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En Mochitlán se perdieron 150 casas, muchas otras están inundadas, se cayeron los puentes, y no hay muertos

*El alcalde Cevero Espíritu explica que “inventó” la noticia de que había 300 fallecidos porque fue la única manera de que les llegara ayuda

Rosendo Betancourt Radilla

Mochitlán

El presidente municipal de Mochitlán, Cevero Espíritu Valenzo, reveló que inventó que había 300 muertos en su municipio debido a las lluvias y justificó su mentira en que el gobernador Ángel Aguirre Rivero no le hacía caso a su petición de ayuda, “le está dando preferencia a la zona turística, donde hay dinero”.
A pesar de que no hay muertos a consecuencia a la tormenta Manuel, los ciudadanos están en una situación de emergencia, pues el cauce del río El Salado y el del Huacapa arrasaron las casas que estaban en las orillas.
Algunas viviendas están hasta el techo de lodo, de otras sólo queda alguna estructura de metal o algún cimiento que demuestra que ahí se levantaban y de otras sólo está el recuerdo de los que las habitaban, pues el caudal ocupa su lugar.
En la cabecera municipal no hay puentes y no hay forma de pasar en automóvil. Para llegar ahí hay que caminar durante dos horas a través de un bosque que conecta al poblado de Petaquillas con Tepechicotlán.
El camino es sinuoso y los cientos de ciudadanos que lo cruzan con rumbo a Petaquillas cargan con costales vacíos y garrafas para gasolina que desean llenar, pues en su pueblo no hay combustible ni alimentos y los que hay están sobrepreciados, los comerciantes aprovecharon la contingencia para vender todo más caro.
También denuncian que hay robos, tanto de sujetos desconocidos como de los policías municipales. De los primeros sospechan que son soldados, pues la tarde del martes llegaron al lugar pero no realizaron ninguna acción de ayuda. De los últimos explican que el alcalde exigió a su fuerza policiaca que llenara una camioneta de tres toneladas con víveres, pero para no cruzar el cerro instalaron un retén en la entrada a Tepechicotlán, donde piden a los transeúntes la mitad de sus suministros.
Los dos abusos se resolvieron ayer, uno con la presencia de efectivos de la Unidad de Fuerzas Especiales (UFE) de la Policía Estatal, que recorren el lugar separados uno del otro unos 200 metros.
A los policías municipales los enfrentaron. Quienes ya saben cómo operan esperan en la entrada a que se junten unos 20 ciudadanos y todos juntos les hacen frente.
Pero también hay mucha solidaridad entre los afectados. En el trayecto no falta quien ofrezca agua, una galleta o una fruta a los caminantes que van cargados a su pueblo, se ven hombres y mujeres de todas las edades, incluso bebés que son transportados en brazos, bajo el intenso sol de la mañana del miércoles.
Desde el cerro se puede apreciar Tepechicotlán, inundado, sus cultivos destruidos y sus casas anegadas. Igual se ve Mochitlán desde lo alto.
Cevero Espíritu, alcalde por el PRD, entrevistado en una parte del río que estaba siendo desazolvado con una retroexcavadora, informó que en la cabecera municipal hay alrededor de 150 familias que tuvieron pérdida total de casas, “hay muchas otras que se les inundaron sus casas y esas se pueden salvar”.
Las casas quedaron inundadas porque se desbordaron los ríos Huacapa y El Salado, “en todos los márgenes tenemos casas afectadas, no tenemos puentes, casi todos están caídos”.
Hay más de 5 mil hectáreas de cultivos perjudicadas, “perdimos el centro de salud, no hay medicamentos. Tenemos alrededor de 2 mil 500 damnificados sólo en la cabecera y en las comunidades hay más de 5 mil personas que están incomunicadas”.
“Están bajando los comisarios de los pueblos y nos informan que el Rincón de Tlapacholapa a la mitad se hizo una zanja y está por venirse todo el pueblo, entonces toda la gente corrió a Mezcaltepec que está más alto”, aseguró.
“Un cerro de Tlacotepec también está peligrando, se cayó prácticamente el cerro de Coaxtahuatlán y tapó toda la carretera y parte del pueblo. No tengo conocimiento de qué pasa en los demás pueblos porque no hay comunicación”, agregó.
Dijo que tenía tres máquinas trabajando “que son de una empresa que estaba construyendo la carretera a Coaxtlahuacán, las fui a decomisar sin permiso de los dueños, pero las tuvimos que tomar porque Mochitlán está muy perjudicado”.
Informó, y se pudo constatar, que hay tres albergues, uno en la escuela de Bachilleres, otro en la escuela secundaria y uno más en la colonia El Calvario.
Se quejó de que no tenía ayuda ni del gobierno federal ni del estatal, “estuve ayer (martes) en Chilpancingo, fui a la Sedena y me dijeron que para Mochitlán no había, que la prioridad era Acapulco”.
“Tuvimos que inventar que había 300 muertos, pero no es cierto, lo hicimos para que nos vieran, porque el gobernador decía Quechultenango y Acapulco, pero Mochitlán no aparecía, sólo así llegó el plan DN-III, ahí llegó un helicóptero con 45 despensas que se repartieron a las personas que no tienen nada, a las más afectadas. Yo las repartí casa por casa. No hubo muertos, se alertó a la ciudadanía muy a tiempo”, relató.

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