No evacuarán sus casas si Protección Civil no va y les dice, advierten vecinos del río Camarón
*En un recorrido por el cauce donde el Paulina arrastró hace 16 años casas y personas, en la parte alta de la colonia Palma Sola, se observaron construciones con personas dentro construidas muy cerca de la corriente
Karla Galarce Sosa
Habitantes de las colonias asentadas en la ribera del río Camarón se mantienen a la expectativa ante el posible aumento del nivel del agua y del arrastre de rocas por el paso del huracán Raymond, sin embargo dijeron que no evacuarán sus casas hasta que las autoridades de Protección Civil les notifiquen que deben hacerlo.
En la parte alta de la colonia Palma Sola, una de las más golpeadas por el paso del huracán Paulina, hace 16 años, se observaron decenas de casas que fueron construidas en la orilla del río.
Los habitantes de esa colonia, coincidieron en que ninguna autoridad les ha notificado que deben dejar sus hogares. Comentaron que la corriente del agua se mantiene constante desde que comenzó el temporal de lluvias más severo el mes pasado, pero que sólo dejarán sus hogares hasta ver que, como hace 16 años, comience a arrastrar piedras, lodo y tierra.
Durante los chubascos, la escorrentía aumentaba; mientras que por las calles inclinadas tomaban cierta fuerza, pero cuando la caída del agua disminuía, también disminuía la fuerza el agua.
En un recorrido por el cauce que hace 16 años arrastró casas y personas, en la parte alta de la colonia Palma Sola, se observaron algunas casas con personas dentro construidas muy cerca del cauce, quienes dijeron no temer la crecida del río, aunque sí se mantienen a la expectativa ante el aumento en su nivel.
En la parte alta de la colonia Fovissste, casas arriba de los edificios de interés social, se observaron decenas de casas construidas con madera y otras edificadas con materiales como concreto y tabicón, barro o láminas de cartón; todas ellas, asentadas a escasos cinco metros de la corriente de agua que baja del Parque Nacional El Veladero.
Cuando se les preguntó si no dejarían su casa, los integrantes de la familia de Emiliano Zenón (una mujer y tres niños de unos 8, 10 y un adolescente 15 años), respondieron que el agua no había aumentado su nivel, además de que no tenían a dónde ir.
Aguas abajo del cauce del río, en la colonia Progreso, sobre el puente de la calle Durango, se observó una gran cantidad de agua que escurría. Varios vecinos se asomaban por el puente y comentaban que el agua había retomado fuerza, aunque no como la que tomó con Paulina.
En su trayecto hasta desembocar al mar, el río del Camarón arrastra consigo una gran cantidad de basura compuesta por botellas de PET, unicel, plásticos y trozos de pequeños árboles, hojas, ramas y tierra.
La desembocadura del río, abarca el encauzamiento y la fuerza del agua impide que la basura sea arrojada al mar.




