Derrite Beyoncé a 85 mil cariocas con su actuación en el Festival Rock in Rio
*La mayoría eran fans de la estrella texana, quienes se divirtieron en grande en la Cidade do Rock, en la zona de Barra de Tijuca, al lado de donde se levantará la villa de los atletas para los Juegos Olímpicos de 2016
Alberto Armendáriz / Agencia Reforma
Río de Janeiro
Los termómetros superaban los 30 grados, pero, por si no fuese suficiente, Beyoncé derritió la madrugada de ayer al público carioca con su poderosa voz y sensuales movimientos.
La temperatura estaba en ebullición entre las 85 mil personas que colmaron desde el viernes la primera de siete jornadas del festival Rock in Rio 2013; la mayoría eran fans de la estrella texana, quienes se divirtieron en grande en la Cidade do Rock, en la zona de Barra de Tijuca, al lado de donde se levantará la villa de los atletas para los Juegos Olímpicos de 2016.
Ya había pasado la medianoche cuando Beyoncé dio comienzo al The Mrs. Carter Show, y hasta entonces nadie había dado señales de cansancio luego de unas 10 horas de conciertos, pese a que varios jóvenes fueron atendidos en los puestos médicos por insolación o alcoholismo.
Con un sexy conjunto blanco de transparencias y un grupo de bailarines, la estadunidense se contoneó frenéticamente al ritmo de temas como Run the world (Girls), Crazy in love, Single ladies y Diva, para cautivar a la multitud con sofisticadas coreografías en el Escenario Mundo, el principal de los cinco espacios del evento.
Alternando varios cambios de vestuario y efectos de gran impacto visual, también consiguió momentos de intimidad con el público gracias a las baladas If i were a boy e Irreplaceable.
Ya al borde del final, en una suerte de homenaje a Whitney Houston, fallecida el año pasado, entonó el hit I will always love you, antes de adentrarse en su popular Halo.
Como regalo sorpresa para los apasionados cariocas, terminó su show con el funk Passinho do volante, una canción con paso de baile incluido que los locales MC Federado e os Lelekes han vuelto todo un fenómeno en las favelas de Río de Janeiro; la gente, agradecidísima con la diva.
“Los talentos de Beyoncé no tienen límites: además de una voz privilegiada, baila como nadie y es un ser humano lindísimo. No me podía perder este show”, comentó a Gente! la estudiante Mariana Miranda, de 16 años y quien acudió al concierto con sus padres, Lilia y Adilson; él, por momentos más hipnotizado que su hija con la sensualidad de la cantante.
Como actos previos, la reina del ritmo bahiano axé, Ivete Sangalo, puso a todo el mundo a bailar y dejó listo el ambiente para que el francés David Guetta convirtiera el parque en una gigantesca discoteca con sus exitosas mezclas de Titanium, Without you, Play hard y otras piezas.
“Creo que a Guetta deberían haberlo puesto en el Escenario Electrónica y no en el principal. No canta y le falta carisma”, comentó el turista chileno Mauricio Villagrán, de 25 años, en referencia al DJ, quien dio paso a Beyoncé.
Los motores en el Escenario Mundo se encendieron con la Orquesta Sinfónica Brasileña, que después de una introducción con la Quinta Sinfonía, de Beethoven, arremetió con clásicos del rock como Bohemian rhapsody, de Queen, y (I can’t get No) satisfaction”, de The Rolling Stones.
Mientras en los espacios Rock Street y Street Dance había grupos de música británica y de danza, respectivamente, en el Palco Sunset hubo singulares encuentros musicales, como los de brasileña María Rita con la belga Selah Sue, y el de los neoyorquinos Living Colour con Angélique Kidjo, el show más aplaudido ahí.




