Cientos de casas siguen bajo el agua en Marquelia; el río creció como nunca
*Reportan más de mil familias damnificadas; demandan ayuda del gobierno pero no llega
Tras el paso de la tormenta Manuel por Marquelia que duró tres días y aún continua lloviendo, Protección Civil calcula más de mil familias damnificadas y cientos de casas que quedaron bajo el agua principalmente el boulevard que atraviesa la carretera federal Pinotepa Nacional-Acapulco; el río de Marquelia amplió su cauce de manera histórica, y se desbordó por la zona del plantel Cebetis 136, y cerca de la playa La Bocana, y con esto inundó el municipio desde tres puntos.
Las casas fueron inundadas hasta más de un metro de altura en su interior, policías municipales describieron lo que vivieron durante el fin de semana pasado por la tormenta tropical: destrucción total de muebles, enseres domésticos, aparatos eléctricos, documentos, ropa, calzado y hasta bicicletas flotaban en el agua, como consecuencia de las fuertes lluvias que azotaron la región por casi cuatro días de manera ininterrumpida, provocado por la crecida del río de Marquelia.
Detallaron que hombres y mujeres lloraron al ver cómo en unas horas su patrimonio había sido destruido por la furia del agua, que quedo marcada en las paredes de negocios y viviendas, además de que automóviles quedaron incrustados entre las paredes y viviendas por la corriente que arrastro o golpeo contra las casas.
Militares que fueron enviados desde el martes aplicaron Plan DNIII-E y rescataron y trasladaron a personas de zonas inundadas a un sitio seguro, en tanto el presidente municipal, Javier Adame Montalván, ordenó que todas las unidades de la policía y tránsito municipal fueran ocupadas para sacar a la gente de sus casas pues el agua cada momento subía de nivel y lo que menos querían era un reporte de pérdidas humanas.
El primer día se trasladaron unas 600 personas a los refugios en la cabecera municipal, pero la poca ayuda que reciben es por parte de la misma población y de los militares.
Ahora después de dos días el acceso al municipio ya es transitable y la gente comienza a rehacer sus vidas, pero el paso de Manuel dejó daños en colonias 16 de Septiembre, Cerro de la Cruz, El Periférico, colonia el ISSSTE, Campamento Enrique Rodríguez, hasta alcanzar el segundo puente que comunica con el municipio de Copala.
Los daños en la infraestructura urbana son grandes, sobre todo en el bulevar, que tiene socavones y deslaves, donde se observa expuesta la tubería del agua y del drenaje, que tendrá que ser reconstruido casi en su totalidad, negocios y viviendas declararon pérdida total, desde restaurantes como el Discovery, muy rentable para las reuniones políticas y movimientos sociales.
Los ganaderos sufrieron los estragos del clima, y muchos perdieron decenas de cabezas de ganado que murieron ahogadas o arrastradas por la corriente del río, detallan los policías entrevistados que sólo se veía por la luz del alumbrado público cómo pasaban las vacas vivas o muertas arrastradas por la fuerza del agua, lo mismo ocurrió con burros, caballos, chivos, perros, gatos, gallinas y todo lo que se encontrara a su paso.
Protección Civil estatal en coordinación con Protección Civil municipal, pusieron a disposición de las personas tres albergues en la ciudad, en el Palacio Municipal, la cancha municipal Benito Juárez y la comisaría ejidal, pero fueron insuficientes para albergar a más de mil personas damnificadas pues otras llegaban por sí solas a pedir ayuda y alimentos, y se tuvo que abrir un cuarto albergue en las instalaciones de la escuela primaria Plan de Ayutla, poco antes de que se desbordara el lunes por la mañana el río Marquelia.
Marquelia estuvo bajo el aguas en 75 por ciento, dejando grandes pérdidas valuadas en varios millones de pesos, por lo que los ciudadanos esperan que las autoridades federales, estatales y municipales hagan lo conducente para que el municipio pueda recibir toda la ayuda que requiera pues fue declarada como zona de desastre de manera inmediata.
El jefe regional de Protección Civil en la Costa Chica, Jesús Genchi Osuna, vía telefónica informó que 500 familias están en el albergue en la escuela Plan de Ayutla, pero que la cifra de personas afectadas podría alcanzar mil familias en todo el municipio, indicó que no había reporte de pérdidas humanas, sólo rumores en el sentido que dos personas de La Finca habían sido arrastradas por las fuertes corrientes; sin embargo, esto no ha sido corroborado.
Señaló que en Tlacoachistlahuaca, el río de Las Minas se desbordó, así como también la parte alta de este municipio como es el caso de la comunidad de Jicayán de Tovar, que está incomunicada, “ahí el río arrasó con cinco viviendas y estamos hasta el momento haciendo las evaluaciones en este lugar para poderles ayudar a los afectados”, dijo.
Comunidades incomunicadas en Azoyú
Protección Civil de Azoyú informó que en el municipio existen más de diez comunidades incomunicadas, con daños materiales y hasta ayer no se sabía de pérdidas humanas.
Además no existe manera de desalojarlas debido a que las lluvias no cesan y los caminos quedaron interrumpidos para ir a Marquelia o Cuajinicuilapa.
Rescatistas informaron que no hay forma de entrar a estas localidades debido a que los caminos de terracería están intransitables, por lo que se está buscando la manera de llevar a los habitantes a los refugios temporales.
Manifestaron que la situación es muy crítica ya que en la cabecera municipal hay más de 20 viviendas derrumbadas pero sin pérdidas humanas que lamentar hasta el momento.
Informaron que han pedido ayuda al Ejército y la Marina para desalojar a todas las personas y darles de comer. (De la corresponsalía / San Marcos).




