Documenta la CNDH caso de tortura de la PF en Chihuahua
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) exhibió hechos de tortura realizados por agentes de la Policía Federal adscritos a la entonces Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
De acuerdo con la recomendación 39/2013, el 26 de junio de 2011, un hombre y una mujer se encontraban conversando en una vivienda de Chihuahua cuando seis agentes armados, vestidos con chalecos antibalas y con el logotipo de la corporación, ingresaron con violencia al inmueble y detuvieron al varón.
El individuo fue obligado a cubrirse el rostro con su playera y subido a una camioneta, donde lo golpearon en las costillas, cabeza y amenazaron de muerte si no señalaba un punto de venta de droga.
Cerca de un fraccionamiento, el detenido fue bajado del vehículo a la fuerza y continuaron las agresiones en su contra, incluso, le arrancaron los aretes que llevaba puestos, le arrojaron agua en la cara y le colocaron una bolsa de plástico para impedirle respirar.
“Le ordenaron señalar un punto de droga y, al negarse, uno de los policías roció la bolsa de plástico con gas pimienta y se la colocó nuevamente en la cara, provocándole ardor, ceguera temporal y mayor dificultad para respirar”, detalla el documento.
“Le hicieron colocar las manos sobre una barda y separar las piernas, para golpearlo con un palo en ambas extremidades, lo que provocó que cayera al piso; después, le ordenaron levantarse y ponerse en la misma posición, le propinaron tres golpes más, que lo hizo caer nuevamente”.
La tortura continuó hasta un arroyo, donde los agentes intentaron ahogarlo; posteriormente, fue trasladado a las instalaciones de la Policía Federal en Ciudad Juárez, donde nuevamente fue golpeado y quemado en la mano izquierda con un encendedor para aceptar que tenía droga en su posesión.
Hasta el día siguiente, el sujeto fue llevado a la Cruz Roja para su atención médica y luego puesto a disposición de la Procuraduría General de la República (PGR).
Además de reprochar la actuación de los servidores públicos, la CNDH ordenó reparar el daño a la víctima e iniciar los procedimientos administrativos y penales contra los responsables.




