Extorsiona policía vial a un taxista luego de detenerlo sin justificación
Redacción
Un policía vial, que conducía la patrulla M-306, extorsionó ayer al chofer de un taxi azul con blanco en la avenida Costera, frente al restaurante El Zorrito, sin justificación, por lo que el conductor se vio obligado a darle unas monedas como soborno.
El incidente se dio a pocos metros de este diario, poco antes de las 3 de la tarde, cuando el policía vial de la patrulla M-306 detuvo a un taxista en la Costera, frente al restaurant El Zorrito, sin haber cometido “ningún delito”.
Para esta acción, el agente, instalado frente a la Universidad Americana de Acapulco, con el altavoz le indicó al chofer del taxi que se detuviera y se estacionara unos metros más adelante.
Sin bajarse de la patrulla M-306, el policía, que iba solo, ordenó al chofer, un hombre de 60 años, que se bajara del taxi y que fuera hacia la patrulla, lo que hizo el conductor.
Después, el chofer, a petición del policía, le dio una monedas, unos 20 pesos, y todavía justificó el poco dinero, “estoy empezando a trabajar, no se ha sacado mucho, no hay pasaje”.
Ante este hecho, se trató de consultar al policía vial la razón de la detención del taxista y el agente, que continuaba dentro de la patrulla, se tapó la placa que tenía su apellido y de forma grosera negó la información para agregar burlonamente: “soy un mago y desaparezco todo, además (el chofer) no iba a tener para pagar una infracción”, justificó las monedas que recibió del taxista.
Sin embargo, en su oportunidad, el chofer del taxi azul con blanco se quejó de que el tránsito lo detuvo sin ninguna razón, que no se “pasó ningún alto del semáforo”, pero justificó la entrega del dinero porque las infracciones son muy caras, de más de mil pesos, y que además es un trámite que quita el tiempo.
“Nosotros se lo damos por que están muy caras, sale más caro pagar una infracción que arreglarlo por debajo”, señaló el agraviado.
Las extorsiones por parte de los policías viales son una de las principales quejas de los conductores, sobre todo de los camiones urbanos, y las principales avenidas donde se practica este delito son, además de la Costera, las avenidas Cuauhtémoc, Ruiz Cortines y también el bulevar Vicente Guerrero.




