Filas de dos horas para entrar a comprar en centros comerciales de Diamante y Costera
*Según algunos consumidores ya escasean el agua, el pan y el huevo
En la zona Diamante ayer se vieron compras de “pánico”, mientras que en el centro también decenas de personas buscaron comestibles en tiendas comerciales o misceláneas.
El Ejército controló el acceso a las tiendas de autoservicio en Punta Diamante, donde los usuarios ingresaron en grupos de 20 a 40 personas y hacían filas de hasta dos horas para comprar alimentos, ropa y víveres, ante la contingencia por el paso de la tormenta tropical Manuel.
Todas las sucursales bancarias de la zona Diamante siguen cerradas. Los cajeros automáticos lucen solitarios y, por lo mencionado por turistas, ya sin dinero que disponer, lo que les causa angustia.
Los periódicos nacionales no circularon en Acapulco.
A las 11 de la mañana había más de mil personas –entre residentes y turistas– haciendo largas filas para entrar a comprar al supermercado Walmart Diamante.
A otras mil personas afuera de la Mega Comer Diamante y también a otros 2 mil más en fila afuera de la tienda Chedraui Selecto del centro comercial La Isla.
La cantidad de accesos de todos los establecimientos quedaron reducidos a sólo uno para que los militares tuvieran el control de la salida y entrada de los compradores.
En un recorrido se observaron largas filas para entrar a las tiendas de autoservicio más grandes de la zona Diamante.
La tienda Chedrahui Selecto, donde acuden visitantes de mayor poder adquisitivo, los clientes tardaron hasta dos horas para entrar y tuvieron que hacer fila otras dos horas más para pagar lo que llevaban.
Los testimonios coinciden en que escasean el agua en garrafones de 20 litros, el huevo y, en algunas ocasiones, el pan.
“Están respetando todos los precios, sólo que sí nos tardamos para entrar”, indicó la señora Clementina Santillán García, proveniente de Barra Vieja, quien llevaba consigo paquetes de sopa instantánea, leche, cereales, enlatados, pan y verduras en la compra.
Enrique Castilleja Montiel, de la ciudad de México, dijo que en las dos visitas que hizo al Chedrahui Selecto esperó de dos a tres horas para entrar y hacer otra larga fila para pagar .
Se pudo observar que la fila de compradores en las tiendas más pequeñas, ubicadas sobre el bulevar de Las Naciones, eran de por lo menos 40 personas.
Otra familia originaria de la ciudad de México explicó que en las tiendas Walmart y Sams el acceso por grupo era de 30, pero que se redujo a una decena después que comenzó a llegar más gente.
“Ya no vimos garrafones de agua, sí había unas pocas de botellitas de agua. Tampoco había huevo, que es lo que nosotros queríamos comprar, no encontramos tampoco tortillas”, informaron.
En el tramo del hotel Princess hasta la Expomundo Imperial había todo tipo de negocios cerrados, sólo pocas misceláneas abiertas y algunos Oxxos lucieron llenos de personas, entre ellos turistas, que buscaron comprar alimentos y bebidas para llevarlos a sus familiares que los esperan en los hoteles cercanos, condominios y casas de descanso.
En la tienda de Walmart de Icacos hubo decenas de personas en el centro comercial y de acuerdo con algunos de ellos antes de las 2 de la tarde no había ya comida congelada.
En la tienda de Aurrerá de la Costera, informaron algunas personas, se terminaron las botellas de agua, mientras que en algunas misceláneas tampoco había comestibles.(Karla Galarce Sosa y Salvador Serna).




