Conquista el sonido indie alternativo de Björk a 35 mil fans en la Cumbre Tajín
Juan Carlos García / Agencia Reforma
Tajín
La conocida por algunos como Diosa del hielo logró el miércoles derretir a su fiel y apasionada legión de fans mexicanos en la Cumbre Tajín.
Con una combinación de rock alternativo y pop indie que en contadas veces se ve en vivo en México, Björk conquistó a unas 35 mil personas, cifra según la organización y de las cuales 15 mil personas accedieron al Parque Temático, conocido como Nicho de la Música; el resto se distribuyeron en los alrededores.
La plancha del escenario principal lucía abarrotada, y quienes no alcanzaron a entrar estaban colgados en los árboles, tirados en el piso, encantados con lo que veían en las pantallas gigantes del parque. Todos inundaron de entusiasmo el ambiente.
A través de las aplicaciones de sus nuevas canciones, correspondientes a Biophilia y proyectadas en tres pantallas, con un combo de 16 coristas y sus músicos, todos fueron objeto de los conjuros de la hechicera que embelesó al público.
De 46 años, menudita, con voz chillante y directa, la islandesa salió vestida de azul tornasol con motivos dorados y rojos, lució una peluca prominente con naranjas, rojos y cobrizos, y mostró su emoción por regresar al país.
“Hola… muchas gracias”, dijo en castellano, y lo repitió en tres ocasiones.
De las 21:30 a las 23:00 horas, la nominada al Óscar y ganadora del Grammy estuvo frente a su público, joven, embriagado de placer por escucharla y algunos hasta por el alcohol. Le celebraron todos y cada uno de sus movimientos.
“Todos ustedes saben que amo estar en México y les agradezco su cariño, y también saben que prefiero ver sus caras, y no puedo verlas porque toman imágenes, por eso les pido que lo dejen; vamos a disfrutar el momento, a vivir lo que sucede ahora”, advirtió, recordándole al público que no le gustan las fotos y que, si se molestaba, podría irse en cualquier momento.
Pocos le hicieron caso y siguieron tomando video e imágenes con celulares. Después pareció que entendieron, pues en la última media hora ya no lo hicieron.
Los organizadores comentaron que la cantante dejaría Veracruz la madrugada de ayer. En su agenda tiene próximos conciertos en Costa Rica, Chile y España, según Pollstar.com.
La gente, bendecida con la presencia de unas nubes que se llevaron el calor, vibró desde que Cosmogony abrió el espectáculo y hasta que Declare independence lo cerró. Fueron 17 los temas hilvanados por una artista que despierta curiosidad y sentimientos encontrados.
Jugueteó ante las luces, movió el trasero al compás de varias composiciones, se sentó a cantar con sus coristas y regañó a su ingeniero de audio en las dos ocasiones en que el micrófono se escuchó muy por arriba de agudos y vició el sonido. Aun así, presumió buena acústica e ingeniería.
La concurrencia coreó Hunter, Hidden place y Crystalline. Aplaudió con Isobel, Jóga y Hollow. Enloqueció con One day, Pluto y Náttúra. Querían más, pero así se dieron por bien servidos.
En este recital, parte del Biophilia Tour, la artista, con 35 años de carrera, mostró su amor por la vida en imágenes de fauna marina, hongos, paisajes, moléculas y partículas, proyectadas en distintas partes del espectáculo.
Björk derritió y se derritió con sus fans, con sus músicos y con sus chicas. Impactó. Dejó una huella inolvidable.
Al final del show, la mayor parte de la zona lució muy limpia y sin basura, ya que en muchos lugares había botes de basura y encargados de limpieza con bolsas negras que recolectaban los desperdicios.
El staff de Björk trajo consigo dos tipos de playeras, una verde y una negra, a 250 pesos cada una, y el programa oficial (250 pesos), los cuales se agotaron antes de que iniciara el show.
Todas las coristas de la intérprete son islandesas. Fueron elegidas por medio de audición, y, además, han ganado varios concursos internacionales de interpretación colectiva.
El pipe organ, una especie de órgano con sonidos de flauta y que estuvo en el centro del escenario, es elemento esencial de esta gira. Fue interpretado por el director musical, Damian Taylor.
El cineasta y documentalista inglés David Attenborough es el autor de todas las imágenes que la cantante presenta durante el show.
Benny Ibarra, el grupo Elan y Camilo Lara (IMS) estuvieron en la zona oro, cercana al escenario, disfrutando el show de Björk.
“Me fascina lo que hace y todo lo que presenta y cómo lo presenta. Es una mujer genial, de las mejores artistas del mundo”, dijo el microempresario de 29 años, de Guadalajara, Christian Valdés.
“Es fantástica, sólo que no entiendo esa payasada de que ‘no fotos’. Si no le parece, que cante en su casa y mande videos, comentó la estudiante de 19 años, de Veracruz, Paula Jiménez-Moncada.
“Su voz aturde, y sorprende que no haya mucha escenografía. Es buena, pero esperaba más”, expresó el mercadólogo de 25 años, de Puebla, Claudio Preciado.




