Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Por agua y alimentos, clama la gente al paso de un recorrido de funcionarios

*Aguirre Rivero, Rosario Robles, Gerardo Ruiz y Luis Walton visitan los tramos inundados en la zona Diamante

Daniel Velázquez

Tramos inundados, vehículos varados y otros arrastrados por la lluvia, cientos de personas caminando y entradas a hoteles y condominios inundados, es lo que observaron ayer el gobernador Ángel Aguirre Rivero y los secretarios de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza; de Desarrollo Social, Rosario Robles Berlanga, y el alcalde Luis Walton, quienes recorrieron la zona de Acapulco afectada por las lluvias.
También se toparon con reclamos de la gente por falta de agua y alimentos.
El gobernador, el alcalde y los funcionarios federales escucharon peticiones de que acudan a la colonia Colosio porque aún hay personas atrapadas que no pueden salir y no tienen qué comer.
También observaron las tiendas Oxxo y misceláneas con filas de 10 y 15 personas a las que se atendía desde una ventanilla.
En las gasolineras del bulevar Las Naciones también encontraron filas de automóviles en espera de cargar combustible.
La petición de la gente era comida y agua, esa fue la demanda constante de los ciudadanos que le gritaron a los funcionarios.
El gobernador anunció que en una semana se instalarán módulos para que los vecinos reporten los daños en sus viviendas, y anunció un programa de empleo temporal.
Cientos de personas caminaban para salir de la zona Diamante, algunas cargaban pertenencias y otras eran transportadas en vehículos particulares o en camiones del Ejército; muchas iban con maletas.
En el trayecto algunas personas preguntaron cómo salir hacia Puerto Marqués para alejarse de la zona inundada. Otras le gritaban al gobernador que no habían comido, que no tenían servicio telefónico y que por el desarrollo habitacional Las Delicias la laguna se había desbordado.
El recorrido estaba previsto para Colosio, Puerto Marqués y el refugio  de Mundo Im-perial, pero sólo llegó al arco de acceso de la primera y ahí dio vuelta y regresó a la tienda Walmart.
El gobernador, al contrario de sus habituales giras donde es rodeado por sus guardaespaldas, ayer estuvo muy accesible con la prensa, atendió a todas las personas que se le acercaron de las colonias Bonfil, Barra Vieja, Guerrero 2000, Joyas Diamante, Nueva Revolución y Paraíso I, y turistas que le pidieron ayuda para salir porque compraron boletos de avión que no pudieron hacer efectivos por el clima.

Los reclamos en Walmart

Al pasar por la plaza comercial Las Palmas se observó a un centenar de personas formadas en fila. En el acceso a Walmart Diamante había más de 300 personas formadas en espera de poder ingresar, porque en la tienda sólo autorizaron el acceso en grupos de 20 y los demás debían esperar a que éstas salieran.
En este lugar, cuando los vecinos se percataron de la presencia del gobernador le gritaron “queremos ayuda”, “comida, comida”. La tienda estaba resguardada por soldados del Ejército.
Allí el gobernador explicó a los vecinos que se realizaría un censo para llevar la ayuda a los damnificados, “de acuerdo con los daños que hayan sufrido cada una de las viviendas”.
También les dijo que el apoyo será personal, “casa por casa” para evitar que los líderes se aprovechen de la tragedia.
Los vecinos preguntaron cuándo llegaría la ayuda, y Aguirre les dijo que en el transcurso del día llegarían las primeras despensas.
Le pidieron que interviniera para que la tienda Walmart abriera sus puertas.
Rosario Robles les dijo a los vecinos que reclamaban comida y agua potable que “entendía” que el puerto estaba incomunicado, porque las vías de acceso por tierra están rotas y por aire, “apenas” el lunes empezaron a llegar despensas que se distribuirían en el transcurso del día y que su presencia era para constatar los daños.
Les pidió que comprendieran que la prioridad es atender a los que están incomunicados, y que ellos al menos estaban formados para poder conseguir víveres.
Los vecinos les dijeron que a ellos no les querían entregar despensas porque no están en los albergues. A las 11 de la mañana le informaron al gobernador que las despensas estaban siendo descargadas en el Forum Mundo Imperial para distribuirlas en colonias afectadas en el área del bulevar Las Naciones.
En el lugar dos mujeres le pidieron al gobernador ayuda porque habían perdido todos sus muebles. También escuchó reclamos de la gente para que abriera la tienda porque sólo permitían la entrada en grupos de 20 personas. “No venimos a robar, venimos a comprar”, le decían.
Algunas personas indicaron que estaban formados desde las 8 de la mañana y su número de lista era el 171 para poder ingresar, y eran las 11 de la mañana y se quejaban de que desde las 7 de la mañana no habían comido.
Después los vecinos se quejaron de que la visita del gobernador provocó desorden.
El gobernador les dijo que se iba a respetar el orden que había establecido la tienda para que todos pudieran ingresar.
Aguirre Rivero fue despedido con aplausos y gritos de “Aguirre, Aguirre”.

