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No se podrán rescatar todos los cuerpos sepultados por el alud en La Pintada, informan

*Son alrededor de 260 mil toneladas de tierra las que cayeron, le dice el Fonhapo a los refugiados en Acapulco

Del Fidecomiso Fondo Nacional de Habitaciones Populares (Fonhapo) informaron a los damnificados de La Pintada, Atoyac, que no se podrán rescatar todos los cuerpos de quienes fueron sepultados por el alud de tierra.
Explicaron que no pueden llevar maquinaria pesada para los trabajos de rescate debido a que en la sierra sigue lloviendo y sería un riesgo y que meter maquinaria podría afectar los cuerpos sepultados. Siguen subiendo hombres a la comunidad para hacer el rescate con sus propios medios.
El miércoles por la tarde en una reunión en el polideportivo CICI Renacimiento donde están los refugiados de La Pintada que fueron evacuados de la comunidad dos días después de que un alud de tierra cubriera la mitad del pueblo el 16 de septiembre,  personal del Fonhapo explicó la situación en la que se encuentra la comunidad.
Los albergados informaron que se les dijo que son alrededor de 260 mil toneladas de tierra las que cayeron en el alud, lo que dificulta que se puedan rescatar los cuerpos que están en medio, que se trabajará para recuperar a los que están en las orillas pero no les precisaron hasta donde se podrá trabajar para que se haga el estimado de los pobladores que no podrán  ser rescatados.
Les explicaron que llevar maquinaria pesada para hacer los trabajos es un riesgo porque aún sigue lloviendo y si pudieran llegar los cuerpos serían maltratados con las excavaciones en mayor escala que la que hacen actualmente manualmente.
Se sabe que son 13 personas las que han rescatado del alud, entre ellos los padres de Nancy Ruth Gómez de la Cruz, quien junto a su familia fue trasladada en helicóptero ayer jueves por la tarde a Atoyac donde habían bajado los cuerpos para sepultarlos; la joven de 21 años fue rescatada junto a su bebé, su esposo y un primo, pero sus padres, sus tíos, un primo y su novia no lograron salir.
Las autoridades aceptaron la propuesta de los pobladores de construir un monumento donde está el alud para recordar a los que fallecieron por el deslave y a los cinco tripulantes que murieron en el helicóptero de la Policía Federal que perdió el control en la sierra.
Mientras esperan que los convoquen para ir a armar el campamento provisional donde esperan irse a vivir y regresar a La Pintada, los hombres y mujeres que están en Acapulco tienen un empleo temporal, otras mujeres siguen con el bordado y cocinan en los anafres provisionales que solicitaron y siguen en espera de las carpas para que los niños reinicien sus estudios que suspendieron cuando fueron evacuados. (Mariana Labastida).

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