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Baja 70 centímetros el nivel del agua en Tixtla después de un mes de que quedó inundada

*El director de la CAPASEG dijo que en seis días sacaría el agua de la laguna pero a 24 días de la declaración no lo ha hecho

Rosalba Ramírez García

Tixtla

A un mes de que la laguna negra de Tixtla aumentara su nivel hasta dos metros 20 centímetros en la zona urbana baja, tras el paso de la tormenta Manuel, los trabajos de los gobiernos municipal, estatal y federal sólo los han reducido en 70 centímetros.
En lo que era la ribera de la laguna empiezan a sobresalir del agua los techos de algunas viviendas, las más modestas.
Miles de damnificados viven en cuatro albergues de la cabecera municipal y miles más en casas de familiares en espera de que las bombas que desfogan el líquido al norte, al sur y al poniente de la cabecera municipal reduzcan de manera considerable el nivel del agua para empezar los trabajos de limpieza.
Sin embargo, sólo las familias damnificadas y los dueños de comercios en los que el agua alcanzó algunos centímetros iniciaron ya los trabajos de limpieza, aunque aún no tienen cuantificadas las pérdidas porque no saben si sus aparatos electrodomésticos, muebles y mercancías se perdieron.
Ayer se cumplió un mes desde que el agua de laguna inundó siete de los nueve barrios tradicionales de la ciudad porque aumentó al doble de lo que regularmente alcanza en temporada de lluvias.
Ingenieros de los tres niveles de gobierno coincidieron en que el agua acumulada era de 13 millones de litros.
A una semana de la inundación, el domingo 22 de septiembre el gobernador Ángel Aguirre Rivero acudió a la cabecera municipal donde los damnificados le reprocharon que no se hubiera hecho nada por sacar el agua de sus viviendas y en cambio se les llevaran despensas cuando la prioridad era evacuar el líquido.
Tras su visita, quedó en el lugar personal del gobierno del estado en el municipio. El Director de la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (CAPASEG) Alvino Lizárraga afirmó que en seis días podrían sacar el agua de la laguna pero a 24 días de la declaración sólo han reducido 70 centímetros.
A una semana de la inundación se instaló una bomba que expulsa 60 litros de agua por segundo y que conduce el líquido a la planta tratadora, y finalmente se desfoga a las comunidades de Acatempa y Atliaca.
A dos semanas de la inundación las autoridades iniciaron los bombeos hacia el lado sur de la cabecera, con una bomba de la misma capacidad y después llegó otra que desfoga 80 litros por segundo.
El jueves 10 de octubre iniciaron el desagüe de aproximadamente 500 litros por segundo con bombas sumergibles en la barranca que pasa por las dos comunidades indígenas mencionadas.
La acción, a la que se oponían los indígenas, se realizó con la Policía Municipal y la presión y amenazas de cientos de damnificados de la cabecera municipal que llegaron a enfrentar a los comuneros de Atliaca que pretendían evitar que el agua “contaminada” de la laguna negra fuera desfogada en la barranca que nutre sus mantos acuíferos que usan para su consumo.
El alcalde confirmó que hasta ayer había por lo menos 60 casas de adobe colapsadas tras permanecer bajo el agua, Tixtla se caracteriza por casas de ese material y techos de teja, algunas de ellas protegidas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) pues fueron hogar del héroe de la patria, Vicente Guerrero Saldaña y del escritor Ignacio Manuel Altamirano, originarios de ese lugar.
Otra características de la cabecera municipal es que no tiene drenaje, por lo que todas las casas tienen fosas sépticas y desechan las aguas negras a través de unos pequeños canales que ?la laguna, por lo que se le conoce como negra. Lo anterior aunado a la emergencia porque el panteón municipal lleva también un mes inundado, en ese punto el agua alcanzó más de dos metros.
En las viviendas quedaron atrapados y murieron cientos de animales de granja como caballos, cerdos y reses que se ahogaron y por semanas flotaron en la laguna hasta que se desintegraron.
La mayoría de las fosas sépticas colapsaron al permanecer un mes bajo el agua, el Ayuntamiento y la CAPASEG solicitaron al gobierno municipal de Toluca, Estado de México, maquinaria para desazolvar las zonas afectadas conforme vaya bajando el nivel del agua.
Ayer llegaron a la cabecera municipal dos vehículos con equipo de succión y expulsores de agua con capacidad de 12 metros cúbicos cada uno, que utilizarán para el desazolve de la red de drenaje en la parte que hay, y las fosas sépticas de las zonas inundadas.
El agua de la laguna tiene un olor fétido provocado por el colapso de las fosas sépticas y ahí continúan bajando las aguas negras y grises de las familias que viven en las partes más altas, sin embargo los damnificados siguen entrando aprovechando los centímetros que ha bajado el nivel para tratar de recuperar sus pertenencias.
Hasta este domingo los militares que se encontraban en el municipio auxiliando en los albergues empezaron los trabajos de desazolve y limpieza en las zonas que van quedando libres de agua.

Vuelven a cobrar en la caseta de la carretera Chilpancingo-Tixtla

La caseta de peaje del libramiento a Tixtla reinició el cobro, después de que daba el paso gratis por la contingencia que se vive en el municipio. Los recursos los administra Caminos y Puentes Federales (Capufe) a través de un fideicomiso para? la rehabilitación.
A partir de la contingencia por el paso de la tormenta Manuel, que provocó que siete de los nueve barrios tradicionales de la cabecera municipal se inundaran, se suspendió el cobro de 20 pesos en la caseta.
La carretera federal Chilpancingo-Tixtla quedó cortada en varios puntos por grandes deslaves y la única forma de llegar en automóvil desde la capital era por esa vía de cobro.
El libramiento de 20.2 kilómetros sirvió como la única vía de comunicación de la capital con Tixtla por más de dos semanas sin que se cobrara por utilizarlo, pero a partir de las dos de la tarde del lunes 14 se reinició el cobro del peaje.
El cobro de 20 pesos por vehículo forma parte de un fideicomiso que administrará Capufe que se utiliza para la rehabilitación de ésta y otras carreteras que el ex gobernador Zeferino Torreblanca Galindo construyó en su gobierno. (Rosalba Ramírez García/Tixtla).

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