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En el abandono, los negocios afectados por la lluvia entre Llano Largo y la Colosio

*Piden encargados de los locales a las autoridades apoyo con créditos para recuperarse

Karla Galarce Sosa

Locales y negocios ubicados en el camino que comunica al poblado de Llano Largo con la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, y aquellos que aún funcionan en un tramo de la avenida Revolución, están prácticamente abandonados.
Administradores y encargados de los locales que aún hacen limpieza, hicieron un llamado a las autoridades para que los apoyen con créditos y recuperen parte de lo que el agua se llevó o dejó bajo el lodo, pues reconocieron que no forman parte de ninguna organización o cámara empresarial.
“Apóyanos a salir adelante. Camas $500”, es el anuncio escrito con plumón en una cartulina fluorescente que se puede observar en la tienda Innova Muebles, ubicada en la colonia La Marquesita, donde el agua alcanzó tres metros el nivel y donde también arrancó las puertas y arrastró consigo varios miles de pesos en mueblería rústica de ese y otros cinco locales más.
La encargada de una de las tiendas, Fanny Vargas, pidió a las autoridades que establezcan una política para que las pequeñas y medianas empresas reinviertan y puedan sacar a flote los establecimientos, de los cuales dependen hasta 10 familias.
La zona comercial de la colonia La Marquesita atraviesa una parte del poblado Llano Largo y es la vía de comunicación más importante para conectar la parte del Acapulco suburbano con la zona Diamante, debido a que es la única vía alterna que se dirige a la Colosio, así como a diversas unidades habitacionales como La Marquesa, La Ceiba, Miramar y el bulevar de Las Naciones.
El puente que comunica esas dos partes del puerto quedó bajo el agua en dos ocasiones después de paso de la tormenta tropical Manuel, una de ellas fue la madrugada del 16 de septiembre y la otra el miércoles 25.
En la corriente del río, sobre el puente que conecta ambos lados del puerto, hay una gran cantidad de negocios que fueron afectados por ambas inundaciones, pero las lluvias no sólo dejaron basura y tierra, sino que se llevó mercancía y arrastró ganado que aún está a flor de tierra.
En la franja de comercios los únicos que no han cerrado sus puertas son los talleres mecánicos, las herrerías o aquellos en los que las inundaciones no arrasaron con sus mercancías o descompusieron maquinaria.
Allí aún quedan árboles de mangle, sólo que los pastizales que sobreviven están cubiertos de polvo y de basura, ésta última forma parte del paisaje desde hace dos semanas.
En un recorrido ayer por la mañana en las unidades habitacionales La Ceiba y Miramar I se constató que la gran mayoría de los propietarios de casas que los conforman son de la ciudad de México.
Los integrantes de la familia Salgado Martínez llegaron a Acapulco el viernes pasado, en un pequeño coche que estacionaron en la avenida Revolución de Llano Largo, caminaron unos metros para llegar a su pequeña casa del fraccionamiento Miramar I y comenzar a limpiarla.
Dijeron que tuvieron que hacer largas filas para que un valuador los visitara y constatara los daños que provocó el meteoro la semana pasada.
La señora Lucía Salgado explicó que sólo cuentan con un par de días más para concluir los trámites y volver a su ciudad.
Es el mismo caso de sus vecinos, quienes también provienen de la ciudad de México y que perdieron todo. Para poder justificar su ausencia en los trabajos deben pedir constancias en la comisaría de Llano Largo, sin embargo la oficina permanecía cerrada.

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