Califica la justicia francesa de “terroristas” los ataques a escuela judía y soldados
DPA
París
La Justicia francesa considera que los ataques cometidos en el plazo de una semana contra una escuela judía y varios soldados en Tolouse y alrededores, sur de Francia, son actos terroristas, explicó ayer el fiscal encargado del caso, François Molins.
La consideración de actos terroristas se basa en la naturaleza racista y antisemita de los hechos cometidos, así como en la determinación del autor al cometerlos, explicó Molins en rueda de prensa en París. Todas las víctimas pertenecían a minorías étnicas o religiosas.
“Parece que las circunstancias de estos tres asesinatos provocaron una seria violación de la paz a través de la intimidación y el terror y pueden ser calificados como actos de terrorismo, según la definición de nuestro código penal”, apuntó el fiscal, que no descartó que puedan producirse más episodios similares.
“Está claro que nos enfrentamos a un individuo con una determinación extrema, que sabe que está siendo buscado y que es capaz de golpear de nuevo”, dijo Molins.
La Fiscalía parisina especializada en cuestiones terroristas envió a dos jueces de instrucción a Toulouse, que deben controlar el trabajo de los 200 investigadores que trabajan en el lugar.
“A pesar de todo lo que se ha escrito, no tenemos indicios de la matrícula de la motocicleta” en la que huyó el autor del tiroteo, informó Molins. El fiscal tampoco confirmó al cien por cien que el autor llevara consigo una pequeña cámara de grabación cuando realizó los disparos, tal como había dicho el ministro del Interior francés, Claude Guéant, citando declaraciones de testigos.
El lunes, un profesor de religión y tres niños murieron en el ataque ocurrido en una escuela judía. Al autor del tiroteo se le atribuye también el reciente asesinato de tres soldados de origen norteafricano e indio en Tolouse y la vecina Montauban.
El fiscal confirmó que en todos los crímenes fue empleada la misma arma e informó que los disparos se efectuaron a corta distancia. Todavía tienen que evaluarse unas 6 mil 800 horas de grabación de video y deben repasarse las declaraciones de los testigos.
Las autoridades parten de que se trata del mismo autor, ya que se identificaron casquillos de bala iguales y además se determinó que tras los crímenes huyó en la misma moto.
Las escuelas de toda Francia guardaron ayer un minuto de silencio en memoria de los fallecidos. El presidente, Nicolas Sarkozy, participó junto con el ministro de Educación, Luc Chatel, en ese minuto de silencio en la escuela secundaria Couperin de París.
“Todos los niños, todos los estudiantes, todos los alumnos están afectados por lo que ocurrió”, dijo a los estudiantes de la escuela. “Esos niños son como ustedes, son víctimas inocentes”. “Podría haber ocurrido aquí”, dijo el presidente.
“Compartimos el dolor de los familiares”, dijo la directora de la escuela a la que acudió Sarkozy.
El contrincante con más posibilidades de disputar la presidencia a Sarkozy en la elecciones del 22 de abril, el socialista François Hollande, participó también en un minuto de silencio en una escuela. La campaña electoral fue interrumpida.
También la Asamblea Nacional y el Senado guardaron un minuto de silencio.
El lunes, Sarkozy puso en el mayor nivel de alarma a la región afectada y puso en marcha un plan antiterrorista, que permite patrullas militares y policías y vigilancia especial en instalaciones judías y musulmanes. Además señaló que la autoridades utilizarán “todos los medios necesarios” en la búsqueda del sospechoso.
Mientras, los cuerpos de las cuatro víctimas mortales del lunes serán repatriados ayer mismo a Israel, donde serán enterrados, informó la unión de comunidades judías en Francia. Jonathan Sandler, sus hijos Arieh y Gabriel, y Myriam Monsonego tienen doble nacionalidad francesa-israelí.
El lunes por la noche se celebró una vigilia en la escuela, donde fueron veladas las víctimas y se recitaron salmos. En París, miles de personas salieron a la calle en una marcha silenciosa en solidaridad con las familias.




