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Deplora Rigoberta Menchú que se victimice a los pueblos indígenas

*Propone analizar y diseñar mecanismos nuevos de organización económica para estos grupos autóctonos, mediante negocios de sistema cooperativista o de empresas familiares

Pedro Diego Tzuc / Agencia Reforma

Mérida

La Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú Tum, pidió ayer dar fin a la victimización de los pueblos indígenas e impulsar la autogestión de su economía y con proyectos propios.
“El desarrollo integral tiene que dar un salto y ya no sólo (verlo como) la caridad; le inspiro lástima porque soy pobre, y no le ayudo a pensar que yo tengo los mismos derechos porque soy igual, sino porque soy pobre.  Entonces esa victimización de los pueblos indígenas es algo que tiene que acabar”, planteó.
En conferencia de prensa luego de participar con una ponencia en el Festival Internacional de la Cultura Maya, la activista deploró que se victimice a los pueblos indígenas.
“Yo realmente, es penoso ver la victimización que se hace de los pueblos indígenas”, afirmó.
Por el contrario, propuso analizar y diseñar mecanismos nuevos de organización económica para estos grupos autóctonos, mediante negocios de sistema cooperativista o de empresas familiares que les permita un rendimiento económico.
“Yo creo que esto es importantísimo, porque es la única manera de quitar el paternalismo, y abrir una puerta al mercado que beneficie a los pueblos indígenas, no el mercado en contra de los pueblos indígenas o el mercado de otros sobre pueblos indígenas, sino que sea el mercado propio de los pueblos indígenas”, dijo.
Indicó que este esquema ha tenido mayor comprensión en Guatemala, aunque reconoció que ha sido una iniciativa social y no parte de una política pública.
“Hay políticas que se pueden hacer sin necesariamente victimizar a los pueblos indígenas”, puntualizó.
Se declaró convencida de que la pobreza, sea maya o no maya, es indignante, en particular con una población que vive en desnutrición crónica.
“No es posible aceptar, sea maya o no maya, no podemos sacrificar a un ser humano en la extrema pobreza, el hambre y la miseria”, agregó.
En cuanto a la revaloración de los mayas, comentó que de manera paulatina hay un enderezamiento hacia una dirección desde donde se aprecia que lo maya no sólo es un romántico proceso pasado sino es una forma de vida actual.
“Yo creo que hay más avances en las comunidades pero también hay más avances en el ambiente general”, mencionó.
A modo de ejemplo, citó que en Guatemala se tienen avances y retrocesos, bajo una disyuntiva de que lo primero es otorgar empleo institucional a los indígenas y extraerlos de su esencia.
“Es un mestizaje muy fuerte que está ocurriendo”, enfatizó.
Sin embargo, explicó, por el otro lado, significa preservar la identidad, pero viviendo el racismo y la discriminación, el rechazo y el odio de la sociedad no indígena.
“Esta dicotomía no es solamente una visión, es una realidad”, dijo.
Menchú Tum recibió este día la medalla Yuri Knórozov, distinción que reconoce a las mujeres y hombres del mundo maya o de cualquier otra parte del planeta que participan con su voz, experiencia de vida, principios y saberes tradicionales en el debate internacional sobre este tema.

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