Dejan de operar en forma gratuita los comedores universitarios; no hay recursos, lamenta el rector
*Javier Saldaña informa que va dejar de funcionar el albergue que fue instalado en las canchas de la UAG, y empezarán a canalizar a los refugiados con las autoridades
Karina Contreras
El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Javier Saldaña Almazán, informó que durante la contingencia que se dio por la tormenta tropical Manuel, en los comedores universitarios que se abrieron a la población se dieron más de 40 mil raciones de alimentos, pero que ya no hay recursos para seguir operando de manera gratuita.
Agregó que por eso los comedores universitarios de Acapulco y Chilpancingo ya iniciaron su operación normal y cobran los alimentos, “a partir de este momento están cobrando lo normal en los comedores universitarios, nosotros ya no podemos con esta situación”.
El rector dijo que durante la operación de los comedores universitarios la Sedesol federal les ayudó con arroz, frijol y lenteja para los damnificados.
También informó que va dejar de operar el albergue que fue instalado en las canchas de la UAG en Chilpancingo, donde son atendidas 498 personas de 37 comunidades, y empezarán a canalizarlas con las autoridades para que las atiendan.
En una conferencia de prensa en la Unidad Académica de Contaduría y Administración, Saldaña Almazán presentó un informe denominado Respuesta de la UAG ante el desastre en Guerrero, e informó que la institución tuvo daños en 18 unidades académicas, de las cuales ocho fueron en Acapulco, cuatro en Chilpancingo, uno en Costa Chica, tres en Costa Grande y dos en La Montaña, así como una casa de estudiantes.
Que cinco universitarios fallecieron por la tormenta Manuel, cuatro estudiantes y un maestro de derecho en Chilpancingo. Que de acuerdo con un censo, 52 universitarios, principalmente de la zona Centro y Costa Grande, han informado de afectaciones a su patrimonio.
El rector dijo que los recursos para atender la primera etapa de la contingencia se hizo con lo que aportaron los funcionarios y personal de confianza.
Agregó que a éstos se les descontó un día de salario, así como compensaciones para juntar alrededor de 400 mil pesos y operar en los apoyos que brindó la UAG a los damnificados; que habrá otro descuento para seguir apoyando porque la Universidad no tiene fondos para desastres y que si lo han hecho es “por puro compromiso con Guerrero”.
Indicó el rector que además de los albergues la UAG, se apoyó con comidas en los comedores universitarios para los afectados.
Se dio el servicio médico en Chilpancingo, Acapulco, San Jerónimo, Hacienda de Cabañas, Coyuca de Benítez y Costa Chica, con una atención, de acuerdo con datos preliminares, de 2 mil 307 consultas.
Se formaron brigadas y centros de acopio. Se abrieron los servicios de internet, así como los micrófonos de radio UAG a la población.
También los universitarios crearon una plataforma integral, sintetizada y computarizada, cuya función fue la localización de damnificados en los albergues habilitados en Acapulco, Chilpancingo y Tixtla. Saldaña Almazán insistió en la creación del Centro de Investigación para la Prevención de Desastres.
Indicó que se debe instalar una red de estaciones hidrometereológicas, la red de monitoreo de niveles de embalses y caudales, red de alerta sísmica, red de monitoreo de laderas inestables y de monitoreo de la calidad del agua. También se tiene que elaborar un atlas estatal, municipal y comunitario de riesgos, a nivel básico, que coadyuve a la prevención de desastres en Guerrero.
Durante la conferencia, estuvieron integrantes de las cámaras empresariales de la Canaco, Coparmex y del grupo ACA.




