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Polemiza el ministro Silva con Calderón: “la ley no puede cumplirse a capricho”

Mayolo López / Agencia Reforma

Ciudad de México

La conmemoración del 206 aniversario del natalicio de Benito Juárez fue ayer escenario de una polémica entre los representantes de los poderes Ejecutivo y Judicial.
Unas horas antes de que fuese denegada la liberación inmediata de Florence Cassez, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Juan Silva Meza, y el presidente Felipe Calderón intercambiaron “mensajes” sobre el abuso de poder y la aplicación de la justicia.
En su intervención, el ministro dijo que la verdadera seguridad es la que se construye en la legalidad, afirmó que la ley no puede cumplirse a capricho, y aseguró que los jueces buscan corregir las “desviaciones” y “los abusos de poder”.
El lunes pasado, en medio de la polémica sobre el caso de la presunta secuestradora, el mandatario federal advirtió que a los jueces les corresponde proveer justicia, no dar paso a la impunidad ni abrir rendijas a la ley.
En el Patio Mariano de Palacio Nacional, ante Calderón, Silva se abstuvo de introducir en su discurso alusiones al polémico caso de la francesa encarcelada en México.
La escultura en bronce de Juárez fue testigo mudo de uno de los acercamientos más fríos y distantes que hayan protagonizado el ministro y el presidente, notoriamente incómodos ante la presencia de altos mandos militares, escolares de un plantel que lleva el nombre del prócer recordado y de descendientes del indígena oaxaqueño.
Una mañana atípica en Palacio Nacional. Como si los Poderes Ejecutivo y Judicial arrastraran profundos agravios. Todo por asuntos de interpretación.

Abuso y arbitrariedad

“Es posible sostener hoy que los juzgadores federales al realizar nuestra labor interpretativa, no debemos equivocar el rumbo y las prioridades. La verdadera seguridad es la que se construye en la legalidad. El sistema se sostiene en la credibilidad y en la solidez del estricto cumplimiento de la ley”, sentenció Silva.
En el ambiente flotaba la expectativa por la decisión que iba a tomar la Primera Sala de la Corte.
“Hoy, jueces, magistrados y ministros estamos atentos para aplicar el nuevo marco legal en materia de amparo y de derechos humanos, que exige que el nuestro sea un país en el que imperen la justicia y la igualdad, no la arbitrariedad”, agregó el ministro.
Justicia, acotó, “basada en instituciones y procesos que hagan que sea justicia de verdad. No el abuso de poder, paso previo al autoritarismo y a la impunidad. No a la creencia de que la ley puede cumplirse a capricho. En el Poder Judicial queremos que imperen los valores y principios constitucionales”.
“Hoy, los jueces seguimos estando dispuestos a ver siempre por el interés superior, a poner por delante el bienestar de todos, a corregir a costo presente las desviaciones y los abusos del poder que desborden los cauces constitucionales. Eso quiere la sociedad, eso nos manda la Constitución, y eso, nada más eso, será lo que haremos”, apuntó Silva.
A tono con su discurso, el presidente de la Corte destacó el legado del Benemérito de las Américas.
“Juárez fue un estadista respetuoso y cuidadoso de la exacta aplicación de la ley, hasta el extremo y el sacrificio personal”, indicó.

Fines de la justicia

En su turno, Calderón reviró que Juárez “no separaba la ley y la justicia. Él era un hombre de una sola pieza y defendió a México y los derechos de los mexicanos de principio a fin”.
Recordó que en su trayectoria hacia la presidencia, el oaxaqueño se desempeñó “con brillantez”, como ministro de la Suprema Corte de Justicia.
“Sin desconocer el derecho, entendía perfectamente no sólo la ley y su formalidad, sino, sobre todo, sus fines, los fines que le son propios, y el impacto de la aplicación misma de la ley en la sociedad y en la convivencia.
“Por eso… fue inflexible ante quienes, violando la ley, robaban, asesinaban o secuestraban a los mexicanos de entonces.
“Juárez pudo, así, poco a poco, con la ley en la mano y con la justicia en el alma y en el corazón, restaurar el orden, la paz y la justicia, hasta que la muerte lo sorprendió”, dijo el presidente.

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