Aceptan “por hermandad” vecinos de Atliaca que se drene el agua de Tixtla a través de su pueblo
*Ahora se oponen los del barrio Campo Santo a que la calle Copil sea quebrada para instalar las tuberías
Fernando Hernández
Tixtla
Tras un encuentro con los damnificados de los barrios de El Santuario y Campo Santo, los indígenas nahuas de la comunidad de Atliaca permitirán que las aguas de la laguna de Tixtla sean drenadas a través de la barranca de Tecolotla que cruza por su localidad.
Desde el sábado los trabajos de desagüe de la laguna de Tixtla pararon debido a las protestas que encabezaron habitantes del pueblo nahua. Los indígenas se oponen a que el lago que se desbordó el 15 de septiembre y que mantienen anegadas a miles de viviendas en la cabecera municipal sea desfogada por una barranca que cruza la comunidad, por temor a que se contaminen sus manantiales y tengan afectaciones en sus tierras de cultivo.
El comisario municipal, Octavio Ojeda explicó que ayer por la mañana sostuvieron una reunión en la cancha de su comunidad con representantes de las zonas afectadas por las inundaciones en Tixtla y con una comisión de esos barrios.
Agregó que la comunidad de Atliaca decidió permitir que las aguas de la laguna de Tixtla sean drenadas a través de la barranca que pasa por su comunidad por un “asunto de hermandad con el municipio de Tixtla”.
La barranca que está en la comunidad de Atliaca es indispensable para que se drene la laguna de Tixtla.
Un proyecto de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión de Agua Potable Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (CAPASEG) contempla la instalación de una tubería de por lo menos 5 kilómetros que estará conectada desde el barrio de El Santuario hasta la planta municipal de tratamiento de aguas residuales.
Una vez que las aguas lleguen a la planta serán liberadas hacia la barranca de Atliaca en donde se espera que tomen su cause natural. Forzosamente tendrán que pasar por las zonas de cultivo, por pozos de agua y manantiales que están en el perímetro de las tierras indígenas en Tierra Blanca.
El comisario agregó que los comuneros han desistido de interponer una demanda por daños ambientales en contra de las autoridades responsables del proceso de drenado de la laguna de Tixtla.
“Ya no la vamos a presentar porque lo que queremos nosotros es apoyar a nuestros hermanos de Tixtla, esto lo estamos haciendo por nuestros hermanos tixtlecos y no por las autoridades”, puntualizó Ojeda.
Consultado por teléfono subrayó que decidieron ya no interponer la demanda debido a que “el agua no está tan contaminada”.
Esto contrasta con las declaraciones que hizo el domingo el comisario ejidal Victorino Iglesias quien había dicho que el agua que provenía de la laguna representaba un riesgo para la población de Atliaca.
Ayer alrededor de las 3 de la tarde el alcalde de Tixtla, Gustavo Alcaraz Abarca y el coordinador general del Ejecutivo, Humberto Salgado Gómez sostuvieron una reunión con vecinos del barrio Campo Santo que se oponen a que la calle Copil sea quebrada para instalar las tuberías que drenarán el agua de la laguna.
En esa calle el alcalde presumió que había conseguido que los habitantes de Atliaca permitieran que el agua fuera desfogada por la barranca de Tecolotla.
A pesar de que “algunos líderes no querían que se saliera el agua para aquella parte y estaban manejando a la gente para que se opusiera”.
Alcaraz sostuvo que ya “se está bombeando agua de aquí –de la laguna- hacia la planta tratadora y de ahí sale a la barranca de Atliaca”.
Se conoció que ahora son los quienes se oponen a que la mayor parte de los 5 kilómetros de tubos que llevarán el agua de la laguna a la planta tratadora pase por la calle Copil, una de las más extensas de la cabecera municipal de Tixtla.
El alcalde llamó a los vecinos a que les permitan instalar las tuberías debido a que está es la opción más viable para el desagüe del lago que se desbordó el pasado 15 de septiembre a causa de las lluvias que trajo la tormenta tropical Manuel.
Indicó que si se espera a que el agua de la laguna drene de forma natural por los resumideros de la laguna tardaría más de 100 días sólo para el drenado de la zona urbana.
Por su parte, Salgado Gómez dijo a los vecinos de Campo Santo que garantizaba volver a pavimentar el tramo de la calle Copil que se tendrá que romper para introducir la tubería con la que será drenada el agua de la laguna hacia la planta tratadora de aguas.
“Hemos platicado con el presidente y absorbemos el compromiso con ustedes de reponer nuevo todo el pedazo, se rebanaría para no mover todo y se volvería a poner, pero dejaríamos la calle totalmente nueva, para que no haya ninguna duda”, y dijo estar dispuesto a firmar cualquier tipo de documento como garantía, agregó el ex secretario general de Gobierno.
Sin embargo no logró convencer a todos los vecinos.