El albergue del Forum

La familia de turistas Arcos Memije se acercó al gobernador Angel Aguirre para quejarse de que la aerolínea Volaris no les daba solución mientras que las otras aerolíneas ya habían dado respuesta a los usuarios.
Rosario Robles insistió a los vecinos que la prioridad es la zona que esta inundada para atender a las familias que no pueden salir de sus casas, “ayúdennos en entender que la prioridad tiene que ir a la gente que está sin poderse mover”.
El gobernador reiteró la información de que habrá módulos para registrar los daños de las viviendas, un programa de empleo temporal y pidió a los turistas que están varados que tengan paciencia porque tienen que evacuar a quienes permanecen en colonias que quedaron incomunicadas y atender otros municipios donde también hay daños.
Ofreció que se reconstruirán viviendas a quienes hayan “perdido todo” y que no se harán gestiones con los líderes. Ofreció que se entregará útiles escolares y mochilas para que los niños puedan regresar a la escuela, también dijo que ayudarían a las familias a que recuperen bienes como estufas, refrigeradores y televisiones.
“Tengan calma, tengan comprensión porque en este momento lo mas importante es que rescatemos y salvemos vidas de algunas personas que aún estamos localizando”, dijo.
Rosario Robles les pidió que permanezcan en el albergue porque ahí podrán censarlos y conocer los daños que sufrieron en sus viviendas y poder brindarles ayuda, pero deben esperar a que baje el nivel del agua.
En el Forum la demanda de las personas que están allí refugiados también fue por comida y dijeron que se les acaban las provisiones y las llevan a otros lugares.
Los refugiados se quejaron de que en las casas se meten a robar las pocas pertenencias que lograron rescatar de la inundación, y el gobernador les dijo que se ha desplegado una operación de seguridad para evitar ese tipo de actos.
Una familia de Barra Vieja preguntó del riesgo de que se rompa la presa La Venta, y les explicaron que se abrieron las compuertas para evitar ese riesgo.

