Sepulta su casa a un hombre en Quechultenango; el río se llevó 10 viviendas y hay 2 mil refugiados
Rosalba Ramírez García
Quechultenango
A su paso por Quechultenango la creciente del río Huacapa dejó por lo menos 300 viviendas afectadas, unas 10 fueron arrancadas por completo y un anciano murió sepultado por su casa de la que se negó a salir.
El acceso a la cabecera municipal de Quechultenango desde Chilpancingo está cortado en varios puntos, y los oriundos de ese municipio y radicados en la capital llevan víveres recorriendo cinco horas de camino entrando por Chilapa.
El camino es completamente accidentado, la carretera?se observa completamente dañada, en algunos puntos el asfalto no tiene relleno, lo que podría provocar accidentes y no hay señalización alguna.
El centro de la población y las principales calles están llenas de muebles, escombro, puertas, colchones, trastes y materiales de todo tipo cubiertos por toneladas de lodo.
Hay sólo dos máquinas haciendo labores de limpieza auxiliados por varios camiones de volteo particulares.
A pesar de la presencia del Ejército, los únicos que están realizando labores de limpieza en el municipio son ciudadanos que llegaron de otras comunidades a apoyar a los de la cabecera municipal, “los militares son sólo cocineros”, lamentan los afectados.
Las colonias más afectadas fueron la Manila y Centro, pero en toda la cabecera municipal hay por lo menos 300 casas afectadas, principalmente las de adobe que fueron derrumbadas por la corriente del río Huacapa.
Los ciudadanos culpan a las autoridades de Chilpancingo y a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) por no prevenir las afectaciones que provocaría abrir las compuertas de la presa Cerrito Rico “de golpe”.
En el lugar murió un anciano don Fortino, quien vivía solo en una casa de adobe que le prestaron, el hombre de unos 80 años se negó a salir y ahí falleció la tarde del domingo.
Fueron por lo menos 10 casas las que la corriente de agua arrancó por completo y no quedó ni el cimiento o el terreno donde estaban y ahora su espacio forma parte del cauce del río Huacapa.
Unos dos mil habitantes de la cabecera municipal están en el refugio temporal que habilitaron en el Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (Cebeta), el resto están en casas de familiares y amigos que no fueron afectados por las lluvias.




