Conmemora la UAG 53 años de la lucha por su autonomía; seguirá cercana al pueblo, dice el rector
*El ex líder estudiantil Jesús Araujo recuerda lo acontecido en los meses de lucha, y lamenta que el Ejército siga en la actualidad reprimiendo los movimientos sociales como el de 1960
Jacob Morales Antonio
Chilpancingo
La Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) conmemoró los 53 años de la lucha por su autonomía, y en su discurso el rector Javier Saldaña Almazán aseveró que mantendrá los pensamientos, ideologías e ilusión de la lucha de los caídos de 1960; asimismo, declaró que seguirá impulsando una universidad cercana a la gente.
La mañana de este lunes, con la presencia de funcionarios de la casa de estudios, ex rectores, sobrevivientes de la masacre del movimiento estudiantil popular de 1960, y estudiantes de la universidad, se recordó a los jóvenes y a la población civil que participó en está lucha, que dos año después logró la autonomía de la ahora UAG.
Luego de realizar los honores a la bandera, tomó la palabra el líder estudiantil de aquel año, Jesús Araujo Hernández, quien recordó lo acontecido en los meses de lucha, donde perecieron 19 personas por órdenes del gobernador Raúl Caballero Aburto; lamentó que el Ejército siga en la actualidad reprimiendo las luchas sociales, como la de 1960.
Recordó que la UAG debe de cumplir con su autonomía en su totalidad, una que permita la discusión de ideas políticas, científicas y de sistemas de enseñanza, porque fue una lucha que se logró con el apoyo de la sociedad civil, “no nos dieron la universidad a gritos, a gritos no se consigue nada”.
El ex dirigente estudiantil mostró preocupación por las pugnas internas que buscan posiciones de poder dentro de la universidad, y que sólo persiguen el recurso que la UAG recibe, “nos preocupa mucho que una vez que está consolidada la institución, no se haya venido atendiendo con el rigor que se necesitaba”.
En este sentido, demandó al rector de la UAG la vigilancia de los recursos que se destinan a la casa de estudios, además de la creación de una auditoría en donde participe la población, para transparentar el uso de los recursos que la casa de estudios.
Además, pidió a los trabajadores de la UAG que pongan su mejor empeño, para que la universidad destaque dentro y fuera del país, “ojalá pudiéramos llegar a tener ese privilegio”.
Por su parte, el líder social Pablo Sandoval Cruz aplaudió el actuar de la universidad ante los desastres naturales que azotaron a Guerrero, “es muy loable, que me recuerda a aquella universidad pueblo que nunca debió de abandonarse, porque es la raíz de los estudiantes”.
Pero criticó que la UAG no haya tenido una línea progresista, porque los rectores no han entendido el binomio de la universidad pueblo, “que no solamente es práctico, sino también ideológico, será un apartado de este modelo el que pudo haber sacado la universidad hacia delante”.
Señaló: “Sus mismos rectores los han traicionado, aunque le duela a muchos”, y recordó al ex rector Rosalio Wenses Reza, con el pacto que enajenó la escuela normal superior, “que era un semillero de revolucionarios”, y las preparatorias; urgiendo a la casa de estudios rescatar la historia real de la UAG.
Recordó que la lucha fue gracias al apoyo de más de 30 organizaciones civiles, y que hoy se goce de una autonomía por parte de la comunidad universitaria en su conjunto.
Saludó la nueva práctica y el nuevo estilo de gobernar en la UAG, al que calificó como “inédito y un nuevo experimento” del que falta ver resultados, que si bien no es en su totalidad de las bases, es “de las cabezas que se han beneficiado y siempre se han beneficiado”, exhortando a la comunidad estudiantil y docente, para que analice si este modelo conviene o no a la universidad.
En entrevista, el luchador social demandó a los funcionarios respetar la autonomía de la universidad, porque “los rectores no han aprendido a respetarla”, y añadió que la UAG no ha tenido una línea de conducta fija, continua y progresista, y que ha ido de bache en bache, violando sus estatutos y leyes orgánicas.
Por su parte, el rector en su discurso señaló que la gente que participó debe de ser inmortalizada, porque gracias a ellos hoy muchos guerrerenses tienen hijos estudiando en la institución.
Reconoció la labor del comité de 1960, que impulsó este movimiento para que el pueblo de Guerrero tuviera una universidad digna, que trabaja todo los días, comprometiéndose a recuperar la esencia de la universidad pueblo.
Aludió que como parte de ello, la UAG se puso al frente con la ayuda para los damnificados, por los embates meteorológicos que han azotado el estado en los últimos meses, “aunque haya voces a las que no les agrade”.
Saldaña Alzamán mandó un mensaje a la gente afectada, señalando que la UAG mantendrá las puertas abiertas para seguir apoyando a la población que lo requiera, en caso de ser necesario por la contingencia que se vive por el paso del huracán Raymond.
En este mismo sentido, agradeció a los alrededor de 5 mil brigadistas que estuvieron trabajando y apoyando a los damnificados por la tormenta Manuel.
Resaltó el compromiso de la UAG con la población guerrerense, puntualizando que hoy hay más espacios para los estudiantes de las cuatro lenguas maternas en el estado, decretando el Consejo Universitario que este sector ocupe el 10 por ciento del total de la matrícula, que hoy asciende a poco más de 5 mil 600 estudiantes, “es lo más significativo que ha hecho la Universidad con el pueblo de Guerrero”.
Aseveró que seguirán con las mismas ideologías, pensamientos y la ilusión, de los estudiantes o la gente que luchó por la autonomía de la UAG, cuando se inicio la huelga hace 53 años.
Al término del acto se colocó una ofrenda floral en el monumento de los caídos de 1960, acto seguido funcionarios e invitados especiales se dirigieron a un desayuno a puerta cerrada el museo José Juárez.
Revisiones constantes en las escuelas
Después del acto, en entrevista, el rector de la UAG lamentó la forma en que los estudiantes solucionan sus diferencias; esto luego de que una estudiante de la Preparatoria 2 de Acapulco asesinara a otra en estado de gestación, de la Preparatoria 7.
Ante este hecho, aunado a la inseguridad que se vive en el estado, expresó que ha pedido al gobierno del estado reforzar la seguridad a las afueras de la UAG, “nosotros, de manera interna, nombramos a los comités de departamento psicopedagógico y orientación vocacional, estamos preocupados”.
Saldaña Almazán dijo que todos los días se aplica el programa Mochila Segura, sobre todo en las preparatorias, donde se han ubicados “puntas, machetes, navajas, armas de ese tipo”.
Estudiantes a los que se les ha sancionado de acuerdo con el reglamento escolar y otros han sido expulsados, “cuando se encuentra a alguien, se manda al departamento psicopedagógico”.
Al preguntarle si este programa ha fallado, porque en lo que va del año se han registrado casos similares de violencia y bullying entre los estudiantes, el rector aludió la pregunta repondiendo:
“Son asuntos de seguridad nacional, cuando hay algo en la universidad nosotros estamos haciendo algo extraordinario en apoyar y orientar dentro de las instalaciones, pedimos que nos ayuden para poner orden fuera de las instalaciones”.
Por último, el rector Saldaña Almazán señaló que ante el paso del huracán Raymond, seguirán suspendidas las clases en las escuelas de la UAG, en Costa Grande y en aquellas unidades académicas que se encuentran en zonas inestables.