Las actividades del gobernador

El recorrido comenzó a las 11 de la mañana de la glorieta de Puerto Marqués hacia la zona Diamante que es la parte más visible de las afectaciones.
Se emplearon dos vehículos del Ejército de 6.5 toneladas, uno para el gobernador y los funcionarios que le acompañaban y otro para los periodistas convocados.
En el tramo que va de la Glorieta de Puerto Marqués hacia la plaza comercial Las Palmas y Diamante el agua permanece es-tancada e impide el paso a los ve-cinos y el transporte público, porque en algunos tramos todavía alcanza un metro de altura.
Desde qué el gobernador y los funcionarios federales iniciaron el recorrido empezaron los reclamos. Vecinos de Puerto Marqués que permanecen en la zona fueron los primeros en abordar al gobernador y pedirle ayuda.
Después, cuando la comitiva avanzó por la zona inundada, los primeros reclamos fueron que se bajaran a caminar con ellos; “camine con el pueblo”, “sienta el agua, sienta lo que el pueblo siente”, le gritaban al gobernador que tímidamente levantaba la palma de su mano derecha para saludar.
A medida que avanzó el recorrido también arreciaron los reclamos; los vecinos que caminaban por la zona inundada le pidieron a los funcionarios agua para beber porque no tenían en sus casas.
Todas las tiendas ubicadas sobre el bulevar están cerradas e inundadas.
En el bulevar de las Naciones ayer permanecían varios automóviles varados, algunos compactos y otros pesados como camiones urbanos de transporte de personal que quedaron en medio del agua; en un vehículo se observó que rompieron el cristal y otros tenían la ventanilla abierta como señal de que alguien escapó del automóvil. Los camiones de la CFE fueron sacados con grúa. Algunos vehículos fueron arrastrados por la corriente y estaban en el campo de golf del hotel Princess.
En algunos tramos el muro de piedra que sirve como barda de ese campo estaba derrumbado y el nivel del agua en la zona sólo permitía ver una parte del muro.
A la 1:30 de la tarde vecinos de las colonias aledañas saquearon la farmacia Guadalajara y la tienda Steren, se llevaron las motocicletas de Dominos Pizza y las mesas de la tienda Cotsco que fueron arrasadas por la corriente.
Por la tarde en la Glorieta de Puerto Marqués el rumor era que ya habían saqueado Cotsco.
En la tarde se instalaron dos retenes de la Policía Ministerial para revisar los vehículos que iban en dirección hacia El Coloso.
Se pudo observar a camionetas cargadas de bolsas negras y artículos de plástico, algunas personas caminaban por la colonia Miramar con los usuales carritos de las tiendas de autoservicio cargados de muchos artículos, algunos iban con carretillas, mochilas y bolsas de las que usan para ir al mercado; caminaban en grupo.
Al paso del convoy de las autoridades algunos vecinos simulaban que agarraban piedras y las arrojaban sobre los funcionarios.
Otros aprovecharon el recorrido de los funcionarios para gritarles en qué colonias necesitaban ayuda, como Colosio.
En las tiendas Chedraui y Comercial Mexicana también había cientos de personas formadas, pero a ellas el gobernador no las visitó.
En el albergue instalado en la recepción del centro de convenciones Mundo Imperial el gobernador recibió quejas de los damnificados de que no tenían comida y faltaban artículos de aseo personal.
También se quejaron de que tenían la sospecha de que los querían sacar porque constantemente les dicen que hay camiones para Renacimiento y Pie de la Cuesta; el gobernador y Rosario Robles les dijeron que permanecerán en el lugar el tiempo que sea necesario y que nadie los movería.
A los reclamos de falta de alimentos Rosario Robles y el gobernador les pidieron paciencia, les dijeron que ellos serán atendidos pero la contingencia sigue porque hay familias que están incomunicadas y no han podido salir de sus casas y en esos momentos ellos son la prioridad para atenderlos.
Después de visitar a las familias que permanecen en el albergue, el gobernador y los funcionarios federales hicieron un recorrido aéreo y después dieron una conferencia de prensa en las instalaciones de la Octava Zona Naval.
Al terminar la conferencia el gobernador informo que el presidente Enrique Peña Nieto estaría en Chilpancingo para hacer un recorrido por las zonas afectadas y una reunión de evaluación.
Para las 7 de la noche se convocó a una conferencia de prensa que daría Peña Nieto en la Octava Zona Naval, y después se informó que sería una reunión con funcionarios federales encabezados por el presidente; pero al final la reunión la hicieron en privado y fueron Ángel Aguirre, Rosario Robles y Gerardo Ruiz quienes dieron la conferencia.

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