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En El Potrero, Tixtla, viven incomunicados y con el temor de que se caigan los cerros

Vecinos de la comunidad de El Potrero, del municipio de Tixtla, viven incomunicados y con el temor de que los desgajamientos de los cerros sepulten las pocas casas que todavía quedan en pie.
El Potrero es una de las varias comunidades que quedaron sin comunicación terrestre debido al crecimiento de la laguna de Tixtla.
La ranchería en la que viven alrededor de 200 personas ha quedado del otro lado del lago que inundó miles de casas en este municipio, sobre todo del tradicional Barrio de El Santuario.
A diferencia de la cabecera municipal a la que ha acudido el gobernador y otros funcionarios a El Potrero ningún representante de alguno de los tres niveles de gobierno ha puesto un pie, ni siquiera para tomarse la foto y después presumirla en las redes sociales.
Ayer se podía observar a una señora de edad avanzada de esa comunidad que esperaba poder pasar un tanque de gas en una lancha que es operada por prestadores de Servicios Turísticos de Puerto Marqués, de Acapulco.
La mujer, acompañada de uno de sus hijos, un joven de unos 15 años, relató que en la comunidad se afectaron unas 10 casas de adobe y que se perdieron los cultivos.
Ante la pregunta mencionó que ni la Secretaría de Agricultura Ganadería Pesca Desarrollo Rural y Alimentación o la Secretaría de Desarrollo Social había acudido a la comunidad.
Explicó que el temor de la comunidad es que con las lluvias que están pronosticadas ocurran más deslaves y se colapsen las últimas casas que quedan en pie, incluyendo un espacio que han habilitado como comedor comunitario y en el que se albergan unas 10 personas que perdieron sus humildes viviendas. (Fernando Hernández / Chilpancingo).

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