Ataques con coche bomba y explosivos dejan 56 muertos y 150 heridos en Irak
DPA
Bagdad
En el noveno aniversario de la invasión liderada por Estados Unidos en Irak, al menos 56 personas murieron y unas 150 resultaron heridas como consecuencia de ataques con coche bomba y explosiones registradas ayer en ciudades de todo el país, informaron fuentes de la seguridad.
La ola de violencia se registra tan sólo unos días antes de que Irak acoja la primera cumbre de la Liga Árabe en más de 20 años.
Tres coches bomba explotaron en la norteña ciudad de Kirkuk, ubicada a unos 250 kilómetros de Bagdad. Las fuerzas de seguridad indicaron que allí murieron 18 personas y otras 33 resultaron heridas.
En la ciudad de Kerbala, a unos 100 kilómetros al sur de la capital, 13 personas murieron en dos detonaciones y unas 45 resultaron heridas, según las fuerzas de seguridad. Un coche bomba explotó también en Tikrit, donde murieron cinco personas y 17 quedaron heridas.
Otras tres personas murieron en las sureñas ciudades de Hilla y Kut por ataques con coche bomba que dejaron 33 heridos.
En el centro de Bagdad otro coche bomba detonado posiblemente por un suicida en un área comercial mató a al menos cinco personas e hirió a ocho, informó la televisión Al Arabiya basada en Dubai.
En Mosul, 400 kilómetros al norte de Bagdad, nueve personas, entre ellos un policía y un militar, murieron al detonar dos explosivos contra patrullas de la seguridad. 32 personas fueron arrestadas en Mosul, algunas de ellas bajo acusaciones de haber colocado bombas en carreteras en la región sur de la ciudad.
El gobernador de la provincia de Anbar, Qassim al Fahdawi, salió ileso de una explosión de coche bomba cerca del convoy en el que viajaba. Pero la explosión mató a tres personas y dejó 27 heridos.
Y en Al Kut, a 170 kilómetros al sur de Bagdad, se produjo un ataque armado contra cuatro personas que salían de un santuario chiita. Un vigilante murió y otro sufrió heridas, según círculos de los servicios de seguridad.
Los ataques se producen a sólo unos días de que Irak acoja la primera cumbre de la Liga Árabe en más de 20 años, prevista entre el 27 y el 29 de marzo. En mayo del año pasado, la organización se vio obligada a posponer una conferencia prevista en la capital iraquí ante las revueltas en varios países árabes.
En su intento por animar a los líderes árabes a acudir al encuentro de este año, el gobierno del primer ministro iraquí Nuri al Maliki gastó unos 450 millones de dólares en preparativos, que incluyen medidas de seguridad e infraestructura, según los medios locales.
A finales de diciembre se retirarán del país las últimas tropas estadunidenses, en un momento en que en el gobierno se ha abierto una lucha de poder entre chiitas y sunitas. Desde entonces el número de atentados ha aumentado de forma dramática. Desde comienzos de año murieron más de 320 personas, según datos del gobierno.
El lunes, decenas de miles de seguidores del clérigo radical chiita Muktada al Sadr se manifestaron en Basora, en el sur del país, contra la discriminación, bajo el lema “Día del Apoyo a los iraquíes reprimidos” y contra el gobierno de Al Maliki.




