Estados Unidos prevé un potente ataque a Siria de “72 horas”: Los Angeles Times
*Irán insiste en lograr una solución política. Bashar al Assad rechaza nuevamente que su gobierno haya utilizado armas químicas. Israel despliega una batería anti-misiles en Jerusalén. Líbano reza por enclave cristiano conquistado por islamistas. La oposición denuncia la muerte de casi 11 mil niños desde el inicio del conflicto. El Papa renueva su llamado contra la guerra y el comercio de armas
EFE / DPA
Washington / París / Ciudad del Vaticano / Londres / Bagdad / Israel / Estambul / El Cairo
El Departamento de Defensa de EU amplió sus planes del posible ataque a Siria, que ahora incluyen una intensa descarga de misiles durante tres días desde el mar y el aire, informó ayer el diario Los Angeles Times.
“Habrá diferentes rondas de ataque y una evaluación después de cada una de ellas, pero todo dentro de 72 horas y con una clara indicación de cuándo hemos concluido”, indicó al periódico angelino un funcionario militar, que pidió mantener el anonimato al comentar los nuevos planes.
De este modo, todo parece indicar que Estados Unidos prevé que el ataque conlleve más intensidad de la planteada en un primer momento, para poder tener un impacto mayor sobre las fuerzas del régimen del presidente sirio, Bachar al Assad, que se han ido dispersando en las últimas semanas.
En principio, se desplazaron al este del Mediterráneo cinco destructores cargados de misiles Tomohawk, que serían las armas utilizadas para bombardear objetivos militares en Siria.
Sin embargo, el Pentágono incluye ahora entre los escenarios posibles también el empleo de bombarderos B-2 y B-52 de la fuerza aérea para complementar estos ataques.
De acuerdo con estas informaciones, la Casa Blanca solicitó la pasada semana que se extendiese el número de objetivos militares más allá de los 50 identificados en una primera lista.
La información de Los Angeles Times se conoce cuando el presidente de EU, Barack Obama, y altos cargos de la Administración presionan a los legisladores demócratas y republicanos para que apoyen una intervención militar “limitada” en Siria en respuesta al supuesto uso de armas químicas por parte del régimen de Bachar al Assad.
Obama ofrecerá este lunes una serie de entrevistas televisivas para insistir en la importancia de atacar Siria y el martes ofrecerá un discurso a la nación para ahondar en este mensaje.
Por su parte, Kerry se reunió ayer con los ministros de Exteriores de la Liga Árabe en París, donde dijo que la posible intervención militar internacional contra Siria por el supuesto uso de armas químicas contra la población serviría también para lanzar una señal a Irán y la milicia chiita Hezbolá.
Desde Francia, el secretario de Estado norteamericano viajará a Londres, donde tiene previsto reunirse con el presidente palestino, Mahmud Abbas, y el ministro británico del Exterior, William Hague.
Por otro lado, el gobierno británico concedió licencias a empresas para enviar a Siria, antes del actual conflicto, productos químicos como fluoruro sódico que pueden usarse para fabricar gas sarín, según admitió ayer el ministerio de Innovación y Empresa.
Una portavoz de este ministerio, encabezado por Vince Cable, confirmó que en los meses previos al estallido del conflicto en 2011 y antes de las sanciones de la UE el Reino Unido exportó fluoruro al país árabe, si bien, precisó, “no hay pruebas de que se empleara en programas de fabricación de armas”.
Las licencias concedidas a empresas especializadas autorizaban la venta de este producto químico para uso comercial en cosmética y salud, señaló la fuente.
Por su parte, Israel ha desplegado una batería anti-misiles del sistema “Cúpula de Hierro” en la zona de Jerusalén, informaron ayer medios locales.
De acuerdo al Canal 2 de televisión israelí, la colocación de la batería forma parte de un ejercicio de rutina del sistema de defensa la Fuerza Aérea israelí.
Así también, el medio electrónico “Ynet” señala que la decisión ha sido adoptada después de una valoración en el seno del Ejército israelí.
Asimismo, el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, afirmó ayer en Bagdad que su país lleva a cabo importantes esfuerzos para impedir una intervención estadunidense en Siria y aboga por una solución política al conflicto.
Zarif, quien comenzó ayer su primera visita oficial a Irak, denunció que varios países que aseguran respetar las leyes internacionales apoyan el uso de la fuerza contra Siria.
Por su parte, el presidente sirio Bachar al Assad rechazó haber utilizado armas químicas y analiza “de cerca” la evolución de los acontecimientos en Washington, indicó ayer el periodista Charlie Rose al adelantar una entrevista con el gobernante en Damasco.
“Hay una clara sensación de que están siguiendo de cerca lo que está ocurriendo en Washington”, explicó Rose en el programa Face the Nation del canal CBS.
Assad, agregó Rose, “negó tener nada que ver” con el supuesto ataque con armas químicas del pasado 21 de agosto en los suburbios de Damasco, tal y como asegura EU quien ha instado a atacar militarmente siria en respuesta a esta violación de las normas internacionales.
Asimismo, el presidente sirio evitó confirmar si tiene acceso a o no armas químicas.
El presidente estadunidense, Barack Obama, ha solicitado autorización al Congreso de EU para intervenir militarmente en Siria.
Preguntado por este hipotético ataque, Assad “indicó que habría, entre la gente alienada con él, algún tipo de represalia”, aunque eludió comentar “la naturaleza de esa respuesta”.
“(El presidente sirio) tenía un mensaje para el pueblo estadunidense de que no había sido una buena experiencia para ellos el involucrarse en guerras y conflictos en Oriente Medio, y que los resultados no habían sido buenos”, señaló Rose.
Por ello, Assad instó “a los estadunidenses a comunicar al Congreso y sus líderes en Washington que no autoricen un ataque”.
En Siria, rebeldes islamistas, principalmente del Frente Al Nusra, cercano a Al Qaeda, conquistaron durante la noche la localidad cristiana de Maalula, al norte de Damasco, después de enfrentarse con el Ejército y milicias locales, según reveló ayer el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.
Al menos 17 rebeldes murieron y decenas de tropas y miembros de las milicias perdieron la vida o resultaron heridos, indicó la organización, que documenta el conflicto sirio desde Londres.
En misas celebradas ayer en todo Líbano se llamo la atención sobre la situación de peligro que viven los cristianos en el enclave de Amaalula, en Siria, conquistado por rebeldes islamistas.
La Coalición Nacional Siria (CNFROS), principal alianza opositora, denunció ayer la muerte de 10 mil 913 menores en Siria desde el comienzo del conflicto en marzo del 2011 hasta el pasado 21 de agosto.
Por su parte, el papa Francisco renovó ayer su llamamiento contra la guerra y para que ésta no sirva a fines comerciales con la venta ilegal de armas, reiterando su petición de que cese “la violencia y la devastación” en Siria.
El papa hizo este llamamiento ante los miles de fieles que asistieron en la plaza de San Pedro del Vaticano al tradicional rezo del Ángelus dominical, que sucedió a la vigilia de oración que presidió anoche para pedir la paz en Siria




