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Los tres ámbitos de gobierno, responsables de las inundaciones en Diamante, dicen arquitectos

*En sesión del Colegio de ese gremio, el especialista Francisco Javier Chavarría Peñalosa urgió a que se demuelan las construcciones que afectan el paso natural de cauces, así como revisar de nuevo la actualización que se hace del Plan de Desarrollo Urbano. Aunque la Conagua se “lava las manos” es la que incumplió en cuidar la delimitación de los canales pluviales para que no fueran desviados e invadidos y con ello los daños hubieran sido menores, señala

Mariana Labastida

El presidente del Colegio de Arquitectos de Guerrero, Francisco Javier Chavarría Peñalosa, dijo que en las inundaciones de la zona Diamante tienen responsabilidad los tres ámbitos de gobierno, debido a que todos permitieron que los conjuntos habitacionales de la zona desviaran los cauces naturales.
Enfatizó que se deben demoler las construcciones que afecten el paso natural de los cauces y cuerpos lagunares, así como revisar nuevamente la actualización que se hace del Plan de Desarrollo Urbano.
El especialista en urbanismo, Jesús Hernández Torres, enfatizó que no se puede seguir edificando sólo pensando en lo económico, que se debe de pensar en la gente y respetar los litorales.
Entrevistado al finalizar la sesión del Colegio, donde se celebró el Día Nacional del Arquitecto, Chavarría Peñaloza indicó que en las inundaciones por la tormenta tropical Manuel la responsabilidad es de los tres ámbitos de gobierno.
En la zona Diamante, resaltó, aunque la Comisión Nacional del Agua (Conagua) se “está lavando las manos” son ellos los que incumplieron en cuidar la delimitación de los canales pluviales para que no fueran desviados e invadidos y con ello los daños hubieran sido menores.
“Los ciudadanos son los más afectados, en este momento se buscan culpables aunque la federación se lava las manos y tiene mucha culpa, desde la federación al municipio, ahora se tiene que investigar quiénes fueron y si hubo o no corrupción”.
En el caso del gobierno municipal, dijo que la responsabilidad está en otorgar las licencias de construcción y permitir que los desarrolladores modifiquen los cauces a su conveniencia para que no afectaran los conjuntos habitacionales que hacían, reduciendo el paso del agua y enviándolo a desfogues incorrectos.
Explicó que en caso de la zona Diamante los desarrolladores modificaron los cauces y enviaron a la laguna Negra de Puerto Marqués bajadas de agua que de manera natural desembocaban en el río de La Sabana, provocando que el cúmulo de agua en ese cuerpo lagunar fuera mayor y el nivel subiera debido a las invasiones que tiene su ribera.
“Si esos cauces no estuvieran obstruidos probablemente los daños hubieran sido menores, se hubieran mitigado. Cuando las bajadas son directas al río se fueron desviando a capricho del constructor o fraccionador de esa época que los fue haciendo a su libre albedrío”, señaló el arquitecto.
Chavarría Peñaloza expuso que de acuerdo con el Plan de Desarrollo Urbano, la zona Diamante en su mayoría está considerada como habitable, sin embargo se deben de respetar las normas ambientales en cuanto a la colindancia con ríos, lagunas y canales, que es lo que no se ha hecho provocando continuamente inundaciones; “en el momento en que no se respeta entra la responsabilidad del constructor y del municipio al no apegarse a la norma”.
Recordó que el único desarrollo por el cual se hizo el cambio de uso de suelo fue para la construcción de Campestre de la Laguna, en el periodo del ex alcalde Alberto López Rosas,  y en el resto de los desarrollos fue la omisión de verificar que no sean obstruidos los cauces naturales.
El presidente del Colegio de Arquitectos consideró que se deben de demoler las construcciones que obstruyen los cauces naturales para dejar libre los canales y permitir el flujo natural del agua, además de tener especial cuidado en las construcciones que se permiten para que respetan las normas ambientales.
Resaltó que otra de las causas de la inundación en la zona Diamante fue que no se abrió a tiempo la barra de la laguna de Tres Palos, lo que provocó que se acumulara una gran cantidad de agua.
Indicó que anteriormente la que abría dicha barra era la administración del aeropuerto pero no lo hizo en esta ocasión y tampoco las autoridades municipales ni estatales provocando que se desbordara, por lo que enfatizó que se deben de hacer modificaciones a las leyes para permitir que inmediatamente, cuando se viene un temporal, se puedan abrir las barras que no lo han hecho de manera natural, y que no se contraponga con las leyes que sancionan dicha acción.
Precisó que la tormenta tropical Manuel fue “un fenómeno parteaguas de la norma y se tiene que modificar mucho la forma de cómo se debe de construir en esa zona, cuidar mucho los efectos naturales”, además de que hizo un llamado urgente para la actualización del Plan de Desarrollo Urbano que se hacía después de más de 12 años de no actualizarse, y que se deben de revisar nuevamente las adecuaciones de meses anteriores.
Por otro lado, Chavarría Peñalosa consideró que las afectaciones en otras zonas del municipio, como el caso de las colonias Frontera y aledañas a la ribera del río de La Sabana, son responsabilidad del gobierno municipal que ha permitido la invasión de dichas áreas y “ha hecho oídos sordos” por dádiva de votos o evitar problemas con los ciudadanos permitiendo un crecimiento desmedido. “Todo el lado de la ladera de La Sabana está considerada como área agrícola y ahorita es invadido por la población”.
Por su parte, el especialista en urbanismo, Jesús Hernández, enfatizó que en las ciudades de Guerrero hay un crecimiento rápido, anárquico y de alto riesgo, donde no se respeta el uso de suelo y se da más importancia a la ganancia que al hábitat de cada zona.
Resaltó que los diferentes partidos no han cumplido con su tarea y por eso se tienen las repercusiones que se ven hoy donde se cayeron puentes, laderas y se inundaran áreas, por lo que no alcanzan los recursos para recuperar las construcciones destruidas.
El especialista indicó que se debe de discutir lo urbano como un proyecto a futuro, así como evitar la presión inmobiliaria y comercial no sólo en Acapulco, sino en otras ciudades del estado que están en crecimiento como Chilpancingo, Chilapa y Tixtla.
Puntualizó que se invaden los litorales de manera anárquica y sin delimitación por la falta de una ley de costas, y convocó a rescatar el plan de Caritino Maldonado para el respeto a los ecosistemas.
Convocó a llevar las propuestas a los funcionarios encargados de las políticas de ordenamiento para que sean contempladas; “los funcionarios deben de dejar de ver desde la perspectiva electoral y responder los problemas que hay”.
Los planteamientos que hizo están basados en el libro de su autoría, Organización de Espacios Urbanos en las Ciudades Medias del Estado de Guerrero.
En la sesión del colegio también se presentó el libro Vivienda Tradicional en el Estado de Guerrero, de Jesús Hernández y Andrea Bibini Baan, quien resaltó la importancia de la preservación de las viviendas antiguas, mismas que han sido afectadas por el desarrollo y los fenómenos naturales.

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