Bajó la afluencia de pignorantes en casas de empeño tras el paso de Manuel
*De 70 a 100 clientes diarios que recibían hoy atienden a 15 en el mejor de los casos, dicen empleados
Salvador Serna
A pesar de la estratégica oferta de ampliación de pagos y reducción de las tasas de interés prendario, todas las casas comerciales de empeño del centro lucen sin clientela gran parte del día, cuando antes atendían un promedio de 70 a 100 diarios, debido al desastre de las pasadas lluvias reciben hasta 15 clientes en todo el día.
Lo anterior, se constató ayer en un recorrido desde las 10 de la mañana hasta las 5 de la tarde, donde un panorama desértico –debido a la ausencia de clientela–, se observó ayer dentro de las tiendas Cash Apoyo Efectivo, Presta Prenda, Mega empeños, Prenda Fácil, Prenda Max y Prenda Segura.
En todas la afluencia de clientela es casi nula, por lo que el desplome queda a la luz de todos.
Nada qué empeñar
Desde hace un par de años la calle de Francisco Javier Mina se ha convertido en el “vía crucis” obligado para las personas que tienen la necesidad de empeñar un bien mueble o joya para salir de alguna emergencia económica.
“Estamos aburridos desde hace dos semanas, éste es el panorama. Antes de las lluvias desastrosas atendíamos un promedio de 65 clientes diarios. Pero esto ha bajado a 10 clientes todo el día, lo que resulta en escasos ingresos, la gente no está empeñando como antes”, reveló la empleada Anastasia Molina.
Otros empleados reconocieron también que han sido dos semanas muy austeras en captación de ingresos, lo que causa incertidumbre.
Como son más de 12 empresas distintas las que convergen a lo largo y ancho de la calle, la tasa de interés prendario es variable.
Las tasas de interés prendario varían desde 4 por ciento hasta 13.92 por ciento, según la casa comercial que se elija.
“A menor tasa prendaria, mayor plazo de pago y por ende, ganancias”, es una ley que manda en dicho mercado, aseguró ayer el asesor fiscal, Oliver Moyao.
Por ejemplo, todas las sucursales de Presta Prenda de Banco Azteca, en todo Guerrero, ofrecen a sus clientes afectados por el huracán Manuel, con una estrategia publicitaria basada en “un apoyo para que obtengas más, te damos el mayor préstamo y empieza a pagar hasta 2014, promoción por tiempo ilimitado”, reza el anuncio en cartulina fosforescente.
“Las mujeres gustan de plazos de pago de 3 a 6 meses o de 4 a 8 semanas, para tratar recuperar sus joyas pagando un interés semanal o mensual, según sea el caso de 6 a 15 pesos”, explica el asesor fiscal, Francisco Irabien.
Sufren pignorantes por pólizas perdidas
“Perdí todo en las lluvias, incluida las pólizas prendarias de mis joyas, no tengo como comprobar para reclamarlas de vuelta; no me niego a pagar, pero no tengo como comprobar cómo son mis alhajitas. No tengo ni una copia del IFE, no sé qué hacer”, relata la señora Estela Blanco, quien dijo que vivía en la periferia de Acapulco y que por causa de las lluvias todos sus documentos oficiales y privados quedaron desechos.
La mujer damnificada afirmó que los empleados de la casa prendaria “se han portado gentiles, me han dado una prórroga aclarándome que me darán una réplica de mi póliza, pero que es necesario que tenga un documento oficial, aunque sea el acta de nacimiento para comprobar mi nombre, porque es una situación fuera de lo normal. No quiero perder mis joyas, es lo único que me queda”.
Otra señora, de nombre Perla Osuna, mencionó que “el IFE tarda un mes en darte una nueva credencial. Los actos de rapiña en mi colonia unidad Tulipanes, cerca del Cayaco, sustrajeron mis pólizas. De inmediato vine a reportar el robo y la casa prendaria dudó al principio de mí porque me pidieron la identificación, pero les explique que perdí todo y solamente al checar en la computadora y verificar verbalmente que prendas había dejado pues me creyeron, pero me piden el IFE”.
Otros pignorantes que se acercaron, y que también fueron damnificados por las lluvias, señalaron que la pérdida de sus pólizas los ha obligado a solicitar prórrogas y reposición, por lo que pidieron la intervención de las autoridades en esta situación extraordinaria.




