras la toma simbólica del Ayuntamiento el martes, donde policías comunitarios desamaron a los municipales, decían en cartulinas “Tixtla no es cuartel” y “el Ejército y la Marina, que se vayan a la cocina”, en alusión a los comedores que instalaron soldados en municipios incluidos en la Cruzada Nacional contra el Hambre.
En la plaza cívica Ignacio Manuel Manuel Altamirano, frente al Ayuntamiento, se realizó un mitin que se extendió hasta después de las 8 de la noche, pero sin la intervención del promotor de la CRAC-PC de Tixtla, Gonzalo Molina González, a quien sólo al final se le vio unos momentos en la marcha en la protesta. Trascendió que se impusieron algunas medidas de seguridad para evitar su posible detención, como fue el caso de los comandantes Nestora Salgado de Olinalá, y Bernardino García, de Ayutla de los Libres.
Incluso, trascendió que tampoco acudirá a la asamblea de la CRAC hoy en San Luis Acatlán,  donde se va a analizar el caso de la Casa de Justicia de El Paraíso (a la que pertenecen las Policías Comunitarias de Ayutla, Tecoanapa, Tixtla, Huamuxtitlán y Olinalá) y que según el coordinador Eliseo del Villar Castillo, fueron separados de la institución comunitaria de seguridad y justicia.
Aunque en los hechos, el promotor de la CRAC-PC en Tixtla está rodeado por el Ejército, en el barrio de Fortín donde tienen su principal centro de operación, porque las salidas de la cabecera municipal están vigiladas por soldados.
Incluso, después de la protesta, estudiantes de Ayotzinapa denunciaron que los militares entraron con una tanqueta al camino que conduce a la escuela Normal, pero por las dimensiones del vehículo estuvo a punto de golpear una casa y regresó a su sitio de guardia.
En el acto político en la plaza cívica, distintos voceros pidieron que termine la represión contra la CRAC-PC, y un representante de Ayotzinapa recordó que el normalismo rural siempre estará a lado de las causas del pueblo, en contra de la militarización de las localidades, la criminalización de la lucha social y el hostigamiento de los dirigentes.
Recordó que no hay que temer a la lucha frente a las injusticias del gobierno, porque la fuerza del pueblo está en la unidad.
Una joven que tampoco se identificó, se refirió a la lucha del magisterio en contra de las reformas estructurales en la ciudad de México por el periodo de discusión en el Congreso de la Unión, y convocó a estar pendientes también de esta movilización que es por toda la población.
Una persona que se identificó como profesor, recordó que Tixtla perdió la paz, porque antes se caminaba por los barrios con mucha confianza, sin miedo a que los secuestren o a que les vayan a cobra cuota.
Recordó que por eso surgieron la Policía Comunitaria, para devolver la paz que no han podido garantizar las autoridades a la población.
Del movimiento Yo soy 132, un joven se solidarizó con el proyecto de la CRAC, y por sus derecho a la autodeterminación en los asuntos de seguridad, salud y alimentación.
De la Universidad Autónoma de Guerrero, Roberta Campos pidió a los agentes de Gobernación que acudieron a la protesta que vayan a decir al gobernador, Ángel Aguirre Rivero, que los ciudadanos no van a abandonar a la CRAC.
“Es cierto que tenemos miedo, pero no vamos a dejar sola a la Casa de Justicia de El Paraíso, a Nestora, ni a Bernardino; hay hombres y mujeres valientes y vamos a buscar todos los medios legales y políticos hasta que estén con nosotros”. Después anunciaron una marcha estatal el próximo martes de la que luego fijarían la hora y el luchar.
Los manifestantes regresaron al barrio el Fortín, de donde salieron con pancartas y globos blancos, con las siguientes consignas; “ni con tanques, ni metrallas, la CRAC no se calla”; “Aguirre decía, que todo cambiaría, mentira, la misma porquería”.
En las cartulinas también denunciaron: “comunitarios, luchando, y el gobierno robando” “libertad a los detenidos”, “pueblo de Tixtla, despierta”, “comerciantes, hombres de izquierda, profesores, dónde están”, “tu indiferencia te hace cómplice de la injusticia”, “respeto irrestricto al territorio comunitario”, “ libertad inmediata a presos de conciencia”.

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