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Termina la Cumbre Iberoamericana sin acuerdos sustanciales y una asistencia pobre

*Centran su mensaje en la renovación de la Conferencia, el comercio y el narcotráfico. Se pronuncian por el fin al bloqueo económico, comercial y financiero de EU a Cuba.  Se aprueba que los encuentros sean bianuales a partir del próximo año, donde México será el anfitrión

DPA / EFE

Ciudad de Panamá

La Cumbre Iberoamericana con el mayor fracaso de asistencia de mandatarios de su historia se clausuró ayer en Ciudad de Panamá con la decisión de renovar estos foros, pero sin acuerdos sustanciales más allá del de celebrarlos cada dos años en vez de cada uno.
La cumbre aprobó una “Resolución sobre la renovación de la Conferencia Iberoamericana” que incluye la transformación de estos encuentros anuales en bienales a partir de la que el año que viene acogerá la ciudad mexicana de Veracruz, de forma que se alternen con las cumbres UE-Celac.
Esta medida, respaldada ya por todos desde el año pasado en Cádiz, pretende, al descongestionar la agenda de los mandatarios, evitar fiascos de asistencia como el de Panamá, donde estuvieron solo 10 de los 22 jefes de Estado iberoamericanos.
Entre ellos, ninguno de los del eje más izquierdista de América Latina, el más crítico con las cumbres, entre ellos el boliviano Evo Morales y el ecuatoriano Rafael Correa. Tampoco estuvo el rey Juan Carlos, impulsor del nacimiento de estos encuentros en 1991, aunque él fue uno de los pocos con falta bien justificada: tras su operación de cadera de septiembre, su cirujano le prohibió ir.
El secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, para quien esta fue su última cumbre en el cargo, intentó restar importancia a las deserciones de los mandatarios.
“Hay un concepto aritmético de las cumbres que es muy injusto porque las cumbres son un conjunto de cosas. Todos (los jefes de Estado ausentes) tienen muchas razones, algunos más conocidas, otros menos conocidas, pero las sillas no han estado nunca vacías”, dijo en la rueda de prensa final del encuentro.
La cumbre “fue convocada bajo el gran objetivo de renovar el proceso de cumbres, algo que yo creo que se ha logrado”, proclamó, acompañado por el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli; por el jefe del Ejecutivo español, Mariano Rajoy, anfitrión del encuentro del año pasado, y por el canciller mexicano, José Antonio Mead.
Pero más allá de la bienalidad de las cumbres -y de la decisión de reservar más tiempo para los “retiros” de los mandatarios, las reuniones sin cámaras ni orden prefijado-, no hubo medidas de gran entidad.
El debate sobre la reforma de la financiación de la Secretaría General Iberoame-ricana (SEGIB) quedó postergado al primer cuatrimestre de 2014, con un margen de tres años para equilibrar las cuotas entre los dos lados del Atlántico, ahora que la situación económica se dio la vuelta y, mientras América Latina crece, sus socios europeos, España y Portugal, se vieron sumidos en la crisis.
España aporta el 60 por ciento del presupuesto de la SEGIB y pretende ya desde hace un tiempo una redefinición de las cuotas. Aunque la delegación español asumía ayer que el cambio tampoco será sustancial.
También el presidente del gobierno español defendió el trabajo de la comunidad iberoamericana a lo largo de los 23 años de existencia de estas cumbres. “Hemos hecho mucho y hemos hecho bien y lo seguiremos haciendo bien”, defendió Rajoy ante el plenario.
Los protagonistas de la Cumbre centraron ayer sus mensajes en la necesidad de renovar la relación entre América Latina, España y Portugal, en cuestiones como el comercio y la inversión, sin olvidar las habituales menciones a la interminable lacra del narcotráfico.
Tras la situación que se vivió en el lujoso Hotel Westin Playa Bonita de Ciudad de Panamá, queda claro que el presidente de México, Enrique Peña Nieto, deberá hacer un gran esfuerzo para relanzar estos encuentros el año que viene en Veracruz.
Por otra parte, la cumbre brindó su pleno respaldo a las conversaciones entre el gobierno de Colombia y las FARC.
El presidente Juan Manuel Santos dijo que las discusiones con la guerrilla “van en buen camino” y que el apoyo de la cumbre lo estimula para “acelerar los resultados de un proceso que cambiaría no sólo la historia de Colombia, sino de toda la región, porque es un conflicto que afecta a toda la región y que lleva tanto tiempo”.
Al igual que en anteriores cumbres, esta reclamó el fin al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos a Cuba. También destacó la permanente vocación de Argentina al diálogo con Reino Unido para resolver la disputa de soberanía sobre las Malvinas.
Las primeras damas de Honduras, Panamá, Portugal, España y República Dominicana cumplieron ayer una agenda propia, en el marco de la XXIII Cumbre Iberoamericana, que incluyó una visita al Museo del Canal de Panamá y un almuerzo frente a una de sus esclusas.

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