Llevan a refugiados en una escuela a un albergue cerca del río Huacapa; tenían que entregarla
Fernando Hernández
Chilpancingo
Alrededor de 300 personas, en su mayoría mujeres y niños, llegaron el lunes al albergue que se improvisó en las instalaciones de El Boliche, que nunca se utilizó como tal, a unos metros del encauzamiento del río Huacapa en esta capital.
Las casas y pertenencias de los refugiados fueron arrastradas por las aguas que se desbordaron de la barranca del Tule que cruza por las colonias Amelitos I y II, la Bella Vista y la Zapata el 15 de septiembre.
Desde esa fecha estaban en el albergue en la primaria de la colonia Obrera, la Nicolás Bravo, pero el domingo se venció el plazo para dejar las instalaciones escolares.
Una de las refugiadas dijo que el domingo en la noche fueron informados de que tendrían que abandonar el albergue debido al reinicio de las clases tras la suspensión de dos semanas.
El lunes por la mañana fueron llevados por el Ejército al tercer piso del edificio conocido en Chilpancingo como El Boliche, que desde su construcción en 2005 nunca ha sido abierto al público.
El damnificado de la colonia Zapata y coordinador del albergue, Clemente Apreza dijo que el lugar al que fueron llevados después de su estancia en la primaria de la colonia Obrera fue “gestionado por el Ayuntamiento” pero “también estamos recibiendo ayuda del DIF estatal”.
Agregó que los refugiados ahí son los que estaban en la primaria Nicolás Bravo por “la intervención del regidor (de Obras Públicas, Ernesto) Monje (Tovar)”.
En el albergue no se observó a ninguna autoridad, sólo a una brigada del Seguro Popular adscrita a la Secretaría de Salud (Ssa) que estaba dando consulta médica a las personas que ahí están desde el lunes.
El edificio en el que se improvisó el refugio desde el lunes está a menos de 10 metros del encauzamiento del río Huacapa, cuyo caudal se incrementó y causó destrucción en las orillas el domingo 15 de septiembre, después de que fueron abiertas las compuertas de la presa Cerrito Rico.




