Dos protestas en Chilpancingo en el regreso a clases; padres y refugiados piden ver al alcalde
*No hay condiciones para reubicar la primaria Emiliano Zapata, dicen los tutores. Militares sacan las cosas de los damnificados albergados en la escuela José Martí, y éstos bloquean la calle del libramiento a Tixtla
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Aunque se preveía la normalización de las clases, en Chilpancingo hubo dos protestas de padres y de refugiados en una primaria, y se suspendieron las labores en un jardín de niños por el riesgo de que se derrumbe una pared.
En la mañana, maestros y padres se manifestaron en el Ayuntamiento para exigir una audiencia con el alcalde Mario Moreno Arcos, luego de que la Subsecretaría de Protección Civil les notificó que dejaran las instalaciones, debido a las afectaciones en un edificio y porque se encuentra dentro del cauce de la barranca de Alpuyeca, de alto riesgo de inundaciones.
En la tarde, damnificados refugiados en la primaria José Martí bloquearon la calle del libramiento a Tixtla, frente a la escuela, porque horas antes el Ejército se retiró del albergue y les dijeron que serían enviados a un salón de fiestas al sur de la ciudad, con el argumento de que se deben reanudar labores hoy.
En el jardín de niños Ramón Alarcón Jiménez, en la colonia del PRI, se suspendieron labores hasta que Protección Civil valore una barda que, consideraron, pone en riesgo a los alumnos; o bien, la autoridades educativas asuman la responsabilidad de la integridad física de los estudiantes, para que reanuden las clases.
Pero en la primaria Adolfo López Mateos, de la colonia Omiltemi, sí se reanudaron las actividades escolares luego de que el domingo una funcionaria del DIF amedrentó a los refugiados, para que salieran del centro escolar habilitado como albergue, y ayer se observó que varias familias de damnificados regresaron a sus casas en la barranca de las Tinajas, a dos calles de la escuela.
En el jardín de niños Robert Owen, que también se encuentra a un lado de una barranca de la colonia Emiliano Zapata, y que fue semisepultado durante la tormenta, hay un anuncio de reanudación de clases el miércoles; porque fue limpiado por el Ayuntamiento, pero no se ha desinfectado ni fumigado.
Por su lado, la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) informó que este lunes laboraron 7 mil 403 escuelas, de un total de 12 mil en la entidad; mil 91 tienen reportes de daños, y en mil 377 no había labores; y se sigue reuniendo la información del resto de las escuelas que continuaban incomunicadas.
A las 11 de la mañana, padres y maestros de la primaria Emiliano Zapata, en la colonia del mismo nombre, se presentaron en el Ayuntamiento para exigir una audiencia con el alcalde Mario Moreno Arcos.
El director de la escuela, Javier Cerón Alarcón, explicó que las lluvias causaron daños en la infraestructura de la escuela, junto al cauce de la barranca de Alpuyeca; hubo un derrumbe en la parte norte y oriente de la barda, una brigada del Ayuntamiento y soldados desazolvaron el edificio que se llenó de tierra.
Sin embargo, recibieron un dictamen de Protección Civil estatal, donde les notifica que por encontrarse en una zona de alto riesgo, la escuela debe reubicarse; aunque en opinión de algunos mandos castrenses que ayudaron en las labores de limpieza, sólo es necesario rellenar la parte que socavó con la crecida de agua en la barranca, para mantener uno de los dos edificios que resultaron más afectados por las lluvias.
Precisó que en el dictamen, firmado por el subsecretario Constantino González Vargas, se recomienda que continúen las labores de limpieza y desazolve para evitar brotes de enfermedades; uno de los edificios ya no debe ser utilizado, y se debe cancelar la puerta que conduce a la barranca.
El dictamen dice que, por los daños severos y la cercanía con la barranca, hay riesgos de inundación, “se considera que la escuela es insegura y deberá reubicarse por la seguridad de la población estudiantil”.
Informó que los maestros están dispuestos a reanudar labores, en cuanto las autoridades educativas asuman la responsabilidad de la seguridad de cerca de mil niños, de los turnos matutino y vespertino.
Después de dos semanas sin clases, señaló que hoy se volverán a manifestar con padres de familia de los dos turnos, primero en el Ayuntamiento y después en las oficinas de SEG, para que las autoridades les den una solución. “Si no nos puede reubicar, sería mucho mejor, pero si nos dicen que no se puede por dificultades para conseguir terrenos, entonces queremos garantías de que podemos ocupar el edificio con un buen reforzamiento; no nos negamos a trabajar, pero que las autoridades educativas asuman su responsabilidad, por las consecuencias de algún sismo, o si ese edificio llega a tener problemas”.
Protesta de damnificados
En la primaria José Martí, ubicada a unas cuadras del mercado central, un centenar de damnificados que buscaron refugio desde el 15 de septiembre en la escuela, bloquearon el libramiento a Tixtla para evitar ser reubicados a otro refugio temporal.
Los manifestantes denunciaron que por la mañana, soldados a cargo del albergue les pidieron que abandonarán el inmueble, para reanudar el servicio educativo hoy, y sacaron sus pertenencias para urgir su salida.
La respuesta de los afectados fue llevar sus pocos bienes a la calle, sobre el libramiento a Tixtla, hasta poder hablar con el alcalde.
El Ayuntamiento les proponía instalarlos en un salón de fiestas al sur de la ciudad, pero la mayoría tienen sus casas irregulares en la barranca Las Calaveras; y consideraron que si se van más lejos, no podrían cuidarlas de la rapiña, y se podrían quedar fuera del censo para recibir apoyos de gobierno.
Jardín de niños Ramón Abarca
En el jardín de Niños Ramón Abarca suspendieron labores, luego que padres de familia estimaron que la barda, que los divide con otro preescolar, tiene riesgo de caerse por reblandecimiento y por sus 40 años de antigüedad.
La maestra María Natividad Hidalgo Gutiérrez informó que este lunes era el primer día de trabajo con los alumnos, tras la suspensión por la tormenta Manuel, pero debido a la barda está junto a los baños, no es posible clausurar esta área.
Indicó que la barda que los separa de otro jardín de niños, tienen una ligera caída hacia la escuela Ramón Abarca, y siempre ha tenido escurrimientos de los sanitarios y de la cocina del otro plantel.
Denunciaron que esperaban que la semana pasada la Subsecretaría de Protección Civil fuera a revisar el lugar, a petición del comité de padres de familia, pero no acudió.
Ante el peligro, la docente indicó que con los padres tomaron esta medida, “para ver si las autoridades nos van a hacer caso o van a esperar a que ocurra una desgracia. Nosotros no queremos que después del niño ahogado quieran tapar la desgracia”.
Dijo que si las autoridades asumen la responsabilidad por la integridad de 150 niños, los maestros convocarán nuevamente a clases.




