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Siete años de derrumbes, componendas y amenazas por las casas sin seguro de Villas Parador

*En medio de la historia están los dirigentes de la sección 14 del SNTE, el Plan de Previsión Social e incluso el alcalde Mario Moreno, como presidente municipal en el periodo 2005-2008, responsable de la regularización y la escrituración de los terrenos y que donó el predio

Lourdes Chávez

Chilpancingo

Hace siete años, cientos de maestros fueron convocados a la tómbola para la distribución de las casas en Villas Parador del Marqués, construidas en un cerro que donó el Ayuntamiento de Chilpancingo; ni un año transcurrió cuando comenzaron los derrumbes con las primeras lluvias fuertes del huracán Henriette, en 2007.
Firmaron la convocatoria para el sorteo de las casas el ex secretario general de la sección 14 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), José Natividad Calixto Díaz, y como secretario del Plan de Previsión Social, el actual líder sindical con el mismo cargo, José Hilario Ruiz Estrada. También fue parte de la historia el alcalde Mario Moreno Arcos, como presidente municipal en el periodo 2005-2008, responsable de la regularización y la escrituración de los terrenos.
De acuerdo con versiones periodísticas de esas fechas, la sección 14 del SNTE pagó la renta de las familias que fueron evacuadas, mientras la empresa constructora GL, realizaba las reparaciones que luego validó el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).
Sin embargo, para algunos vecinos, el Cenapred “se vendió” emitiendo un dictamen favorable a la constructora y a la Sección 14, mientras los dirigentes fueron callando las voces inconformes con amenazas.
Uno de los testigos, quien omitió su nombre, recordó que después de que llevaron su queja al alcalde en 2007, al siguiente día, a la una de la madrugada, Pepe Calixto llegó a maltratarlos y les advirtió: “Antes de que los saque Mario Moreno, los voy a sacar yo”, porque el presidente municipal tenía la intención de desalojarlos.
Hace dos semanas, por indicaciones del Cenapred la Subsecretaría de Protección Civil del gobierno del estado notificó a los vecinos de Villas Parador y Villas Magisteriales, que evacuaran las viviendas que resultaron con daños durante la tormenta Manuel; aunque no se refiere a una casa en particular, entregaron avisos a todos los vecinos.  Incluso, el Ejército intentó desalojarlos el 1 de octubre, pero ante la negativa de los residentes, que ya tenían nuevos acuerdos con la dirigencia de la sección 14 del SNTE, se quedaron en sus casas, y se anunció otra vez, que la organización sindical va a pagar las rentas a quienes tengan que ser reubicados. Aunque no hay información oficial sobre esta renta y la posible reubicación.

Viviendas sin seguro

Ante la vulnerabilidad de las casas, el dirigente nacional del SNTE, Juan Díaz de la Torre, hace tres semanas declaró que enviaría asesores a revisar las condiciones del seguro de las viviendas magisteriales, aunque a decir de algunos docentes, sólo tuvo vigencia los primeros dos años.
En uno de los contratos de compra-venta, al que tuvo acceso El Sur, no se establece el periodo de vigencia del seguro de vivienda, sólo su costo de casi 60 mil pesos por casa habitación, a pagar en dos años.
En la cláusula tercera, de uno de estos contratos, dice que el seguro tiene un costo de 21 mil 256 pesos, a pagar en 240 pagos quincenales, más dos pagos adicionales de 19 mil pesos que se obligaban a pagar antes del 20 de diciembre de 2007.
El 1º de septiembre de 2007, El Sur dio cuenta de los deslaves que se presentaron en Villas Parador y que ponían en riesgo los edificios entregados a menos de un año; y en agosto se informó que los constantes deslaves se debían a corrientes subterráneas de agua, que debían ser ubicadas y encauzadas para que se dejara de presentar este problema.
A partir de entonces, los vecinos demandaron que la empresa les garantizara la obra por 30 años, pero les dijeron que ninguna vivienda en cualquier parte del país se aseguraba por tanto tiempo, y los docentes replicaron que este caso era diferente porque las casas estaban a punto de desplomarse. Había grietas profundas, asentamientos y deslaves en los accesos de Villas Parador.
Las obras de reforzamiento también fueron cuestionadas por la calidad de los materiales. Denunciaron el uso de acero chino en “anclas” que insertaron en los cerros, cuando debieron usar  materiales alemanes, y la colocación de muros Keystone, recomendados por especialistas para obras de jardinería y no más altos de tres metros. Pero en este caso se utilizaron para la laderas que sostienen calles y viviendas.
En un recorrido por el fraccionamiento, se observaron marcas sobre los muros de contención Keystone, realizadas recientemente por personal de Protección Civil, y de acuerdo con los vecinos, el color rojo y amarillo representan distintos riesgos de derrumbes.
Desde el contrato de compra-venta se advierte a los compradores del crédito de vivienda que no deben hacer ninguna modificación en la estructura de la vivienda, o será causa de rescisión de contrato.
En el inciso C) dice, que “en el fraccionamiento Villas Parador las viviendas no pueden sufrir modificaciones en sus fachadas, estacionamiento, áreas comunes, calles, muros de contención, azoteas, áreas verdes o de recreo, para no afectar la estructura de las viviendas e imagen”.
En la cláusula séptima dice que es causa de rescisión de contrato “que modifique la fachada del inmueble, estacionamiento, patio de servicio… así como no estar de acuerdo con el precio y la ubicación de la vivienda”, también por atacar de cualquier forma a la sección 14 del SNTE.
También se prohíbe el traspaso o la instalación de locales comerciales en el inmueble, aunque ya existe casas modificadas.
Se responsabiliza al comprador de los daños y prejuicios en las viviendas, por hacer cualquier modificación en el inmueble.
Se precisa que todos los impuestos, pago de derechos, honorarios y gastos que se generen por la regularización, serán exclusivamente por conducto de la sección 14.
Los vecinos consultados no tienen claridad sobre el costo total que van a pagar por su vivienda en 15 y 20 años, según el plan que hayan elegido, pero estimaron que en promedio el precio de las casas es de 800 mil pesos. Aunque en el contrato de compra-venta al que se tuvo acceso, dice que una vivienda de Villas Parador tienen un costo de 521 mil pesos, más intereses por 156 mil 625 pesos, sin contar el seguro de vivienda, impuestos y las escrituras después del pago.
El dueño del contrato reconoció que no sabe cuánto ha pagado, pero cada quincena tiene descuentos de casi 4 mil pesos por el crédito de vivienda que adquirió a través del Plan de Previsión Social.
Villas Parador está ubicado al sur de Chilpancingo, sobre un cerro que fue cortado a propósito para la colocación de casas y calles, casi en linea vertical, incluso levantaron casas donde no había tierra; los construcciones colocaron gabiones (bloques de piedra) para tener más piso para más viviendas, indican los testimonios de los afectados.

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