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Se ensaña el Tricolor Sub 23 y golea 7-1 a Trinidad y Tobago

Alejandro Peña / Agencia Reforma

 

Carson, California

 

Y después de 4 años, México Sub 23 por fin volvió a anotar en Carson.

Pero no fue sólo 1, fueron 7 goles para cazar a los primeros fantasmas, hallar la contundencia, ganar 3 puntos y montarse en la silla de líder del Grupo B del torneo de Concacaf. La primera batalla con saldo positivo rumbo a Londres 2012, un 7-1 sobre Trinidad y Tobago.

El Tricolor creó su triunfo con juego a 2 toques, soltura en media cancha, 0 individualismo y la complacencia de un rival hecho para ser goleado.

Porque la resistencia de trinitaria duró sólo cerca de media hora. Un intento de defensa que lució orgullosa en los primeros instantes y luego se volvió caricaturesca, con las constantes pifias de su guardameta Andre Marchan.

México fue titubeante en el comienzo, con cierto nerviosismo en el área rival, pero en cuanto llegó el primer tanto a cargo de Alan Pulido, al 29’, se exhaló la tensión y se llenó su juego de seguridad.

El guía se llamó Miguel Ponce. Con disfraz de lateral, el jugador fue un auténtico armador por el costado izquierdo, se tiró al centro también al tener terreno de sobra para operar y de sus botines salieron incontables jugadas de peligro.

La selección cargó su juego por ese lado y Ponce se volvió el servidor principal para los hombres en punta, Alan Pulido y Marco Fabián. Las combinaciones entre ellos permitieron la rápida circulación del esférico y la goliza corrió como río, con 3 de Fabián.

Trinidad y Tobago fue respetuoso gran parte del tiempo pero cuando ya se vio en la lona comenzó a dar patadas, recurrió al juego sumamente ríspido ante la complacencia del árbitro de Jamaica, Raymond Bogle, quien no expulsó al arquero Marchand en una entrada artera a Néstor Calderón.

El Avión entró de relevo durante el complemento en el intento por tomar la función de Ponce, pero sólo duró unos instantes por la falta y dejó al Tri con 10 los minutos finales.

Sólo un pestañeo, cuando el equipo mexicano ya no quería arriesgar mucho ante el juego sucio, costó el tanto de los isleños.

La Sub 23 sepultó a su adversario no por uno, por una cascada de goles y está listo para Honduras, mañana, en la disputa del pase a las semifinales.

 

Muestra su estilo

 

La Sub 23 no imitó el esquema de juego de la selección mayor, pero fabricó el resultado.

El planteamiento de Luis Fernando Tena en el primer partido del preolímpico se apegó al del pasado sábado, en el duelo con Senegal, con su tendencia que el propio DT marcó en la Copa América de Argentina: una línea de 3 centrales más 2 hombres abiertos, sobre todo por el corredor izquierdo.

El 4-4-1-1 que usa José Manuel de la Torre y que todavía ensayó Tena en los 2 primeros partidos de preparación en este año mutó al 3-5-2 que permitió una invasión total del medio campo y las facilidades para los hombres en punta, Alan Pulido y Marco Fabián.

Sobre todo Pulido, con una función que requirió mucha movilidad, ya fuera para aparecer como centro delantero o para botarse, jalar la marca y permitir la llegada de los volantes Javier Aquino y Miguel Ponce.

El jugador de Chivas fue la pieza clave en el armado de las jugadas, en el acarreo y las triangulaciones. Un especie de creativo que se tiró al costado izquierdo.

En la zona de recuperación operaron David Cabrera y Héctor Herrera, éste último con más soltura para ir al ataque y atrás el hombre libre fue Diego Reyes para anticiparse a los ataques trinitarios, con Darvin Chávez e Hiram Mier como marcadores.

A pesar de las modificaciones en el complemento, México no varió su parado.

Trinidad jugó en exceso a la defensiva, con la responsabilidad de la conducción en Kevin Molino, muy solo y bien marcado, y la esperanza de un contragolpe en pelotazos a Jamal Gay.

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