Nuevo juicio a reos del mensalao ayuda a los líderes de PT y enoja a la población en Brasil
DPA
Brasilia
El nuevo juicio al que por resolución de la Suprema Corte tendrán derecho 12 de los 25 reos condenados por integrar una red de corrupción durante el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva beneficia a líderes históricos del Partido de los Trabajadores (PT) pero divide a juristas y genera repudio en la población.
La decisión de aceptar los recursos presentados por 12 reos en el llamado “juicio del siglo”, adoptada ayer por el Supremo Tribunal Federal con el voto del último ministro a pronunciarse, el decano Celso de Mello, beneficia a tres legendarios dirigentes del partido de gobierno: el ex ministro del Gabinete Civil de la Presidencia, José Dirceu; los ex presidente y tesorero de esa fuerza política José Genoíno y Delubio Soares, respectivamente, y al ex presidente de la Cámara Baja, Joao Paulo Cunha.
En el mejor de los escenarios, el ex hombre fuerte de Lula, condenado a 10 años y diez meses de prisión en régimen cerrado, puede ver reducida su pena a siete años y 11 meses de prisión en régimen semiabierto, lo que implica que debe dormir en la cárcel pero durante el día puede salir a trabajar.
En tanto, el actual diputado Genoíno, licenciado de su mandato por razones médicas, podrá tener la pena actual, de seis años y 11 meses de prisión en régimen semiabierto, reducida a cuatro años y ocho meses de prisión en igual régimen.
Mientras los reos celebraron la resolución, calificada por el abogado de Dirceu, José Luiz de Oliveira Lima como un acto que garantiza “la seguridad a toda la sociedad y a todos aquellos que sean acusados”, los juristas continúan divididos sobre la pertinencia de la aceptación del recurso, que cuya aceptación está prevista en el artículo 333 del reglamento interno del Supremo, pero no consta en la ley 8,038/1990, que regula las acciones de la Suprema Corte.
Por otro lado, la presidenta de Petrobras, Graça Foster, aseguró ayer que no hay indicios de que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de Estados Unidos haya logrado acceder a los datos del sistema de comunicaciones de la petrolera brasileña.
“No tenemos registros de acceso a informaciones”, afirmó la ejecutiva, al declarar este miércoles ante el Senado sobre las sospechas de espionaje del sistema de comunicaciones de la empresa por parte de la NSA.
Por otra parte, el Partido Socialista Brasileño (PSB) anunció ayer en forma oficial que abandona el bloque de partidos aliados del gobierno de la presidenta, Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT).




