Rubén Aguilar Valenzuela
¿A qué viene el Papa?
La visita de Benedicto XVI a México ha despertado las más diversas interpretaciones y se mueven en el espectro amplio que va desde quienes aseguran que su presencia obedece a motivos estrictamente religiosos hasta los que afirman que se inscribe en el marco de la estrategia electoral del PAN.
Las razones responden a la importancia que América Latina tiene para la Iglesia católica y el papel específico de México como segunda cristiandad del mundo, la primera corresponde al Brasil. La pregunta, entonces, no es ¿por qué viene el Papa? sino ¿por qué no había venido?
El Papa con su vista trata de “reparar” el error de no haber visitado el país después de siete años de estar en el cargo. El portavoz del Vaticano, el jesuita italiano Federico Lombardi, asegura haber escuchado decir al Papa que “si tengo la oportunidad de volver a América Latina, México es una prioridad”.
La política de la Santa Sede es clara e implica que el Papa debería de volver a visitar América Latina, después de que sólo había estado en Brasil, para presidir la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe (Celam) en 2007. Esta decisión implicaba, como lo plantea Lombardi, que “de hacer un nuevo viaje a América Latina, México era una meta ineludible”.
El Vaticano asume la visita a México, luego a Cuba, como si se hiciera a la región. El portavoz afirma que “el Papa conoce (…) la gran importancia que tiene América Latina para la humanidad y para el futuro de la Iglesia católica, por encontrarse allí el mayor número de católicos del mundo” y añade que “las visitas a México y Cuba son (…) una ulterior prueba del empeño, interés y gran afecto que siente el Papa por el continente”.
Las razones de la visita del Papa a México son religiosas y también políticas, pero no electorales. El Estado Vaticano tiene relaciones diplomáticas con México y siempre mantendrá contacto con quien gobierne sin importar del partido que sea. Está en el interés del Vaticano que México siga siendo mayoritariamente católico.
Le importa que los obispos y los católicos mexicanos se sientan identificados con el Papa y la Santa Sede. Quiere dejar claro, aunque sea a destiempo, que México es muy importante y como afirma el portavoz del Vaticano, el Papa con su visita responde “al gran afecto y enorme deseo de recibirlo que siempre le he manifestado el pueblo mexicano”.
El Vaticano entiende la visita del Papa a México y Cuba como “un expreso reconocimiento de la dignidad de América Latina, hecho que seguramente se traducirá en un estímulo para que todas sus naciones puedan seguir desarrollándose en el marco de la paz, la justica y la libertad”. Su verdadero interés reside en que la mitad de los mil millones de católicos existentes en el mundo viven en la región y de ellos casi una quinta parte en México.
Twitter: @RubenAguilar




