Negocios cerrados, muebles enlodados en las calles y casas en reparación en la Colosio
Karla Galarce Sosa
A pesar de la alerta por el paso del huracán Raymond que degradó su intensidad a tormenta tropical frente a las costas de Guerrero las primeras horas del miércoles pasado, habitantes de la unidad Luis Donaldo Colosio buscan restablecer la cotidianidad. Sin embargo muchos negocios no abrieron sus puertas, algunas casas aún mantienen sus muebles enlodados en los patios y, otras, ya hasta fueron pintadas para quitar la marca del agua que alcanzó hasta 2 metros en algunas zonas.
En un recorrido luego de que dejó de llover, las familias salieron de sus casas, algunos niños acudieron al colegio particular que se ubica en esa colonia y otros más reanudaron sus actividades.
En la entrada principal fueron escasos los negocios que se observaron abiertos, aunque contrario a los días de lluvia, hubo más colectivos y camiones de transporte público, pero pocos usuarios. La avenida principal del lugar lucía con lodo y encharcamientos.
Los negocios de comida, así como las tiendas de abarrotes, carnicerías o papelerías fueron abiertos, aunque había pocos clientes.
Mientras que en Rinconada del Mar persiste el desbordamiento de aguas residuales en la calle de acceso, donde también se observó que los habitantes deben de sortear entre rocas de las calles para evitar caer en las aguas negras que brotan de una alcantarilla.
En ese lugar había varias máquinas retroexcavadoras, así como un camión vactor que extraía las aguas estancadas en las vialidades, después de las copiosas lluvias que cayeron durante tres días en Acapulco.
En tanto que desde la entrada al fraccionamiento La Ceiba el flujo de una gran cantidad de agua por el terreno frontal a la entrada de ese lugar, ubicado a espaldas de la colonia Luis Donaldo Colosio.
A diferencia de la colonia Luis Donaldo Colosio, en el fraccionamiento La Ceiba hay escasa actividad y las calles aún lucen enlodadas.
Algunos vecinos del lugar comentaron que la mayoría de los propietarios de las casas radican en la ciudad de México, de ahí que el panorama fuera prácticamente fantasmal.
En el recorrido se observó que las personas que iban de un lado del ejido Llano Largo a la Luis Donaldo Colosio o viceversa, se trasladaban a bordo del transporte público o lo hacían en sus vehículos particulares.
El traslado de personas a bordo de camiones del Ejército o la Policía Federal, habilitados como medio de transporte ante el aumento en el nivel del agua el mes pasado, no se observó.
Además de las escorrentías de agua en el terreno frontal del fraccionamiento La Ceiba, también trabajadores de Teléfonos de México echaban a andar una bomba para extraer agua de sus instalaciones ubicadas en el tramo conocido como La Marquesita, donde se ubican decenas de negocios que apenas comenzaron a levantar sus cortinas luego de más de un mes después del paso de la tormenta tropical Manuel.




