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Militares golpean y privan de su libertad durante tres horas a una mujer de la UPOEG, denuncia

El soldado que se identificó como Ezequiel Domínguez la sometió subiéndosele encima cuando la llevaba en un automóvil militar, “me revienta el labio del golpe que me dio y me dijo ‘te dije que no te comuniques’”, relata Jazmín Guadalupe Juárez. Exigen la intervención de la Semujer y la Codehum, a donde puso una denuncia

Mariana Labastida

Xaltianguis

La policía ciudadana del Sistema de Seguridad Ciudadano (SSC) de Marquelia, Jazmín Guadalupe Juárez Rodríguez denunció que un militar que se identificó como el subteniente de Infantería Ezequiel Domínguez Peña la golpeó y la privó de su libertad durante más de tres horas sin motivo, cuando investigaba con un compañero suyo la denuncia de un secuestro.
“No fue una detención del Ejército, esto fue un levantón porque en ningún momento el Ejército tenía un retén, esto fue un secuestro porque me sacaron de Marquelia”, enfatizó.
Las mujeres policías de Xaltianguis reprobaron la agresión a su compañera, le dieron su apoyo y exigieron a la Secretaría de la Mujer (Semujer) y a la Comisión Estatal de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) que intenvengan para que no se repita un hecho similar.
En asamblea del SSC de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), en Xaltianguis, Jazmín Guadalupe acompañada del policía ciudadano, Jaime Silva Sánchez, denunció la agresión que sufrió el pasado lunes.
Relató que ambos policías ciudadanos iban a bordo de una camioneta con la comisión de investigar una denuncia de secuestro, iban en dirección a La Bocana donde se dieron cuenta que había un convoy militar con las luces apagadas, se detuvieron al ver los vehículos y los militares rodearon la camioneta.
Los soldados preguntaron si traían armas, las cuales les quitaron, los bajaron de la camioneta para revisarlos, les solicitaron sus credenciales. Preguntaron si tenían permiso para portar las armas y respondieron que no, que estaban bajo el resguardo del pueblo y un militar les dijo que lo acompañaran.
Jazmín se negó a entregar el radio de comunicación que llevaba, “yo le dije que el radio no se lo podía entregar porque es mi medio de comunicación”.
A Jaime lo subieron en la parte trasera de una camioneta mientras que a Jazmín la rodearon ocho soldados, así lo informó por el radio a la comandancia, entonces un oficial dijo “quítale el radio porque está avisando que los estamos deteniendo”, relató.
Agregó que primero la subieron a la camioneta de los policías y después la bajaron para subirla a la camioneta del militar al mando, “me bajo de la camioneta y me toma del brazo un soldado, le manifiesto no me toques y me dice ‘no te estoy tocando’ y me jala del brazo y casi me mete a empujones a la camioneta doble cabina” de la cual cerraron las ventanas y pusieron los seguros.
Dentro de la camioneta, Jazmín informó por la radio que la llevaban a Acapulco, pues eso le había dicho el oficial que se molestó cuando reportó su destino y “me tiró el primer manotazo a la radio y me dijo ‘te estoy diciendo que no hables’”.
Se volvió a comunicar a su comandancia cuando en lugar de ir dirección a Acapulco vio que iban entrando a Marquelia, ahí nuevamente el oficial le exigió que le entregara el radio, a lo que le respondió que se lo daría cuando estuvieran en la base de la Policía Ciudadana, “él iba todo el tiempo volteando al asiento hacia atrás esperando que yo soltara tantito el radio para tirarme el manotazo, me vuelve a tirar el manotazo y me rosa la cara, me revienta el labio del golpe que me dio y me dijo te dije que no te comuniques”.
