No dejarse intimidar por narcos ante la visita del Papa, pide arzobispo de León
DPA
Ciudad de México
El arzobispo de León, José Guada-lupe Martín Rábago, pidió ayer a los ciudadanos no dejarse intimidar por los mensajes que en las últimas horas dejó el cartel de Los Caballeros Templarios en los que se deslinda de acciones violentas durante la visita de Benedicto XVI.
Las narco-mantas -carteles con mensajes de los narcos- fueron colocadas por presuntos integrantes del grupo, que el mes pasado ofreció una tregua durante la visita que hará al estado de Guanajuato el máximo jerarca de la Iglesia católica.
“Estoy consciente del apoyo de quienes son responsables de guardar la seguridad del Papa y bajo ese sentido les diría a todos, a la gente que va a salir a la calle, a los muchachos que van a estar en las vallas, (que) no tengan miedo”, declaró Martín.
En los mensajes, ubicados en siete municipios del estado de Guanajuato, donde se desarrollará la visita de Benedicto XVI entre el 23 y 26 de marzo, Los Caballeros Templarios se deslindan de cualquier acción contra el Sumo Pontífice y ratifican su disposición a no efectuar acciones violentas durante su estadía en el país.
Martín pidió a los católicos “estar tranquilos y salir a recibir con cariño al Papa”.
“Salgan a darle la bienvenida y estemos con la seguridad de que será una gran fiesta, fiesta de fe, fiesta de gracia”, dijo el arzobispo de León, una de las ciudades de Guanajuato que visitará el Papa y donde desde este jueves han aparecido mantas de Los Caballeros Templarios y sus rivales del cartel de Jalisco Nueva Generación.
En los narco-mensajes del jueves este último grupo del crimen organizado pidió a Los Caballeros Templarios y a Los Zetas salir de Guanajuato.
Además de León, Benedicto XVI estará en las ciudades guanajuatenses de Guanajuato y Silao. La seguridad del Papa estará a cargo en su mayoría del Estado Mayor Presidencial, dado que su visita será tratada como de Estado.
Los Caballeros Templarios surgieron el año anterior tras una escisión del cártel de La Familia Michoacana, y reportes de la prensa mexicana, que citan informes policiales, indican que el grupo adoctrina a sus integrantes con mensajes que mezclan textos de la Biblia y libros de autoayuda.
Adoptaron el nombre de una orden militar cristiana de la Edad Media, cuya representación en México se vio obligada a cambiar su nombre por Caballeros del Templo de Salomón para evitar ser confundidos con el grupo del crimen organizado.
En el marco de la guerra que libran grupos del narcotráfico y del crimen organizado en México, la ubicación de narco-mensajes se ha hecho frecuente. Las confrontaciones de estas bandas, así como la estrategia de seguridad que ejecuta el gobierno federal, han dejado en cinco años unos 50 mil muertos.
Se prevé que durante su visita a México el Papa brindará un mensaje de paz, según indicaron representantes de la Iglesia católica en la nación norteamericana.
Ve la Iglesia católica presión a víctimas en el caso Cassez
Las víctimas de secuestro que acusaron a Florence Cassez pudieron haber sido presionadas por las autoridades para declarar en contra de ella, consideró Pedro Arellano, director de la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
Indicó que en sus 27 años de experiencia en el sector carcelario ha apoyado en diversos procesos donde los agentes judiciales coaccionaron a las víctimas para declarar lo que a ellos les convenía.
“Hemos tenido casos de personas que después de años dicen: ‘esta es la persona que me violó no esa persona que me dijeron los agentes judiciales, pero ellos me dijeron que si no decía eso me iban a perjudicar.
“Yo creo que eso pasó (en el caso de Cassez) desde que ellas (las víctimas) fueron liberadas en otra fecha y entonces su testimonio ya se desvirtúa hasta que son fácilmente manipulables y así tenemos el caso de miles y miles de personas que están en la cárcel solamente porque traían una camiseta del mismo color del agresor”, afirmó en entrevista.
A petición de los padres de Cassez, Arellano encabezó un análisis del caso con un grupo de expertos, en cual detectaron las contradicciones de las declaraciones de Cristina Ríos y su hijo Christian, así como de Ezequiel Elizalde Flores.
El Amicus Curae fue entregado a principios de 2011 a las autoridades y forma parte del expediente que analizó el Ministro Arturo Zaldívar, quien ha propuesto la liberación de la francesa.




