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Siguen 2 mil vecinos de Majada de Toro en otra comunidad; los niños estudian bajo un árbol

A más de un mes de estar refugiados en una comunidad vecina, los pobladores damnificados de San Marcos Majada de Toro continúan viviendo en las mismas condiciones precarias y con la proliferación de enfermedades respiratorias de los niños.
No obstante, los niños reciben clases de nivel primaria en la loma y  bajo los árboles.
Debido a las intensas lluvias y el desgajamiento de los cerros, más de 2 mil pobladores de San Marcos Majada de Toro, comunidad ubicada en la montaña alta de Chilapa, salieron de sus viviendas caminando dos horas la noche del lunes 16 de septiembre a la vecina localidad de Xicaixtlahuac.
Incomunicadas vía terrestre al derribarse los dos puentes de acceso, ahí se refugiaron amontonados en las viviendas de la comunidad de alrededor de 300 personas e hicieron campamentos en las lomas para sobrevivir.
A 34 días, las personas, sobre todo niños y niñas, que están viviendo en ese lugar, ubicado a unas tres horas de la cabecera, han contraído por las lluvias que no paran y la humedad enfermedades respiratorias como tos, gripa y calentura. Lo mismo que las 23 mujeres embarazadas, informaron profesores y los mismos damnificados.
La brigada de médicos que envió el gobierno municipal, sólo acudió un día al campamento y se regresaron a instalarse para dar atención en la comunidad de El Epazote que está a 40 minutos.
Los pobladores también se quejaron de que al comedor que fue instalado no se presentan las personas encargadas de preparar los alimentos a los damnificados, quienes incluso se han desplazado a otras comunidades por las precarias condiciones de vida en las que se encuentran.
Los desplazados también están en espera de que el comisariado de Bienes Comunales de El Epazote y de Hueycantenango les autoricen un lugar donde reubicarse.
En cuanto a la educación formal de los desplazados, sólo los profesores del nivel primaria se han presentado a dar clases al campamento, mientras que los de preescolar y de telesecundaria han justificado su inasistencia en la falta de condiciones para dar clases.
Los 13 profesores han improvisado sus aulas en la loma, bajo las sombras de los árboles y a un costado de la cocina comunitaria.
De los 325 niños que acudían a la escuela primaria en San Marcos Majada de Toro, en el campamento sólo están presentes alrededor de 150 en los seis grados.
Los profesores llevan dos semanas dando clases en el campamento; en la primera semana los niños recibían clases sentados en el piso ya para la semana que pasó las recibieron en sus butacas que fueron traídas desde su comunidad por los padres de familia.
De los dos accesos, sólo en uno ya pueden transitar los vehículos, mientras que en el puente mayor de concreto que fue totalmente derribado por el río continúan los trabajos con maquinaria para desviar su paso e instalar un nuevo puente. (Luis Daniel Nava / Chilapa).

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