Pasando el puente a Marquelia el oficial “aventó todo el cuerpo sobre mí poniendo su rodilla en mi pierna y recargándose todo, me apretó la cara, el brazo me lo jaló porque yo enconché el radio y me jaloneó, y me dijo ‘te dije por última vez que no te estés comunicando que no quiero problemas’, logró arrebatármelo (el radio) y el último empujón me lo dio en la cara”. Entonces el soldado escuchó lo que se decía en la radio.
Mencionó que otra vez los soldados cambiaron su rumbo “nuevamente volvieron agarrar camino a Acapulco”, sin embargo minutos después el oficial dio la orden de retornar rumbo a Campanillas y finalmente los llevaron a Playa Ventura, iban tres tanquetas, cuatro Jeeps y tres camionetas.
En Playa Ventura les dijeron que estaban liberados, Jazmín pidió que le regresaran sus credenciales, una lámpara que bajaron de la camioneta de los policías ciudadanos y el radio que le arrebataron, de éste último le dijeron que se había extraviado, que se lo darían después, pero nunca les dijeron el motivo por el que se los llevaron detenidos.
Dijo que decidieron seguir a los militares para recuperar el radio, y al alcanzarlos en Campanilla, “me bajo de la camioneta y todos cortan cartucho, no se veía nada todo estaba oscuro, levanto una mano y le digo quiero mi radio por favor y me dicen no avances, no camines”, le dijeron que estaba perdido pero media hora después se lo entregaron, pero el aparato quedó sin servicio.
En un pedazo de papel el militar escribió su nombre y cargo, “Ezequiel Domínguez Peña, subteniente de Infantería, quien llevaba los cien elementos que estaban ahí”.
Jazmín dijo que el Ejército debe de perseguir a los delincuentes no a los policías ciudadanos que trabajan “defendiendo al pueblo”.
Informó que ella es del Distrito Federal pero sus hijos son guerrerenses y que por ellos y por la gente de Guerrero es que está peleando por justicia, “no vamos a permitir que humillen y pisen al pueblo”, dijo que es ama de casa y policía las 24 horas del día.
La policía ciudadana puso una queja en la oficina de la Codehum de Ometepec, donde relató lo que pasó de las 8 de la noche que se detuvieron ante los militares a las 11 de la noche que los liberaron.
“¿Por qué hostigar al Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana cuando estamos dando el todo por el todo? Cuando sabemos que la tranquilidad y seguridad solo lo puede dar el pueblo y es lamentable que estos acontecimientos se estén dando a través del gobierno federal y no buscando la solución para aquellas familias atemorizadas por secuestro y extorsiones”, preguntó el compañero policía de Jazmín, Jaime Silva.
La segunda comandante de las mujeres policías ciudadanas de Xaltianguis, Brenda Castillo Hipólito dijo que reprueban la acción de los militares y recordó que ellas no son “guerrilleras” ni están peleando contra el gobierno, sino que buscan la tranquilidad de sus comunidades, por lo que convocó a las autoridades militares a “que nos unamos, coordinemos, que no nos maltraten, no nos hostiguen, no somos delincuentes”.
Uno de los coordinadores de la UPOEG, Gonzalo Torres enfatizó que el SSC ha logrado reestablecer la actividad social de las comunidades, la que no podieron hacer los tres niveles de gobierno y recalcó que “bajo ninguna circunstancia vamos aceptar el hecho tan reprobable que cometieron estos militares allá en el municipio de Marquelia al haber golpeado a una compañera nuestra”.
Gonzalo Torres consideró que la acción es “una provocación deliberada por parte de la institución”, de la que dijo no están en contra.
Jazmín y Jaime fueron recibidos en la comandancia de Xaltianguis donde los esperaban policías ciudadanas de esa comunidad y de Tierra Colorada con banderas blancas y pancartas: “las mujeres damos el corazón en la lucha, si lastimas a una, lastimas a muchas”, “las mujeres no somos vulnerables, somos admirables”, “prevención del delito desde el hogar”, “Guerrero escucha, la mujer siempre ha estado en la lucha”, “gobierno no me hostigues, naciste de una mujer por eso te pido respeto para este ser”.

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