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Denuncian a médicos del CAAPS; los acusan de la muerte de un bebé

Karla Galarce Sosa

Debido a la falta de un anestesiólogo y una intervención tardía, una mujer perdió a su bebé en la Clínica Avanzada de Atención Primaria a la Salud (CAAPS) y estuvo a punto de morir.
Sus familiares denunciaron también que la joven de 21 años, Érika Liliana Hernández Arroyo, se quejó porque ayer al mediodía la atendieron 6 horas después de que ingresó a la clínica ubicada en la colonia Progreso, debido a que en el área de Urgencias los médicos y las enfermeras veían un partido de futbol y videos de decapitados por la Internet, además de que no había ninguna cirugía programada para el pasado fin de semana.
Advirtieron que levantarán una queja en la Comisión Estatal de Arbitraje Médico para delegar responsabilidades y que se castigue a los responsables del deceso del bebé, cuyo corazón aún palpitaba el domingo al mediodía, hora en que ingresó la joven.
El esposo de Erika Hernández, Lenin Rodríguez Hernández, indicó que una primera revisión a su mujer se le hizo a la 1 de la tarde, casi una hora después de que llegaron al lugar, y que el corazón y signos vitales del bebé estaban bien, pero que seis horas después, cerca de las 7 y media de la tarde de ese mismo día, el corazón de su hijo ya no se escuchó en un segundo ultrasonido, por lo que los médicos se apresuraron para sacarlo.
La hermana de Érika Hernández mencionó que los médicos y las enfermeras estuvieron a punto de no realizar la cesárea a su familiar porque no había ninguna programada por el puente.
Lenin Rodríguez señaló que el director de la CAAPS, Aniceto Leguizamo Dimasm, le explicó que la muerte de su hijo se debió al desprendimiento de la placenta y a la falta de oxígeno, pero que a las 4 de la tarde informó que su esposa comenzaba a segregar líquido de entre sus piernas, hecho que tampoco fue atendido por los médicos del lugar.
“Ayer domingo llegué a las 12 del día con mi esposa al área de Urgencias, el médico nos pidió un ultrasonido, lo hicimos y más tarde el doctor me dijo que ella debía quedarse; yo firmé unos papeles de consentimiento de que debía hacerse una cesárea y él me explicó que no había anestesiólogo, entonces yo pregunté a qué hora habría y él, sarcásticamente, me respondió que podría ser en horas o hasta mañana (…). Una vez internada a mi esposa le salía un líquido, le dije al médico y él respondió que no había problema, que era normal y que estaba en labor de parto”, narró Rodríguez Hernández.
Dijo que cuando le pidieron pañales para su hijo y para su esposa creyó que todo estaba marchando bien, pero pasadas las 8 de la noche le informaron que su hijo había muerto.
“Platicamos con mi esposa, ella me aseguró que cuando estaba en Urgencias escuchaba que el personal estaba viendo videos de decapitados en Internet (…) y que en ese momento había anestesiólogo pero que su turno estaba por terminar y que le tocaría al del turno siguiente”, explicó.
Sobre lo informado por Leguizamo Dimas, Rodríguez Hernández señaló que le detalló “que la muerte del bebé había sido por el tiempo que no se había revisado a mi esposa y que la placenta se había desprendido un poco y que por eso no recibió oxígeno el bebé, por eso murió”.
Reclamó que “aquí lo que nosotros reclamamos es que mi esposa ingresó como a las 4 o 4 y media para que se hiciera la cirugía y hasta como a las 8 la operaron, al bebé lo tenía muerto, incluso sentía dolores. Nosotros estuvimos aquí desde las 12 pero no la intervinieron a tiempo”.
Un caso similar fue el que vivieron Gerardo Montana Ventura y su esposa hace una semana, pues con apenas dos meses de embarazo la mujer tuvo un legrado necesario luego que un médico de ese mismo lugar la regresó “a descansar”, pero otro médico les dijo que el feto pudo ser salvado si se hubiera suministrado medicina a tiempo.
En la entrada principal de la CAAPS se observó un letrero en el que se informaba que no habría servicio durante el fin de semana y se reanudaría con normalidad hoy martes.

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